La dolorosa vida de Ángel #1 Una dolorosa nueva vida (Completa)


La dolorosa vida de Ángel #1 Una dolorosa nueva vida
Autor:  Hector Angel Alvarado Conde (Angel Pikas)
Facebook: Hector Angel
La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 1

Las clases en el colegio ya han terminado. Hoy al fin le he dicho a la chica que me gusta lo que siento y estoy parado frente a ella esperando una respuesta, siendo optimista ante esta situación.

—Lo siento, tú no me gustas- Fue lo que respondió en seguida, sin pensarlo ni un poco, reduciendo mi optimismo de forma crítica.

—Oh... No importa, adiós- Dije de forma despreocupada y sonriente mientras me alejo de ella.

A decir verdad, sí importa. Cuando dijo eso me quedé paralizado por unos segundos, no es lo que esperaba, realmente le aposté todo a que esto saldría bien, pero ahora lo mejor será retirarme. Claro, me siento muy bien, solo me rechazaron, no debo deprimirme por algo como ello, aunque las lágrimas que escapan de mis ojos digan lo contrario, solo debo seguir adelante sin mirar atrás... Adelante hacia esa extraña esfera blanca... ¿Esfera blanca?

—¿Eh?

Hay una esfera blanca flotando de una manera muy rara en la calle.

—¿Qué es eso? - Me pregunto a mi mismo confundido mientras me fui acercando más a ella para saciar mi curiosidad. La observo un poco y de mi mente comienzan a salir algunas preguntas. Es demasiado extraño ¿Como está flotando esta cosa?

La toco y mi dedo la atraviesa. Se siente muy suave, pero raro al mismo tiempo.

—Se siente muy raro- Cuándo dije eso, siento como si la esfera blanca estuviera jalando mi dedo.

—¿Eh?

¿Parece estar creciendo? Sí, lo está, y está devorando mi brazo, no puedo zafarme. Intento huir, pero no lo logro, esta cosa me jala con demasiada fuerza. Solo me queda pedir algo de ayuda.

—¡¡Ayuda!!

Veo a las personas que hay a mi alrededor. Las personas no se mueven nada. Es como si el tiempo se hubiera detenido.

—¡¡¿Eh?!!

Después de unos momentos de desesperación, soy tragado por completo por la esfera blanca

—¡¡¿Qué es esta cosa?!!

La esfera blanca desaparece de la nada y caigo al suelo después de ser liberado, pero mi sorpresa no termina ahí.

—Eso dolió.

Me levanto. Aturdido y algo confundido comienzo a sentir que me observan. Volteo a ver a mi alrededor y veo a muchas personas, estudiantes tal vez, tienen uniformes y parecen de la misma edad que yo. Aunque algo de ellos me llama mucho la atención. El cabello de los estudiantes son de colores. Algunos tienen el cabello rojo, otros rosa y algunos pocos de color azul, entre otros colores.

—¿Eh? Esto es muy raro-  Perdí mi sentido de ubicación al mirar a mi alrededor.

Hay muchos árboles por aquí y un enorme e impresionante muro lleno de símbolos extraños que no puedo entender.

—¿En dónde estoy?

Siento un fuerte dolor en la espalda, alguien me ha pateado y de nuevo estoy mordiendo el polvo.

A pesar de la situación, alguien aquí parece estar fuera de lugar, incluso los que me observan parecen confundidos. Esta persona en particular, esta que acaba de golpearme se ve muy contenta, celebrando sin caudal alguno.

—¡¡Lo Logré!! ¡¡En tú cara Liz!!

Se acerca a mí emocionada, me levanta y comienza a sacudirme de la emoción

¿Acaso piensa que soy un juguete? Aunque observándola un poco, esta chica es realmente hermosa, con unos bellos ojos color cafés y una larga cabellera blanca muy bonita.

—¡¡Miren!! ¡¡Invoque un familiar usando el muro celestial!!

Me presume o más bien ¿presume su habilidad?

—¿Familiar?- Me pregunto confundido.

—¡¡Asombroso!!

Se escucha la voz anciana de un viejo por detrás de la multitud.

Los alumnos abren paso y un anciano se acerca a mi a contemplarme cuidadosamente y unos momentos después su rostro se ilumina de felicidad.

—¡¡Increíble!!- Exclamó el anciano.

—Nadie ha sido capaz de usar el muro celestial por miles de años ¡¡Felicidades, Sonia!!- Aclaró el anciano mientras felicitaba a la chica que, al parecer, se llama "Sonia"

—¡¡Gracias profesor Bell!!- Le dijo al anciano.

Esto se está poniendo más incómodo, la multitud sigue viéndome mucho, incluso más extraño, siento algo de miedo con todas esas miradas.

—C-creo que mejor me voy- Zafándome de toda responsabilidad me puse en marcha.

O eso creí. Antes de poder alejarme, Sonia sujeta mi camisa.

—¿A dónde vas? Ahora me perteneces- Mencionó muy segura de si misma con una sonrisa de oreja a oreja que solo reflejaba maldad en ella. Una sonrisa diabólica que me da mucho miedo.

—¡¡Yo no le pertenezco a nadie!!

Quito su mano de mi camisa y empiezo a correr.

—¡¡Detente!!- Sonia empieza a correr y rápidamente soy alcanzado por Sonia. Es muy rápida. Me empuja fuertemente y caigo al piso boca abajo. Antes de poder hacer algo, se sienta en mi espalda.

—Debe terminar con el ritual- Dijo el profesor Bell mientras se acerca a nosotros.

—¡¡Ya lo sé!!

Sonia me da la vuelta y la veo a los ojos con miedo.

—¡¡¿Qué haces?!!

—Estoy terminando el ritual.

Sonia saca una navaja de su bolsillo. Ver eso me hizo pensar que Sonia me quiere asesinar.

—¡¡¿Eh?!!

—¡¡Cállate!!

Se hace una pequeña herida en el dedo pulgar.

—Yo, Sonia Churs, por medio de este ritual, te convierto en mi familiar.

Abre mi boca y unas gotas de su sangre entran en mi boca.

—Listo.

Se levanta y se aleja de mí. Me siento muy asqueado en este momento.

—¡¡Qué asco!!

Me levanto y empiezo a escupir.

—¡¡¿Por qué hiciste eso?!!

De la nada empiezo a sentir que me estoy quemando el pecho. Es un dolor insoportable.

—¡¡Ahhh!!

Me quito la camisa y veo como una marca con forma de estrella aparece en mi pecho. El dolor se va, pero la marca no desaparece.

—¡¡¿Qué está pasando?!!

Sonia me jala de la oreja y empieza a caminar. Esta chica realmente le gusta tratarme mal.

—Debemos irnos.

—Suéltame, puedo caminar solo.

Sonia me deja de jalar de la oreja y me pongo la camisa.

Mientras me pongo la camisa pienso "Creo que me desmayé cuando Dana me rechazó, así que este debe ser un sueño". Esto parece muy real, pero también es bastante raro, así que la posibilidad de que sea un sueño me parece muy posible. ¿Cómo despierto de un sueño? Fácil, provocándome dolor.

—Me encantaría ir, pero debo despertar de este sueño.

Me empiezo a golpear. Siento los golpes, pero no despierto. Esto no parece ser un sueño.

—¡¡Deja de hacer eso, te lo ordeno!!- Grita Sonia mientras me mira muy enojada.

—¡¡Debo despertar de este sueño!!

Me sigo golpeando hasta que siento un gran dolor en mi corazón. Siento como si mi corazón fuera a explotar. Siento mucho dolor.

—¡¡Ahhhhh!!

Dejo de golpearme y me arrodillo mientras intento recuperar el aliento. Estoy muy agitado.

—Eso te pasará cada vez que no me hagas caso. Vámonos.

Me levanto muy confundido y asustado.

—¡¡¿Qué fue eso?!!

—Los familiares que no obedezcan las órdenes de sus amos, sentirán dolor en su corazón hasta que obedezcan.

—¡¡¿En dónde estoy?!!

Saco mi teléfono mientras tiemblo de miedo y Sonia mira mi teléfono con mucha curiosidad.

—¿Qué es eso?

Intento llamarle a mi mamá, pero no tengo señal.

—¡¡Demonios!!

Sonia me quita el teléfono y lo mira.

—¿Qué es esto?

—¡¡Dámelo!!

Le arrebato mi teléfono y lo guardo en mi pantalón.

Sonia me toma la camisa y me sacude.

—¡¡¿Qué es eso?!!

—Ya basta señorita Churs, debemos irnos.

Sonia deja de sacudirme y voltea a ver al profesor Bell.

—Está bien.

Me jala de la camisa y empieza a caminar.

—¡¡Vámonos!!

Veo a mi alrededor y veo muchas esculturas a lado del muro. Son esculturas de animales muy raros. Este lugar es muy raro.

—¿En dónde estoy?

Veo a los demás estudiantes y animales raros están a su lado. Ver eso me dio más confusión que miedo.

Empiezo a caminar a lado de Sonia y le susurro.

—Disculpa, ¿En dónde estoy? ¿Por qué tengo una estrella en mi pecho? ¿Por qué me llamas familiar? ¿Por qué...?

Sonia me interrumpe con un gran grito.

—¡¡Hablas mucho, cállate!!

Me da una patada en la entrepierna y empieza a reírse de mí.

—¡¡¿Por qué hiciste eso?!!

—¡¡Para que te calles!!

Después de caminar por unos minutos, salimos del bosque y veo algo, que al parecer, es la escuela. Es una enorme escuela y hay tres enormes edificios. Está rodeada por un gran muro casi por completo, solo en una pequeña parte no tiene muro, que supongo, es la entrada.

—Regresen a sus habitaciones, terminamos con las clases de hoy.

Sonia me jala de la camisa y empieza a caminar.

—Vamos, tienes mucho que hacer.

—¿Tengo?

—Sí, ahora eres mi familiar, harás lo que yo te diga.

Familiar debe significar otra cosa en este lugar.

—¿Qué es un familiar?

—Un familiar es un ser con poderes mágicos que hace lo que su amo le diga que haga.

Me pongo nervioso y dejo de caminar. ¿Poderes mágicos? ¿Poderes mágicos reales?

—¿P-poderes mágicos?

—Sí.

—¡¡Yo no tengo poderes mágicos!!

—Te invoqué usando el muro celestial, debes ser un ser con poderes mágicos increíbles.

Suspiro e intento tranquilizarme.

—Escucha, tengo 16 años y soy un humano normal. No tengo poderes mágicos.

—No te creo, vamos.

Veo a mi alrededor. Este lugar no parece ser México, se ve más limpio. El aire huele muy bien y no escucho el ruido de autos, es un lugar tranquilo.

—¿Sigo en México?

—¿México? ¿Qué es México?

Me confundo un poco, ¿Realmente no sabe qué es México?

—A-así se llama el país en dónde vivo.

—¿México?

Piensa por unos segundos.

—No, no conozco ese país.

¿No conoce México? México es conocido prácticamente en todo el mundo.

—¿Eh? ¿En dónde estamos?

—Estamos en el país "Zouler".

—¿Z-Zouler? Nunca oí hablar de él.

Veo una carreta en la escuela. Es una carreta de las que se usaban antes de que se inventaran los autos.

—¿Una carreta?

Se me sale una pequeña risa.

—¿En qué año estamos? - Digo bromeando.

—En 1534.

—¿Eh?

Hay un silencio incómodo y me pongo más nervioso que antes. ¿1534? ¿Viajé en el tiempo?

—¡¡¿1534?!!

—¿Por qué te sorprendes?

—¡¡Yo vengo del año 2019!!

—Eso te hace un familiar aún más especial, sígueme.

Me jala de la camisa y entramos a la escuela.

—¿Qué es este lugar?

—La escuela de hechiceros "Estrella verde" la mejor escuela de hechicería del país.

—¡¡¿Hechiceros?!! ¡¡¿Sabes usar magia?!!

—Claro.

—¡¡Esto es raro!!

Intento escapar de nuevo. ¿Hechiceros? Eso podría explicar los animales raros que ví antes. Eso podría explicar el por qué fui invocado.

—¡¡Regresa, te lo ordeno!!

Sigo corriendo y siento un gran dolor en mi corazón. Me arrodillo y empiezo a quejarme del dolor.

—¡¡Dejará de doler si vienes conmigo!!

Regreso con Sonia y el dolor se va.

—Debes hacer lo que yo te diga a partir de ahora, me perteneces.

—¡¡¿Por qué?!!

—Por qué soy tú ama.

Me jala de la oreja.

—Vamos.

Me rindo, no puedo huir.

—Supongo que no tengo otra opción.

-Oficina del director-

El profesor Bell se reúne con un hombre de unos 25 o 30 años. El hombre tiene una barba negra de candado y es calvo. Usa camisa verde y unos pantalones verdes.

—Sonia Churs fue capaz de usar el muro celestial. Es realmente sorprendente.

—Pero su familiar parece ser un simple ser humano.

—No lo es, según las leyendas, los familiares que sean invocados por medio del muro celestial serán los hechiceros más poderosos que hayan existido.

—¿Debemos informar esto al rey?

—Claro que sí.

-Habitación de Sonia-

Sonia y yo estamos discutiendo. Ella es muy hermosa, pero realmente es insoportable.

—¡¡Limpia toda la habitación, rápido!!

—¡¡Es tú habitación, debes limpiarlo tú!!

—¡¡Soy tú ama, debes hacer lo que yo te diga!!

—¡¡No quiero!!

—¡¡Te lo ordeno!!

—¡¡Está bien, lo haré, no quiero sentir más dolor!!

—¡¡Iré a comer, espero que esté limpio cuando llegue!!

Siento un poco de curiosidad por la comida de este lugar.

—¿Me puedes traer comida?

—Tal vez lo haga.

Sonia sale de la habitación y saco mi teléfono. Aún sigue sin señal.

—Sigo sin señal.

Me doy un pequeño golpe en la cabeza. Me di cuenta de la tontería que dije.

—Es el año 1534, obviamente no hay señal.

Paso unos minutos reflexionando y llegué a una conclusión.

—¿Estoy en otro mundo?... ¿Estoy en un mundo alterno?... ¿Realmente estoy en otro mundo?... Nunca ha existido un país llamado Zouler en mi mundo. No creo que haya viajado en el tiempo, por qué en mi mundo ¡¡No existe la magia!!

Tomo la escoba y me pongo a limpiar.

—Creo que me quedaré un tiempo aquí... ¡¡Demonios!!

-Comedor de la escuela-

Varios estudiantes rodean a Sonia y la felicitan por su gran logro.

—¡¡Eres increíble, Sonia!!

—¡¡Lograste invocar a tú familiar usando el muro celestial!!

—Eso no es nada, no se deben emocionar.

Sonia parece estar disfrutando ser admirada.

—¡¡Yo solo invoqué un sapo!!

—¡¡Y tú familiar es un humano, eso nunca había pasado!!

—¡¡Eres increíble!!

—Gracias, gracias.

-Media hora después-

Termino de limpiar la habitación.

—Terminé.

Me acuesto en la cama y suspiro.

—¿Cómo volveré? ¿Por qué estoy aquí?

Pasan unos minutos y Sonia entra en la habitación acompañada de su amigable carácter.

—¡¡¿Terminaste?!!

—Sí, terminé, Sonia.

—¡¡Baja de mi cama!!

Bajo de la cama y bostezo.

—¿En dónde dormiré?

—En el suelo. - Lo dice con una sonrisa diabólica.

Sonrío y río sarcásticamente.

—Jaja, ya enserio, ¿En dónde dormiré?

—¡¡En el suelo!!- Lo dice señalando el suelo mientras me ve con esa maldita sonrisa.

—¿Enserio?

—¡¡Sí!!

Suspiro y acepto.

—Está bien.

Me acuesto en el suelo y Sonia me da una patada.

—¡¡Pero aquí no, dormirás en el suelo, pero afuera de mi habitación!!

—¡¡¿Por qué afuera?!!

—¡¡Por qué te lo...!!

—Ya sé, por qué te lo ordeno... Está bien.

Veo que Sonia no tiene nada de comida con ella.

— ¿Me trajiste algo de comer?

—No, se me olvidó, mañana comes.

Eso era bastante cruel, pero supongo que no puedo hacer nada al respecto.

—Está bien. - Lo digo con la cabeza abajo.

Salgo de la habitación y me acuesto en el suelo.

—Esto no es justo, tengo que hacer lo que ella dice, por qué si no, me empieza a doler el corazón... No es justo, yo no pedí ser su familiar... Fue mi culpa por tocar la esfera blanca- Pienso mientras intento no llorar.

—¿Por qué estoy en este lugar? ¿Por qué yo?

Intento dormir, pero el suelo es muy incómodo. El suelo está hecho de madera y es muy incómodo dormir así.

—Quiero regresar.

—Disculpa, ¿Estás bien?

Escucho una dulce voz. Abro los ojos y veo a una estudiante con lentes y el cabello azul y corto.

—Incluso el cabello es diferente en este mundo.

—¿Este mundo?

Me levanto.

—Sí, yo vengo de otro mundo dónde la magia no existe, pero ahora estoy atrapado en este mundo por qué Sonia me invocó.

La chica se acerca demasiado a mí y me mira a los ojos muy emocionada.

—¡¡Increíble!! ¡¡¿Puedes contarme más?!!

—Sí, no hay problema.

Me gruñen las tripas y me sonrojo.

—L-lo siento.

—¿Tienes hambre?

—Un poco, Sonia no me dio comida.

—Vamos al comedor, te compraré algo de comida.

—¡¡¿Enserio?!!

—Sí.

—¡¡Gracias!!

—A cambio me tendrás que decir cómo es tú mundo.

—¡¡Claro!!

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 2

Llegamos al comedor y veo a muchos estudiantes comiendo. Me da curiosidad ver a unos estudiantes leyendo unos libros y me preguntó ¿Qué se estudia en una escuela de hechiceros?

—¿Qué les enseñan en una escuela de hechiceros? Supongo que les enseñan a realizar hechizos, pero ¿Qué más les enseñan?

—Nos enseñan historia y nos enseñan a realizar hechizos. - Lo dice muy dulcemente mientras sonríe.

Esta chica es completamente diferente a Sonia.

—¿No les enseñan matemáticas?

—No, matemáticas no nos enseñan.

Bueno, supongo que para usar magia no necesitas matemáticas.

—Ya veo.

—Siéntate, iré por comida.

—Gracias.

Me siento en una de las mesas del comedor que está vacía y la chica se va.

—Este lugar es interesante, pero quiero irme.

Saco mi teléfono.

—Supongo que puedo jugar un poco mientras espero.

Abro las aplicaciones y veo que los juegos que tenía descargados se habían borrado.

—¡¡¿Se me borraron los juegos?!!

Reviso todo el teléfono. Las aplicaciones que había descargado habían sido borradas.

—Al menos no se me borraron las fotos de mi galería. Solo se me borraron las aplicaciones que descargué... ¿Por qué?

Tres estudiantes se acercan a mí. Son dos chicas y un chico.

—¿Tú eres el familiar de Sonia? - Dijo una de las chicas viéndome con detenimiento.

—Lamentablemente sí. - Dije con un tono triste.

—¿Qué clase de magia tienes?

—No tengo magia, solo soy un humano normal.

—¡¡¿Eres un plebeyo?!!- Dijo el estudiante mientras me ve con asco.

Los estudiantes se empiezan a reír de mí. Intento controlar mis ganas de golpearlo.

—¡¡¿Enserio alguien sin magia fue invocado por medio del muro celestial?!!

Siguen riéndose y se alejan de mí.

—¡¡Vámonos, me dan asco los plebeyos!!

Los estudiantes se van y me siento un poco enojado.

—Uy sí, me dan asco los plebeyos. Idiotas.

La chica llega con la comida y me pone el plato con comida enfrente de mí.

—Toma.

Se me hace agua la boca con solo oler el delicioso olor que sale del plato.

—¡¡Gracias!!

La chica me trajo un plato con carne y verduras.

—¡¡Se ve deliciosa!!

Empiezo a comer. Esta carne es realmente deliciosa.

—Por cierto ¿Cuál es tú nombre?

Termino de comerme lo que tenía en la boca y le contesto.

—Me llamo Ángel, mucho gusto.

—Yo me llamo Charlotte, mucho gusto... Entonces, ¿Cómo es tú mundo?

Paso unos segundos pensando en cómo describir mi mundo. Es raro describirle a otra persona como es mi mundo. Recordé las fotos que tengo en mi galería.

—Espera.

Abro la galería y le muestro las fotos.

—Son fotos de mi viaje a un país llamado Estados unidos. Creo que mi mundo es diferente al tuyo.

Charlotte mira mi teléfono con brillo en los ojos.

—¡¡¿Qué es eso?!!

—Este es un aparato de mí mundo, se llama teléfono. Sirve para hablar con personas, aunque estén muy lejos. También sirve para tomar fotos y vídeos.

—¿Fotos y vídeos?

¿No saben que son?

—Las fotos son estas, las fotos permiten capturar un momento del tiempo.

Le muestro las fotos de mi teléfono.

—Por ejemplo, en esta foto estoy comiendo con mi familia.

—¿Es como una pintura?

—Supongo que sí.

Abro la cámara.

—Mira.

Le tomo la foto y se la enseño.

—¡¡Increíble!!

Empiezo a grabar.

—Di "Hola"

—¿Hola?

Termino de grabar y le muestro el vídeo.

—El vídeo es como una foto en movimiento.

—¡¡Es increíble!!

—Es un aparato muy común en mí mundo, todos tienen uno.

—¡¡Tú mundo es increíble!!

—Aunque en mi mundo no hay magia, no sé por qué fui invocado.

—Fuiste invocado por medio del muro celestial, es la primera vez en miles de años que eso pasa.

—¿Por qué yo? Yo no tengo magia.

—Tal vez sí tengas.

—No lo creo.

-Minutos después-

Termino de comer y me levanto.

—Gracias por la comida.

—No, gracias a ti por mostrarme como es tú mundo.

—Luego nos vemos, adiós, Charlotte.

—Adiós, Ángel- Lo dice con una gran sonrisa y se va.

—Que dulce es Charlotte. Quisiera ser el familiar de Charlotte.

Me imagino a Charlotte siendo mi ama. Me la imagino abrazándome y dándome besos mientras me dice "Te invoqué usando el muro celestial, estoy muy feliz. Te trataré muy bien, Ángel".

—Estoy seguro de que ella me trataría mejor que esa loca.

Me imagino a Sonia golpeándome como si fuera un saco de arena mientras me grita "¡¡Esto es por no hacer tú trabajo bien, inútil!!".

Siento un escalofrío y me pongo nervioso.

—Estoy seguro de que eso me pasará.

Empiezo a caminar por los pasillos y me doy cuenta de que no hay focos, la luz sale de unas lámparas con velas.

—¿Habrá electricidad en este mundo?

Llego a la habitación de Sonia y me acuesto en el suelo.

—Maldita sea. - Me quejo por lo incómodo que es el suelo.

-Al día siguiente, 6:40 A.M-

Sonia me despierta con una patada.

—¡¡Despierta, debemos irnos!!

Me despierto y lo primero que veo es a Sonia viéndome con una sonrisa diabólica.

—¡¡¿Qué te pasa?!! ¡¡Al menos despiértame con cariño!!

—¡¡Levántate!!

Me agarra de la oreja y me levanta.

—¡¡Tenemos que ir a clases!!

—¿Tenemos? Yo no estudio aquí.

—¡¡Como mi familiar, debes acompañarme!!

No tiene caso negarme.

—Claro, está bien.

Después de caminar por varios minutos, llegamos al salón y nos sentamos. Ver los familiares de otros estudiantes me dio un poco de miedo, pues son animales realmente raros.

—Oye, ¿Qué es eso?

Señalo algo que parece una gallina, pero con el cuerpo de un perro.

—Es el familiar de ese estudiante, es un Galop.

—Me está empezando a dar miedo este mundo.

El profesor Bell entra al salón.

—Bien, empecemos con las clases. Hoy será la presentación de familiares. ¿Quién quiere comenzar?

Sonia levanta la mano.

—¡¡Yo, por favor!!

—Claro, pasa al frente.

Me jala de la oreja.

—¡¡Vamos!!

—¡¡Deja de tratarme mal!!

Pasamos al frente.

—¡¡Él es mi familiar...!!

La interrumpo para presentarme.

—¡¡Me llamo Ángel, mucho gus...!!

Sonia me golpea en el estómago y me saca el aire.

—¡¡Déjame hablar a mí!!

Intento recuperar el aire.

—E-está bien.

—¡¡Cómo saben, invoqué a mi familiar usando el muro celestial, así que debe ser muy poderoso!!

Todos empiezan a aplaudir.

—¡¡Él viene del año 2019, es un viajero del tiempo!!

Todos empiezan a gritar emocionados.

—¡¡Increíble!!

—¡¡Eres increíble!!

Me acerco a Sonia y le susurro.

—De hecho, vengo de otro mundo diferente. En mi mundo no existe la magia y nunca existió un país llamado Zouler... Creo que vengo de un mundo alterno.

—¡¡Escuchen, mi familiar dice que viene de un mundo diferente en dónde no existe la magia!!

Todos empiezan a gritar más emocionados que antes.

—¡¡¿De otro mundo?!!

—¡¡Sorprendente!!

Veo a Sonia y tiene la sonrisa diabólica, parece estar disfrutando que la traten como si fuera la mejor del mundo, así que decido vengarme de ella por tratarme mal.

—¡¡En mi mundo no existe la magia, así que yo tampoco tengo magia!! ¡¡Soy un plebeyo!!

Todo queda en silencio y Sonia me empieza a golpear en la cara.

—¡¡Te dije que me dejes hablar a mí!!

Todos empiezan a reír y a gritar con tonos de burla.

—¡¡Es solo un plebeyo!!

—¡¡Eso no es sorprendente!!

Sonia se sonroja.

—¡¡Lo invoqué usando el muro celestial, él debe ser alguien increíble!!

Me alejo de Sonia que parece muy enojada.

—Creo que debí quedarme callado.

—Bien, vuelva a su asiento- Dijo el profesor con un tono serio.

—Está bien, profesor Bell.

Sonia me intenta jalar de la oreja y me alejo de ella.

—No es necesario que me jales de la oreja.

Nos sentamos y un estudiante pasó al frente. Mientras el estudiante presentaba a su familiar, Sonia me susurraba las cosas que me iba a hacer como castigo por humillarla. En esos momentos pensé, "Creo que moriré hoy".

-Díez minutos después-

Los familiares son animales muy raros que nunca había visto en mi vida.

—Realmente es un mundo diferente.

Charlotte pasa al frente.

—¡¡Mi familiar es un unicornio!!

Da un aplauso y un unicornio color rojo entra por la puerta.

—¡¡Su nombre es Mei!!

Me quedo sorprendido, es un unicornio de verdad.

—¡¡¿Un unicornio real?!! ¡¡Sorprendente!!

Sonia me da un golpe en el brazo derecho.

—¡¡Guarda silencio!!

—Hemos terminado con las presentaciones. Empezaremos la clase de alquimia. Sonia, pasa al frente y transforma el agua de este vaso en vapor.

—¡¡Claro!!

Sonia pasa al frente y estira su mano.

—¡¡Crea fes!!- Lo dice casi gritando.

El agua del vaso se transforma en vapor.

—Bien hecho, vuelva a su asiento.

Lo veo sorprendido. Realmente existía la magia.

—¡¡Increíble!!

Todos me voltean a ver.

—¿Lo quiere intentar?

—¡¡Lo siento, me emocioné un poco!!

—Quiero comprobar que realmente no tienes magia, pasa al frente.

—Pero...

Sonia me ve con furia.

—¡¡Pasa al frente, te lo ordeno!!

—Supongo que no tengo otra opción.

Paso al frente y me paro a lado del profesor.

—Estira tú mano, piensa en lo que quieres convertir el vaso y dí el hechizo.

—No pierdo nada intentándolo.

Estiro mi mano derecha apuntando al vaso y pienso en un zapato.

—El objeto pensado debe ser del mis...

Interrumpo al profesor con mi voz.

—¡¡Crea fes!!

El vaso se transforma en un zapato.

—¡¡¿Eh?!!- Grita el profesor viendo el zapato con la boca completamente abierta y los ojos salteados.

—¡¡¿Eh?!!- Grita Sonia con la boca completamente abierta y los ojos salteados.

—¡¡¿Eh?!!- Grito mientras estoy con la boca completamente abierta y los ojos salteados.

Todos en el salón gritan con la boca completamente abierta y los ojos salteados.

Me quedo viendo mi mano y me pongo nervioso.

—¿Y-yo hice eso?

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 3

El profesor Bell me toma de los hombros y me empieza a sacudir.

—¡¡Transformaste el vaso en un zapato de un material completamente diferente!!

Sonia me da la vuelta y me empieza a sacudir.

—¡¡Eso es imposible!!

—E-espera. D-deja de sacudirme.

Sonia deja de sacudirme e intento no vomitar.

—Q-quiero intentarlo de nuevo.

Estiro mi mano derecha apuntando al zapato y pienso en un balón de fútbol.

—¡¡Crea fes!!

El zapato se transforma en un balón de fútbol.

—¡¡Increíble!!

Tomo el balón.

—¿Me lo puedo quedar?

—C-claro. Regresen a sus asientos.

Sonia me jala de la oreja.

—¿Por qué dijiste que no tenías magia?

—Por qué de verdad no sabía que tenía magia.

—Te ordeno que me digas la verdad.

—Es la verdad, no sabía que tenía magia.

Sonia me observa por unos segundos.

—Realmente dices la verdad.

Nos sentamos y el profesor continuó con su clase.

-Tres horas después-

Se escucha una campana

—Pueden salir a comer.

Todos nos rodean.

—¡¡Eres increíble!!

—¡¡Tú familiar es increíble!!

—No es para tanto.

Me alejo de todos.

—¡¡Ángel, regresa!!

—No quiero molestarte, habla con tus amigos.

Me voy corriendo del salón y me tapo los oídos para no escuchar sus órdenes.

—¡¡Lalalalalalalalalala!!

Después de salir al patio de la escuela dejo de correr.

—Bien, no me siguió.

Saco mi teléfono y veo cuánta carga le queda.

—¿Tengo 100%? Pero lo he usado mucho tiempo... Qué raro.

Bajo mi balón.

—Está bien, si no escucho las órdenes de Sonia, no puedo sentir dolor.

Estiro mi mano derecha apuntando al balón y pienso en unos audífonos.

—¡¡Crea fes!!

El balón se transforma en unos audífonos.

—¡¡Tener magia es increíble!!

Me pongo los audífonos y los conecto a mi teléfono.

—Aunque no sé por qué tengo magia... Luego investigo eso.

Pongo algo de música y me acuesto en el suelo. Las canciones que descargué no habían sido borradas, solo las aplicaciones fueron borradas.

—Tengo magia, estoy en otro mundo y hay cosas muy interesantes aquí. Sería un sueño hecho realidad, pero tengo que soportar a Sonia y hacer lo que ella me diga. Eso no me gusta- pienso mientras intento relajarme.

Cierro los ojos y me pongo a escuchar mi música.

-Minutos después-

Alguien me toca el hombro.

—¿Eh?

Abro los ojos y veo a Charlotte que me está hablando, pero no puedo escucharla por qué tengo los audífonos puestos.

—Hola, Charlotte.

Me levanto y me quito los audífonos.

—¿Qué estabas diciendo? No te escuchaba.

—¿Qué estás haciendo?

—Estoy escuchando música.

—¿Música? ¿Escuchas música con tú teléfono?

—Sí, ¿Quieres escuchar?

—¡¡Claro!!

—Creo que la música de mi mundo es diferente, pero tal vez te pueda gustar.

Le doy los audífonos y se los pone.

—¡¡Increíble, realmente es música!!

Le presto mi teléfono.

—Escucha las canciones que quieras.

-Media hora después-

—¡¡Este invento es increíble!!

Se quita los audífonos y me entrega mis cosas.

—¡¡Muchas gracias, la música es muy buena!!

—De nada.

—Por cierto, lo que hiciste en el salón fue increíble, lograste transformar el vaso en algo completamente diferente. Eso es prácticamente imposible.

—Gracias, aunque en mi mundo no existe la magia, no sé por qué tengo magia.

—Creo que el muro celestial te dio magia.

—Tal vez... No lo sé.

—Me preguntaba...

Toma algo de tierra del suelo.

—¿Puedes transformar esta tierra en un teléfono?

—Creo que puedo, pero no serviría de nada. Los teléfonos necesitan electricidad para funcionar, pero en este mundo no hay electricidad.

—¿Y por qué tú teléfono funciona aquí?

—Ahora que lo dices....

Reviso la carga de mí teléfono y aún tiene el 100% de carga.

—Hace mucho tiempo que he usado el teléfono, pero todavía tiene el 100% de carga. Eso es raro.

—Al menos para tener el teléfono como un adorno, por favor.

—Está bien.

Estiro mi mano derecha apuntando a la tierra y pienso en un teléfono.

—¡¡Crea fes!!

La tierra se transforma en un teléfono.

—Listo.

—¡¡Gracias!!

El teléfono se enciende.

—¡¡¿Está encendiéndose?!!

—¡¡Increíble!!

—¡¡Pero no puede funcionar sin carga!!

El teléfono se enciende por completo y veo que tiene el 100% de carga.

—¡¡Imposible!! ¡¡¿Me lo prestas?!!

—Claro.

Tomo el teléfono y lo reviso.

—Es como mi teléfono.

Abro la galería.

—Está vacía.

Vuelvo al inicio y me doy cuenta de que tiene señal.

— ¿Tienes señal?... Me pregunto...

Intento llamar a mi número y mi teléfono suena.

—¿Qué es ese ruido?

Le doy el teléfono a Charlotte y contesto.

—Ponte el teléfono, así como yo.

Charlotte se pone el teléfono en el oído.

—¿Así?

—Espera.

Me alejo mucho de ella.

—¿Puedes escucharme?

—¡¡Puedo escucharte como si estuvieras a mi lado!!

—¡¡Funciona!!

Regreso con ella.

—No sé por qué, pero el teléfono funciona, ¡¡Esto es raro!!

Le intento llamar a mi mamá, pero no entran las llamadas.

—No puedo llamarla.

—¡¡¿Puedes explicarme cómo usarlo?!!

—Claro.

-Veinte minutos después-

Le expliqué a Charlotte como llamarme. Le expliqué las funciones que tiene el teléfono. Aunque le costó trabajo entender, por qué no entendía la letra ni los números.

—Tú escritura es diferente a la nuestra.

—Pero... ¿Por qué puedo hablar el mismo idioma que ustedes?

—No lo sé.

Escucho una campana.

—Debemos regresar a clases. Ya les quiero presumir mi teléfono a mis amigas.

Me imagino a Charlotte presumiendo el teléfono y una Sonia imaginaria me da un golpe en la cabeza.

—¡¡Hazme un teléfono a mí también, para llamarte y darte órdenes!!

La Sonia imaginaria empieza a reír diabólicamente y siento un poco de miedo.

—Por favor, no le digas a nadie que te di un teléfono. Sonia podría obligarme a que le haga uno y realmente no quiero hacerlo.

—Está bien, no te preocupes.

Me pongo los audífonos.

-Unos minutos después-

Entramos al salón y Sonia me empieza a gritar. Cómo tengo los audífonos puestos, no puedo escuchar lo que me grita.

—Jeje, no puedo escucharte- Lo digo con un tono de burla.

Me da una patada en la entrepierna.

—¡¡Mierda!!

Me quito los audífonos.

—¡¡¿Por qué me golpeas?!!

—¡¡¿Por qué te fuiste corriendo?!!

—¡¡No me importa que sea tú familiar, yo tengo mi propia vida, no eres mi dueña!!

—¡¡Claro que lo soy!!

—¡¡No lo eres!!

—¡¡Te ordeno que te sientes!!

—¡¡Me sentaré por qué yo quiero sentarme!!

Me siento y me pongo los audífonos.

—Disfruta tus clases.

Pongo mi cabeza en la mesa y me pongo a escuchar música.

—Solo tengo que ignorarla. - Pienso mientras escucho mi música.

Cierro los ojos y Sonia mira mis audífonos con curiosidad.

—¿Qué es eso que tienes en el oído?

Me quita los audífonos y se los pone.

—¡¡¿Qué es ese ruido?!!

Se quita los audífonos.

—Se llama música, sirve para relajarse y para ignorar a chicas locas como tú.

—¡¡Idiota!!

Me empieza a golpear.

—¡¡Es broma, relájate!!

El profesor entra al salón.

—Ángel, el director quiere hablar con usted.

—¿Yo?

—Sí, usted.

—C-claro.

Me levanto y me dirijo al profesor.

—¿En dónde está el director?

—En su oficina.

—¿En dónde está su oficina?

—Sonia, acompañe a su familiar con el director.

—¡¡Claro!!

Veo que Sonia se dirige a mí con una sonrisa diabólica y siento un mal presentimiento.

—¿M-me puede acompañar otra persona?

—¿Por qué?

—Creo que, si Sonia me acompaña, mi vida correrá peligro.

—¿Eh?

Sonia me jala de la oreja.

—Tenemos que hablar.

Lo dice con una dulce voz, pero eso me hizo tenerle más miedo.

Sonia y yo salimos del salón.

—Bien, continuando la clase...

—¡¡Ahhh, no, Sonia!!

Mis gritos de dolor alertaron al profesor y éste sale del salón y me ve en el suelo golpeado.

—Profesor, ayúdeme.

El profesor tranquilizó a Sonia.

—P-por favor, vaya con el director.

—¡¡Sí!!

El profesor vuelve al salón.

—¡¡¿Qué hiciste?!! ¡¡¿Por qué el director quiere verte?!!

—¿Yo? Yo no hice nada.

—¿Y por qué el director quiere verte?

—No lo sé, tú deberías saberlo.

Después de caminar y de intentar no tener contacto visual con Sonia, por qué me venía observando con una sonrisa diabólica que me ponía nervioso, llegamos a la oficina del director.

—Es un honor conocerlo, Ángel.

—¿Por qué quiere hablar conmigo?

—Sonia, puede retirarse, quiero hablar con Ángel a solas.

—¡¡Claro que sí!!

Sonia sale de la oficina.

—Seré breve, tú eres alguien muy especial. Según las leyendas, los familiares que sean invocados por medio del muro celestial serán los hechiceros más poderosos que hayan existido.

—¿Más poderosos?

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 4

Estoy realmente confundido. Ser transportado a otro mundo es raro, y ahora que el director me dijo que los familiares que sean invocados por medio del muro celestial serán los hechiceros más poderosos, me hace sentir intriga y un poco de confusión mezclado con miedo.

El director se acerca a mí y me mira a los ojos.

—Todos los años, los estudiantes de primero invocan a sus familiares usando las esculturas antiguas, pero todos los estudiantes tienen la oportunidad de intentar invocar a su familiar usando el muro celestial. Tú fuiste invocado por medio del muro celestial, es la primera vez en miles de años que eso pasa.

—¿Por eso tengo magia? En mi mundo no tenía magia. - Lo digo con un tono nervioso.

—Exacto. Creemos que el muro te dio la magia. Eso podría significar que algo malo podría pasar y por eso fuiste invocado por medio del muro celestial. - Lo dice con un tono serio.

Siento un poco de miedo. ¿Algo malo pasará? ¿Yo debo encargarme de eso malo? ¿Por qué yo? Tengo muchas preguntas en mi cabeza.

—¿Algo malo? - Digo confundido.

—Sí, algo malo. Por eso debes aprender a controlar tú magia. Quiero que seas un estudiante de nuestra escuela.

Me extiende su mano y me sonríe.

—¿Aceptas?

Dudo por unos segundos, realmente no entiendo nada de lo que está pasando.

—Pero no podré leer sus libros, su escritura es diferente a la mía.

—No hay problema, tú no serás obligado a leer los libros.

—Entonces... ¿No hay forma de volver a mí mundo?

—No, lamentablemente, no es posible.

Bajo la cabeza y suspiro. Ya no puedo volver a mí mundo. Debo quedarme en este lugar hasta que muera.

—Bueno, supongo que no tengo otra opción.

Nos damos un apretón de manos.

—Está bien. Seré un estudiante.

—Perfecto, por favor, vaya a clases y no diga nada de lo que te dije.

Dejamos de saludarnos y suspiro. Ahora no solo estoy en otro mundo, sino que también tengo que estudiar en este mundo.

—Está bien... Espere, ¿Qué pasará con Sonia? ¿Seguiré siendo su familiar?

—Claro, tú eres su familiar, eso no cambiará.

Bajo la cabeza y suspiro. Tengo que seguir soportando a Sonia. ¿Sobreviviré estando con ella? Yo creo que no.

—Está bien.

El director mete su mano en uno de sus bolsillos y saca una bolsa.

—Toma esto.

Me entrega una bolsa y la tomo. Es algo pesado. La abro y veo muchas monedas.

—¿Es dinero?

—Es dinero para que compres comida en el comedor. Te daré dinero cada semana. Mañana te entregarán tú uniforme.

—Está bien. Muchas gracias.

Salgo de la oficina y me da un poco de curiosidad saber cómo son las monedas de este mundo.

—¿Cómo serán las monedas de este mundo?

Saco una moneda de la bolsa. Tiene una espada como sello y al otro lado tiene una boca sonriendo.

—¿Una espada y una sonrisa?

Pongo una cara de decepción y suspiro.

—Todo en este mundo es raro.

Guardo la moneda y guardo la bolsa en mi pantalón.

—Creo que comeré algo después.

Empiezo a caminar mientras sigo pensando en lo que me dijo que director. ¿A qué se refiere con algo malo? ¿Por qué yo tengo que encargarme de eso malo? Son preguntas que me venía haciendo. Llego a la puerta del salón y suspiro.

—Supongo que debo acostumbrarme a estar en este mundo.

Abro la puerta del salón.

—¿Puedo pasar?

—Claro.

Entro y me dirijo al profesor.

—El director dice que seré un estudiante a partir de hoy.

—Claro, bienvenido. ¡¡Ángel es su nuevo compañero!!

Todos empiezan a murmurar mientras me miran. Es algo incómodo así que volteo a otro lado.

—¡¡¿Alguien quiere mostrarle la escuela?!!

Sonia y Charlotte levantan la mano.

—¡¡Yo lo haré!!- Dice Charlotte con una dulce sonrisa alegre.

—¡¡No, yo lo haré!!- Dice Sonia con una sonrisa diabólica.

El profesor pone una cara de preocupación y miedo cuándo ve a Sonia. Me voltea a ver un poco nervioso.

—B-bueno... ¡¡ Charlotte te mostrará la escuela cuando las clases terminen!!

Sentí un alivio cuando escuché eso. En ese momento pienso "Hasta el profesor le tiene miedo a Sonia".

—Muchas gracias, profesor.

Me dirijo a Sonia y me siento a su lado.

—¿Qué te dijo el director?

—Me ofreció que sea un estudiante en la escuela para que aprenda a controlar mi magia.

—¿Es todo?

—Sí... Sonia, soy tú familiar, pero quiero que me trates como un amigo. Haré todo lo que digas, pero no me golpees todo el tiempo, ¿Está bien?

Sonia duda por unos segundos.

—Está bien, pero tendrás que hacer todo lo que te ordene.

—Está bien, no te preocupes, te voy a obedecer.

Pongo mi cabeza en la mesa.

—Como si tuviera otra opción.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 5

Salgo del salón muerto del aburrimiento.

—Nada interesante, solo historia de un país que no conozco.

Bostezo.

—Qué aburrido... Aunque ese Izuke era alguien genial. Logró detener una guerra él sólo.

Alguien me toca el hombro y volteo. Es Charlotte.

—Hola, Charlotte.

—Te mostraré la escuela, vamos.

—Está bien, gracias.

Empezamos a caminar.

—Aparte de los dormitorios, hay seis salones en la escuela, hay dos baños y un comedor. Las sirvientas van a lavar tú ropa y...

La interrumpo.

—¿Sirvientas?

—Sí, todos los estudiantes en la escuela somos nobles, bueno, casi todos. Así que tenemos sirvientas y cocineras.

—Debe ser una escuela cara.

—Lo es.

—Qué suerte que estudiaré gratis.- Lo digo con una sonrisa.

—Vamos te mostraré el lugar.

—Va...

Sonia me da una patada en la entrepierna

—¡¡Ahhh!!

La volteo a ver.

—¡¡Creí que no me ibas a golpear más!!

—¡¡Vamos, te enseñaré a usar los hechizos!!

—Pero Charlotte me está enseñando la escuela.

—Está bien, te espero en mi habitación.

—Gracias.

Sonia se va y suspiro aliviado. Volteo a ver a Charlotte.

—¿Seguimos?

—Claro.

-Castillo del rey-

El rey, su esposa, su hija y un caballero están reunidos.  El caballero está arrodillado frente a ellos mientras que el rey y su familia están sentados en sus respectivos tronos. El rey tiene una gran barba negra, es pequeño y usa una corona azul. Su esposa es muy hermosa, tiene una larga cabellera verde y unos enormes pechos. La hija es igual a su madre, solo que más pequeña. El caballero es rubio y tiene un cuerpo muy musculoso.

—Tenemos un mensaje de la escuela "Estrella verde".

—¿Cuál es el mensaje?

—Un familiar fue invocado por medio del muro celestial.

El rey se levanta por la emoción.

—¡¡¿Un familiar?!!

—Sí.

—¡¡Increíble, quiero conocerlo!!

—Iré por él ahora mismo.

El caballero se levanta y se retira del salón.

—Padre, eso significa que algo malo va a pasar. - Lo dice con un tono de preocupación.

—Sí, lo sé.

—Ese familiar fue enviado por Dios para salvarnos.

-Una hora después-

Charlotte terminó de mostrarme la escuela. La escuela es realmente grande. Tiene establos, baños grandes y decenas de habitaciones.

—¡¡Gracias por el recorrido!!

—No fue nada, no te preocupes. Debo darte gracias a tí por el teléfono.

—Puedes llamarme cuándo quieras, adiós.

—Adiós- Lo dice con una dulce sonrisa y se aleja de mí caminando.

La veo sonrojado. Ella es completamente diferente a Sonia.

—Qué dulce y linda es.

Una Sonia imaginaria aparece y me golpea en la cabeza.

—¡¡Yo soy más linda!!

Empiezo a mover la cabeza rápidamente y luego de unos tres segundos me detengo.

—Estar con Sonia me está afectando psicológicamente.

Empiezo a caminar y veo a unas estudiantes pasar. Las estudiantes son muy lindas. Cuando pasan a mi lado las volteo a ver.

—Esta escuela está llena de chicas lindas. - Pienso mientras las sigo observando.

Empiezo a reír silenciosamente.

—Estudiar aquí me va a gustar.

Sigo caminando y veo a una sirvienta recogiendo ropa del suelo. La sirvienta tiene el cabello verde y corto, parece de mi edad. Me acerco a ella con la intención de ayudarle.

—Te ayudo.

—No se preocupe, amo.

Escuchar que alguien me diga amo se siente muy raro.

—¿Amo? ¿Por qué me dices amo?

—Soy una sirvienta, los estudiantes son mis amos.

—Qué ridículo, te ayudaré.

Me agacho y le ayudo a recoger la ropa.

—Muchas gracias, amo.

—Me llamo Ángel, no me digas amo.

—Está bien. Gracias, Ángel.

Terminamos de juntar la ropa y me levanto.

—Nos vemos... ¿Cuál es tú nombre?

—Me llamo Rem, mucho gusto.

—Es un gusto conocerte, Rem.

Le extiendo la mano.

—El gusto es mío.

Nos damos un apretón de manos y le sonrío.

—Nos vemos luego, adiós.

—A-adiós- Lo dice nerviosa.

Me voy caminando y Rem me ve emocionada.

—Es el primer estudiante que me trata bien.

-Minutos después-

Llego a la habitación de Sonia.

—Hola, Sonia.

—¡¡Llegas tarde!!

—Lo siento, la escuela es muy grande.

—Está bien. Te enseñaré a usar hechizos. Quiero que me conozcan como la hechicera con un familiar realmente poderoso.

—Claro... Supongo.

—Bien, el primer hechizo se llama "Forle levitation". Este hechizo te permite atraer objetos hacia tí o moverlos como quieras. Observa.

Extiende su mano derecha apuntando unas bragas.

—¡¡Forle levitation!!

Levanta las bragas y las bragas se dirigen a ella.

—Es un poco difícil de manejar, debes tener mucha concentración.

Las toma y sonríe.

—¿Entendiste?

—Bonitas bragas, jeje.

Me da un golpe en la cara.

—¡¡Pervertido!!

—Me lo merezco, lo siento.

—Quiero que lo intentes. Solo debes imaginar el objeto que quieres atraer y cómo moverlo.

Extiendo mi mano derecha y pienso en la almohada de Sonia.

—¡¡Forle levitation!!

La almohada flota hacia mí y la tomo.

—Jeje, tener magia es genial.

—¡¡Increíble, a mí me tomó dos meses controlar ese hechizo!!

—Creo que tienes suerte que yo sea tú familiar, creo que deberías tratarme mejor, ¿No lo crees?

—Si me obedeces, yo te trataré bien.

—Está bien.

Tocan la puerta.

—Disculpe, ¿Tiene ropa sucia?

—¡¡Sí!!

Sonia toma algo de ropa del suelo.

—Abre la puerta.

Abro la puerta y veo a Rem.

—Hola de nuevo.

—Hola, Ángel.

Sonia se acerca a nosotros muy enojada.

—¡¡¿Ángel?!! ¡¡Tú eres una sirvienta, no actúes como si fueras igual a nosotros!! ¡¡Debes llamarlo amo!!

Rem baja la cabeza y se ve triste.

—Está bien, ama.

Volteo a ver a Sonia.

—Sonia, no la trates de esa forma.

—Tú eres de otro mundo, no entiendes cómo funcionan las clases sociales en este mundo.

Sonia le avienta la ropa a Rem en la cara.

—¡¡Que queden limpias!!

Rem se agacha a juntar la ropa.

—Sí, ama.

Ver eso me hizo sentir asco hacia Sonia.

—Sonia, la gente como tú me da asco.

Me agacho y le ayudo a Rem a juntar la ropa.

—Se debe sentir feo que te traten así ¿Verdad?

—Lo es- Lo dice con un tono triste.

Terminamos de juntar la ropa.

—Gracias, Ángel.

—No hay problema, Rem.

—Adiós.

Rem se va y volteo a ver a Sonia.

—¿Terminaste de coquetear?

—¿Coquetear? Solo le estaba ayudando.

—No quiero que trates a las sirvientas como si fueran tus amigas.

—¿Por qué?

—Tú tienes magia, así que eres muy superior a ellas.

—¿Y eso que tiene que ver? No me hace diferente a ellas.

—Como quieras, me da igual.

Sonia saca unas monedas de su falda.

—Toma, ve y tráeme algo de comer.

Tomo las monedas y las guardo en mi pantalón.

—¿Cualquier cosa?

—Sí. Cuando vuelvas te enseñaré más hechizos.

—Está bien.

Salgo de la habitación y empiezo a caminar.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 6

Ver cómo Sonia trataba a Rem me hizo darme cuenta de la discriminación de este mundo hacia las personas que no tienen magia.

—Las clases sociales en este mundo sí que dan asco.

Veo a dos estudiantes intentando tocar los pechos de Rem.

—¡¡No, por favor!!

—¡¡Vamos, solo un poco!!

—¡¡Muestra tus pechos, sirvienta!!

Me acerco a los estudiantes.

—¡¡Oigan, déjenla en paz!!

—¡¡Vete!!

—¡¡Solo es una sirvienta!!

Veo mi mano.

—Tal vez pueda usar mi magia... Debo intentarlo.

Extiendo mi mano derecha y pienso en uno de ellos.

—¡¡Forle levitation!!

Levanto a un estudiante.

—¡¡Déjalo!!

Extiendo mi otra mano y pienso en el otro estudiante.

—¡¡Forle levitation!!

Levanto al otro estudiante mientras intento pensar en los dos al mismo tiempo.

—¡¡¿La dejarán en paz?!!

—¡¡¿Puedes usar el hechizo con dos personas?!!

—¡¡Está bien, la dejaremos en paz!!

Los bajo y bajo las manos.

—¡¡Corre!!

Los dos se van corriendo.

—¡¡Muchas gracias, Ángel!!

—¿Eso te pasa seguido?

—Sí, pero siempre salgo corriendo.

—Realmente no entiendo este mundo.

Escucho un ruido raro.

—¿Qué fue eso?

Rem se sonroja.

—L-lo siento, fue mi estómago.

—¿Tienes hambre?

—Un poco... Lo siento, tengo trabajo que hacer.

—¿No quieres comer algo? Yo te invito.

—Lo siento, no puedo, tengo que terminar de lavar.

—Luego terminas, vamos.

—Pero me pueden despedir, lo siento.

—Vamos, si vienes conmigo no te despedirán, te lo prometo.

Rem me ve sonrojada y acepta con una larga sonrisa.

—¡¡Gracias, iré contigo!!

Rem y yo empezamos a caminar.

—No te preocupes, no te despedirán. Si te dicen algo, diles que estabas conmigo, estoy seguro de que entenderán.

—¿Por qué estás tan seguro?

—El director quiere que estudie aquí. Si te despiden, amenazo al director con irme de la escuela.

—Eres el familiar que fue invocado por medio del muro celestial. Eres realmente alguien especial y muy bueno.

—Vaya, mi popularidad está creciendo.

—Aunque no te des cuenta, todos hablan de ti.

—Espero que hablen cosas buenas de mí, como por ejemplo...

Empiezo a hablar como mujer, me pongo las manos en la cintura y empiezo a moverla.

— "Que guapo es Ángel" "Que fuerte es Ángel" "Que bueno es Ángel" "Ángel es increíble" jeje.

Rem empieza a reír.

—También eres muy divertido.

Llegamos al comedor.

—¿Me puedes acompañar? Yo no sé pedir la comida.

—Está bien.

Nos dirigimos a una cocinera.

—Oye, Rem, ¿Qué haces aquí? ¿No tienes trabajo que hacer?

—Ángel me invitó a comer.

—¿Ángel? Debes llamarlo amo.

—Vamos, yo no soy como esos nobles, a mí no me gusta que me digan amo.

—¿Enserio?

—Sí... Por cierto.

Saco las monedas que me dio Sonia.

—Quiero un plato de comida para llevar y dos platos para comer aquí. Rem, yo no conozco la comida de este mundo, ¿Qué quieres comer?

—Lo que sea, por favor.

—Está bien. Queremos un plato de comida para llevar y dos para comer aquí. Lo que sea por favor.

—Los platos te los puedes llevar y luego una sirvienta irá por ellos.

—Ya veo... ¿Cuánto será?

—Serían nueve monedas por favor.

Cuento las monedas que me dio Sonia. Ella solo me dio tres monedas. La tacaña no pensaba en invitarme un plato de comida.

—Que tacaña es Sonia, ella me dio solo tres monedas.

Saco la bolsa con monedas de mí pantalón y saco seis monedas más.

—Tome.

Le doy las nueve monedas y guardo la bolsa en mi pantalón.

—Espere.

Después de esperar un minuto, la cocinera regresa con los platos con comida.

—Tome.

Nos entrega tres platos con comida.

—Muchas gracias.

Rem toma un plato y yo tomo dos.

—Vamos.

Nos sentamos y Rem empezó a comer. Se ve que se moría de hambre, pues está comiendo mientras pone una cara de felicidad y satisfacción.

—Sí que tenías hambre.

Rem se sonroja y se traga el pedazo de comida que aún tenía en la boca.

—L-lo siento.

—Lo dije de broma, no te preocupes.

Empiezo a comer.

—La comida de este mundo es buena, pero la comida de mi mundo es más deliciosa.

La carne es deliciosa, pero me sabe un poco diferente.

—¿Qué clase de carne es esta? ¿De qué animal es?

—Es carne de caballo.

Hay un silencio incómodo.

—¿De caballo?

—Sí.

Me siento un poco raro, pero la carne está deliciosa.

—... Bueno, es deliciosa.

Sigo comiendo y el director nos ve.

—Hola, Ángel, ¿Te la estás pasando bien en la escuela?

—Un poco, la verdad es que los nobles de esta escuela me caen mal. Tratan a las lindas sirvientas muy mal.

Rem se sonroja.

—¡¡¿L-lindas?!!

—Lo siento, los nobles están acostumbrados a tratarlas de esa forma. A mí también me parece muy mal lo que hacen.

—Por cierto, yo invité a comer a Rem, ella volverá a su trabajo cuando terminemos de comer.

—No hay problema, si tú la invitaste, entonces no hay problema.

—Gracias.

Sigo comiendo.

—Por cierto, he recibido un mensaje del rey. Mañana vendrá un caballero por tí y te llevará con el rey. El rey quiere conocerte.

Rem se sorprende.

—¡¡¿El rey?!!

—Está bien, no hay problema.

—Te lo agradezco.

El director se va.

—Otro noble presumido que debo conocer.

—¡¡Conocerás al rey!!

—Sí, lo sé.

Sigo comiendo.

—¿No estás emocionado?

—La verdad no.

—¿Por qué?

—No me gusta tratar a las personas como si fueran mejores que otros.

—Ya entiendo.

Termino de comer.

—¡¡Terminé!!

Rem termina de comer.

—¡¡Yo igual!!

—Creo que debo llevarle la comida a Sonia. Nos vemos luego, adiós.

—Está bien, adiós, Ángel.

Tomo el plato de comida y me levanto.

—Nos vemos.

Empiezo a caminar y me pongo a pensar.

—El rey... ¿Realmente soy especial?

Entro en la habitación de Sonia.

—Espero que no me hayas extrañado, ya volví.

Le entrego el plato de comida y Sonia lo toma.

—¿Extrañarte? ¿Yo? No me hagas reír.

—¿Entonces no me extrañarás mañana?

—¿Mañana?

—Un caballero vendrá por mí mañana y me llevará con el rey. El rey quiere conocerme.

—¡¡¿El rey?!!

—Sí, y si me dejas dormir en tú habitación, tal vez te deje venir conmigo.

—¡¡¿El rey quiere conocerte?!!

—Sí.

—¡¡¿El rey?!!

—¡¡Que sí!!

—Está bien, dormirás en mi habitación, pero en el suelo.

—Con eso me conformo.

Sonia sale de la habitación.

—¿A dónde vas?

—Iré a bañarme.

—¿No me enseñarás más hechizos?

—Cuando vuelva lo haré.

—Está bien.

Sonia se va y estiro mis brazos.

—Creo que saldré a caminar.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 7

Salgo y camino por el patio. Empiezo a reflexionar un poco sobre mi situación.

—¿Me estarán buscando? Mi madre debe estar muy preocupada... Tengo magia, estoy en otro mundo y soy especial en este mundo. Incluso el rey quiere conocerme... ¿Por qué me siento triste? - Pienso mientras suspiro.

Veo a Charlotte montando su unicornio.

—Este mundo es interesante. Como ya no puedo volver, intentaré olvidar a mi familia. - Lo digo con un tono triste.

Charlotte me ve y me saluda.

—¡¡Hola, Ángel!!

Levanto la mano y la saludo.

—¡¡Hola!!

Charlotte baja del unicornio y se dirige a mí.

—¿Qué haces?

—Nada, solo estoy caminando.

—¿Quieres pasear en Mei?

—¿Puedo?

—Claro.

Mi tío tiene caballos y siempre le pedía prestado un caballo para montar. Me encanta montar caballos, y la idea de montar un unicornio me encanta.

—¡¡Gracias!!

Me subo al unicornio. Los unicornios deben ser diferentes a los caballos, así que no sé qué hacer.

—Supongo que los unicornios son diferentes a los caballos. ¿Cómo le hago para que empiece a caminar?

Escucho una voz salir del unicornio.

—Solo dime a dónde quieres ir. Qué humano tan estúpido.

—¡¡¿Eh?!!

Me asusto y caigo al suelo.

—¡¡¿Habló?!!

—¿La escuchaste hablar?

Mei voltea a verme.

—¡¡¿Puedes entender lo que digo?!!

—¡¡¿Eh?!!

Me alejo de Mei muy asustado. Estoy seguro de que la escuché hablar, no es mi imaginación.

—¡¡¿No la escuchaste tú?!!

Mei se acerca a mí.

—¡¡Eres increíble, ningún humano es capaz de entender lo que decimos!!

—¡¡Charlotte, ¿También escuchaste a tú familiar hablar?!!

Charlotte me ve confundida.

—No está hablando.

Mei se acerca demasiado a mí.

—¡¡Eres especial!!

Me alejo de Mei muy asustado y nervioso.

—C-creo que me estoy volviendo loco.

Alguien me toca el hombro.

—¿Eh?

Me doy la vuelta y veo a un perro pastor alemán con un solo ojo.

—¡¡¿Enserio puedes entender lo que decimos?!!

Una estudiante aleja al perro de mí.

—¡¡Rocco, no le estés ladrando!!

—Puedo entender lo que dices... ¡¡¿Qué está pasando?!!

El sentimiento de miedo y nerviosismo es tanto que no puedo evitar desmayarme.

-Una hora después-

Después de una hora, despierto con un poco de dolor de cabeza.

—¿Eh?

Me levanto y veo que estoy en una habitación que no es de Sonia.

—Esta no es la habitación de Sonia... ¿En dónde estoy?

Veo al perro de un solo ojo acostado en el suelo. Recuerdo lo que me pasó.

—¿Realmente puedo entender lo que dice?

Intento despertar al perro.

—Oye.

El perro se despierta.

—Hola, me alegro de que estés bien.

Puedo escuchar al perro hablar perfectamente.

—Jeje creo que me volví loco.

—¿Todavía puedes entenderme?

—Sí, todavía te entiendo... ¡¡¿Por qué?!!

El perro se levanta.

—No lo sé, los humanos no pueden entendernos. Tú eres el único que nos entiende.

Una chica entra por la puerta. La chica tiene el cabello rosa y ojos color rosa.

—Hola, despertaste, ¿Ya te sientes bien?

—Sí... Creo que me siento bien.

Acaricio al perro.

—Estoy en otro mundo, tengo magia y ahora puedo hablar con los animales. Creo que sí, estoy bien.

—¡¡¿Puedes hablar con los animales?!!

—Creo que sí.

—¡¡Pruébalo!!

—¿Cómo?

—Rocco, dile algo que tú y yo solo sepamos.

—Dile que una vez me vistió con un traje y me abrazaba fingiendo que yo era el caballero Froulen.

Se me sale una risa.

—¿Fingió que estaba en una cita con él?

—Sí, ¿No es gracioso?

Empiezo a reír.

—Lo es.

—¿Qué dijo?

—Me dijo que una vez le pusiste un traje y lo abrazabas fingiendo que él era el caballero Froulen.

—¡¡Increíble, es verdad!!

La chica se sonroja.

—¡¡No le digas algo tan vergonzoso!!

—Bueno, te agradezco que me dejaras descansar en tú cama, pero me tengo que ir, adiós.

—Eres Ángel ¿Verdad?

—Sí.

—Es increíble que puedas entender lo que dicen los animales.

—Gracias, aunque debo admitir que eso es raro.

Me extiende la mano.

—Me llamo Louise, mucho gusto.

Extiendo mi mano y nos damos un apretón de manos.

—Mi nombre es Ángel, mucho gusto.

—Y él es mi familiar, se llama Rocco.

—De hecho, yo me llamo Rober Sisa.

—Creo que solo te llamaré Rocco.

Salgo de la habitación.

—Nos vemos, adiós.

Me voy y Louise se acerca demasiado a Rocco.

—¡¡¿Por qué le dijiste algo tan vergonzoso?!!

—Me dijiste que le dijera algo que solo tú y yo solo sepamos.

Louise escucha solo ladridos.

—Me gustaría entender lo que dices.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 8

Entro en la habitación de Sonia.

—¡¡¿En dónde estabas?!!

—Escucha lo que te voy a decir. Estás en frente de un humano que puede entender lo que los animales dicen.

—¿Entender?

—Escucho a los animales hablar, los entiendo, ¿No es sorprendente?

—¡¡¿Enserio?!!

—Sí, ya lo comprobé, ¿No soy genial?

—¡¡Increíble!!

—Gracias.

—Ahora seguiremos con tus clases, te enseñaré otro hechizo, pon atención.

Abre la ventana.

—Mira.

Extiende su mano derecha apuntando a la ventana.

—¡¡Faio soul zes!!

Una pequeña bola de fuego sale de su mano y sale por la ventana.

—¡¡Increíble!!

—Este hechizo me tomó un año aprenderlo. Inténtalo.

Extiendo mi mano derecha apuntando a la ventana.

—¡¡Faio soul zes!!

Una bola de fuego enorme sale de mi mano y destruyo la ventana y la pared. La bola de fuego es del tamaño de una vaca.

—¡¡¿Eh?!!

—¡¡Idiota!!

Sonia me empieza a golpear.

—¡¡Fue un accidente, te lo juro!!

—¡¡Lograste realizar el hechizo muy bien, pero destruiste la pared!!

-Díez minutos después-

El profesor Bell entra en la habitación de Sonia.

—¡¡¿Qué pasó?!!

Me ve en el suelo todo golpeado y a Sonia arriba de mí.

—Profesor, ayúdeme.

—Por favor, discúlpenos, le enseñé el hechizo "Faio soul zes" y su bola de fuego fué enorme.

—¿Enorme? ¿Me lo podrías mostrar?

—Por favor, aleje a Sonia de mí y se lo muestro.

Sonia se levanta y se aleja de mí.

—Realiza el hechizo.

Me levanto con dificultad.

—Está bien.

Extiendo mi mano derecha apuntando al agujero que hice cuando destruí la pared.

—¡¡Faio soul zes!!

Una bola de fuego enorme sale de mi mano y sale por el agujero

—¡¡Eso fue enorme!!

—¡¡Mi familiar es increíble!!

Escucho una explosión.

—Eso me traerá problemas.

Nos asomamos y vemos que la bola de fuego destruyó una parte del muro que rodea a la escuela.

—Bueno... ¡¡Fue culpa del profesor, él me dijo que lo hiciera!!

—¡¡Es cierto, es su culpa!!

—¡¡¿Eh?!!

Vemos que los maestros y el director se dirigen al muro.

—Tendremos problemas.

—¿Tendremos?

Sonia me ve con una sonrisa diabólica y empiezo a tener miedo.

—T-tendré problemas yo, tú no.

-Minutos después-

Todos los maestros, el director y varios estudiantes están viendo el desastre que hice.

—¡¡Lo siento, le pedí a Ángel que me mostrara el hechizo "Faio soul zes" y su bola de fuego destruyó parte del muro!!

—¡¡¿Esto lo ocasionó el hechizo "Faio soul zes"?!!

—Sí.

—¡¡Haz el hechizo de nuevo, Ángel!!

Veo que más estudiantes llegan.

—¿Seguro?

—¡¡Sí, apunta a ese muro de allá!!

Me señala otra parte del muro.

—Pero lo destruiré.

—¡¡No importa!!

—Está bien.

Todos se alejan de mí.

—Bien...

Extiendo mi mano derecha apuntando al muro.

—¡¡Faio soul zes!!

Una bola de fuego enorme sale de mi mano y destruye una parte del muro.

—¿Estuvo bien?

Todos empiezan a gritar.

—¡¡Increíble!!

—¡¡Asombroso!!

Todos me rodean.

—¡¡Eres increíble!!

—¡¡¿Quieres salir conmigo?!!

—¡¡Eres asombroso!!

Me alejo de todos. Realmente me da un poco de vergüenza estar rodeado de personas

—Lo siento... Esto es un poco incómodo.

El director grita.

—¡¡Atención, déjenlo en paz, por favor!!

—Gracias.

El director me abraza.

—¡¡Eso fue asombroso!!

—¡¡¿director?!!

—¡¡Quiero que seas parte de mi familia, tengo una hija muy linda, ¿No te interesaría ser su novio?!!

—¡¡¿Eh?!!

—Aunque tiene diez años, espero que eso no sea un problema.

—¡¡Yo tengo 16, claro que es un problema!!

—Que decepción.

—¡¡Deje de abrazarme!!

Me suelta.

—Gracias.

Charlotte me abraza.

—¡¡Eres increíble!!

—¡¡¿Eh?!!

—¡¡Tienes un poder mágico increíble!!

Me sonrojo. Me siento cómodo cuando me abraza Charlotte.

—Jeje, gracias.

Sonia aleja a Charlotte de mí.

—Tiene trabajo que hacer, adiós.

Me jala de la oreja.

—¡¡Ahhh, Sonia, suéltame por favor!!

Sonia deja de jalarme la oreja.

—Gracias.

—Ahora todos te admiran, es fabuloso. Pronto serás muy famoso en el país, y yo como tú dueña, también seré famosa.

La veo sonreír diabólicamente mientras caminamos.

—Está bien... Supongo.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 9

Entramos a su habitación y Sonia empieza a quejarse.

—No puedo dormir de esta forma.

—Entonces... ¿No hay otra habitación?

—No, unos trabajadores vendrán y arreglarán la pared. Yo dormiré con una amiga, tú dormirás en el suelo.

—Está bien... Sonia.

—¿Qué?

Realmente no quiero dormir en el suelo.

— ¿Te molesta si duermo en otra parte?

—¿Tienes en dónde dormir?

—No, pero podría conseguir.

—Está bien.

—Gracias

Salgo de la habitación.

—Estoy llamando mucho la atención... Presiento que eso me traerá problemas.

Sigo caminando.

—Iré con el director para saber si tiene un lugar en donde pueda dormir.

Veo a una estudiante hablando con un gato.

—¡¡Eres muy lindo, muy lindo!!

—Y tú eres muy linda con esos enormes pechos.

El gato empieza a tocar los pechos de la estudiante.

—¡¡Qué tierno eres!!

—¡¡Qué suaves son!!

Veo al gato.

—Oye, es muy lindo, ¿Lo puedo acariciar?

—¡¡Claro, es mi familiar, puedes acariciarlo!!

Me agacho y acaricio al gato.

—Es muy lindo.

—¡¡Qué asco, no eres una chica, no me toques!!

—Oye, te digo algo.

—Dime.

—Yo puedo hablar con los animales, ¿Quieres saber lo que tu pervertido gato dice?

El gato se aleja de mí.

—¡¡¿Eh?!!

—¡¡¿Enserio?!!

El gato se acerca a mí.

—¡¡No le digas lo que dije sobre sus pechos!!

—¿La seguirás tocando?

—¡¡No lo haré, lo juro!!

—Oye, tú gato no quiere que te diga lo que dice, lo siento.

—Qué lástima.

—Sí, lo sé.

Me levanto y me voy caminando.

—¿Un humano que nos entiende? Increíble.

-Minutos después-

Llego a la oficina del director.

—Hola.

—¡¡Ángel, pasa!!

—Disculpe, ¿No tienen una habitación en dónde pueda dormir?

—Lamentablemente no, solo tenemos una habitación disponible, pero no creo que quieras dormir ahí.

—Me conformo con esa habitación

—Está junto con las habitaciones de las sirvientas.

—¿Me puede indicar dónde es?

—Claro, acompáñame.

Salimos de su oficina.

—¿Estás seguro de querer dormir ahí?

—Claro, es mejor que dormir en el piso.

—Está bien.

-Minutos después-

—Es por aquí.

Abre una puerta y hay unas escaleras que llevan a un piso inferior. Es como si fuera un sótano.

—¿Aquí duermen las sirvientas? Se ve un poco... Incómodo.

—Lo sé.

Bajamos y veo el pasillo. El piso es de tierra, está muy oscuro y huele muy raro.

—El piso es de tierra.

Casi no veo.

—¿No hay luz?

—No.

Saco mi teléfono y enciendo la linterna.

—¡¡Increíble, ¿Qué es eso?!!

—Es un aparato de mí mundo, sirve para llamar, tomar fotos y videos.

—No entiendo.

Le expliqué las funciones de mí teléfono.

—¡¡Increíble!!

—Gracias... ¿En dónde está la habitación?

—Es la última habitación, yo debo irme, adiós.

El director se va y veo a mi alrededor.

—Bueno... Supongo que así tratan a los plebeyos los nobles.

Me dirijo a mí habitación.

—Huele un poco raro.

Entro en la habitación. Solo hay una cama sin sábanas... Solo hay eso.

—Hay una cama... Solo hay una cama. Es muy diferente a la habitación de Sonia. Es la clara diferencia entre un noble y un plebeyo.

Saco mi teléfono.

—Supongo que puedo escuchar un poco de música.

Me pongo los audífonos y los conecto a mí teléfono.

—Necesito más ropa, no puedo estar más tiempo con esta ropa.

Pongo algo de música y me acuesto.

-Al anochecer-

Me levanto y me quito los audífonos.

—Creo que iré a bañarme.

Saco mi teléfono y enciendo la linterna.

—Está muy oscuro.

Salgo de la habitación y unas sirvientas gritan cuando me ven salir con la linterna.

—¡¡Ahhhhh!!

—Lo siento, no quise asustarlas. El director me dió permiso de dormir en esta habitación.

—¿Ángel?

Veo a Rem.

—Hola, Rem.

—¿Por qué duermes aquí?

—Están arreglando la pared de Sonia y ella se fue a dormir con una amiga, y el director me dio esta habitación.

—¿En este lugar?

—Sí, aunque es un poco incómodo.

—¿Qué es eso?

—Es mi teléfono, es un aparato de mí mundo.

—¡¡Increíble!!

Las sirvientas me ven raro.

—Hola, mi nombre es Ángel.

Todas me saludan.

—Necesitan un poco de luz en este lugar.

Veo el piso y se me ocurre una gran idea.

—Puedo usar mi magia.

Tomo algo de tierra del suelo.

—Esperen.

Estiro mi mano y pienso en una linterna antigua de vela.

—¡¡Crea fes!!

La tierra se transforma en una linterna antigua de vela.

—Bien, ¿Alguien tiene encendedor?

—¿Encendedor?

—Supongo que no existen en este mundo.

Tomo más tierra del suelo.

—Espero que también funcione.

Estiro mi mano y pienso en un encendedor.

—¡¡Crea fes!!

La tierra se transforma en un encendedor.

—Espero que funcione.

Intento usarlo y funciona.

—¡¡Increíble!!

Abro la linterna y enciendo la vela.

—Así habrá luz, solo deben apagarlo cuando no la usen... ¿En dónde la pongo?

Pude crear un clavo y un martillo para colgar la linterna.

—Listo, pondré el encendedor aquí para que enciendan la vela.

—¡¡Muchas gracias!!

—Esperen.

Creo muchas velas.

—Cuando se acaben pueden reemplazarlas.

—¡¡Gracias!!

Observo el piso de tierra por unos segundos.

— Me pregunto sí... ¿Pueden subir por un momento?

—Claro, ¿Qué harás?

—Solo quiero intentar algo.

Todas suben.

—Bien... Tal vez funcione.

Estiro mi mano y pienso en un piso hecho de madera.

—¡¡Crea fes!!

El piso de tierra se transforma en un piso de madera.

—Genial. ¡¡Pueden bajar!!

Todas bajan.

—¡¡Increíble!!

—Sería más cómodo caminar en un piso de madera.

—¿Puedes hacer mi piso de madera?

—El mío también.

—Claro.

-Treinta minutos después-

Les arreglé las habitaciones a todas, les hice muchas linternas para cada habitación, les hice encendedores y sábanas.

—Ya terminé.

—Muchas gracias.

—No hay de qué. Adiós, iré a bañarme.

Subo y salgo de ahí.

—No sé cómo podían dormir en un lugar así.

Después de caminar por varios minutos llego al baño de hombres. Tomo una de las canastas que hay en el suelo.

—Bien, debo dejar mi ropa en esta canasta y ponerme una toalla para entrar... Será un poco incómodo.

Dejo mi ropa y mis cosas en la canasta, y me pongo la toalla.

—Espero que no haya nadie.

Abro la puerta y veo que se bañan a vapor y en el centro hay una piscina

—Hace calor.

Entro y veo que hay muchos estudiantes.

—Que incómodo.

Entro en la piscina.

—Que caliente está el agua.

Varios estudiantes se acercan a mí.

—¡¡Oye, ¿Tú eres Ángel?!!

—¡¡Lo que hiciste fue asombroso!!

—¡¡Ese hechizo solo puede hacer un daño pequeño!!

—¡¡Pero tú lograste destruir una parte del muro!!

Me incomoda estar rodeado de estudiantes desnudos.

—Gracias.

Dos estudiantes me toman de las manos y un estudiante muy fuerte se acerca a mí.

—No me gustan los chicos presumidos como tú. Creo que debo darte una lección.

—¿Presumido? No soy presumido. ¡¡Déjenme en paz!!

—No, creo que no. Mientras no puedas mover las manos, nosotros te golpearemos.

—¡¡No puedes usar los hechizos sin tus manos!!

—¡¡Hazlo pedazos, Sandro!!

Los volteo a ver. Son los estudiantes que intentaron tocar los pechos de Rem.

—¡¡Ustedes son los que intentaban tocar los pechos de Rem!!

—¡¡Cállate!!

Uno de ellos me golpea en la cara.

—¡¡Mi turno!!

Veo al estudiante y pienso en él.

—¡¡Forle levitation!!

Levanto al estudiante.

—¡¡Imposible!!

Aviento al estudiante haciendo que choque contra la pared.

—¡¡Lo hizo sin usar sus manos!!

—¡¡Lo hizo con sus ojos!!

Suspiro.

—Improvisé, pero afortunadamente funcionó.

Los dos estudiantes me sueltan y los veo.

—Jeje, creo que es mi turno.

Sonrío diabólicamente como Sonia.

-Díez minutos después-

Salgo del baño.

—Eso fue divertido.

Suspiro.

—Sonia me está contagiando su maldad.

Volteo a ver a los estudiantes.

—Creo que...

Los tres estudiantes están golpeados e inconscientes.

—Tendré problemas.

Tomo la canasta con mi ropa.

—Charlotte me dijo que debo llevarme la canasta y luego una sirvienta la recogerá.

-Minutos después-

Llego a mi habitación y me pongo la ropa.

—Bien, a dormir.

Me acuesto en mi cama.

La dolorosa vida de Ángel

CAPÍTULO 10

Después de una tranquila noche de sueño, alguien toca la puerta de mi habitación.

—¡¡Ángel!!

Me despierto y me levanto con dificultad.

—¿Quién es?

Abro la puerta y veo a Rem.

—Buenos días...

Bostezo y me rasco el cuello.

—...Rem.

—¿No irás a clases?

—Cierto...

Saco mi teléfono y veo la hora. Es muy tarde

—¡¡Son las 8:12 A.M, las clases comenzaron hace una hora!!

Salgo y cierro la puerta de mi habitación.

—¡¡Gracias por avisarme!!

Salgo corriendo.

Después de minutos de correr, entro al salón muy cansado y agitado.

—¿Puedo pasar?

—¿Por qué llegó tarde?

—Me quedé dormido, lo siento.

—Está bien, que sea la última vez, pasa.

Me dirijo a Sonia y me siento a su lado.

—Oye, ¿En dónde dormiste? Te estaba buscando.

—El director me dio una habitación junto con las sirvientas.

—¿Con las sirvientas?

—Sí, era la única habitación disponible.

—Está bien, por cierto, varios estudiantes me dijeron que golpeaste a tres estudiantes en el baño, ¿Es cierto?

—Sí, es que me intentaron golpear.

—¿Es cierto que usaste un hechizo sin tus manos?

—Sí, lo hice con mis ojos.

—Eso es increíble.

El profesor grita.

—¡¡Ahora que Ángel llegó, puedo enseñarles el siguiente hechizo!! ¡¡Pongan atención, el siguiente hechizo es difícil de realizar!!

Estira su mano derecha.

—¡¡Espada sepo dex!!

Una espada aparece en su mano.

—Es un hechizo ideal para pelear. Lo necesitarán cuando les toque pelear. ¡¡Despada!!

Su espada desaparece y me da un poco de curiosidad lo que dijo.

—Mmm.

Le susurro a Sonia.

—¿Pelear? ¿Por qué necesitamos aprender a pelear?

—Estamos en guerra con el país vecino "Froizan". A veces nos mandan a pelear batallas contra el ejército de Froizan. Por eso nos enseñan este tipo de hechizos.

—¿Has peleado?

—Aún no, solo los estudiantes de segundo y tercero son obligados a pelear.

—Ya veo.

El profesor grita.

—¡¡Dependiendo del poder mágico que tengas, la espada será más poderosa!!

Me señala.

—¡¡Ángel, ven e intenta usar el hechizo!!

—C-claro.

Paso al frente.

—Inténtalo.

Estiro mi mano derecha.

—¡¡Espada sepo dex!!

Una espada que parece muy antigua aparece en mi mano. Está rota. Es de color negro, la empuñadura es de color rojo.

—Felicidades, lo lograste.

Veo la espada con detenimiento.

—Es un poco vieja y está rota.

El profesor saca una manzana de su escritorio.

—Debemos probar tú espada. Corta esta manzana.

Me lanza la manzana y reacciono inmediatamente. Puedo ver la manzana viniendo a mí en cámara lenta y uso la espada para cortarla, cortando la manzana a la mitad. Estoy confundido por lo que acaba de pasar.

—¿Eh? ¿Qué pasó?

—Bien, funciona bien, puedes sentarte.

—¿Qué hago con la espada?

—Solo di el hechizo "Despada".

—¡¡Despada!!

Mi espada no desaparece.

—¡¡Despada!!

La espada sigue sin desaparecer.

—¿No puedo?

—Qué raro... Llévate la espada contigo.

—Está bien.

Me dirijo a mi asiento y me siento.

—Qué rara espada, ¿Por qué no desaparece?

—No lo sé... Es raro.

Me pongo pensativo.

—Nunca había usado una espada antes, pero reaccioné de inmediato cuando me lanzó la manzana... Eso fue raro. - Pienso mientras observo la espada.

Después de dos horas de aburrimiento, escucho una campana.

—Pueden salir a comer.

Estoy a punto de salir del salón, pero el profesor me habla.

—Ángel, ¿Puedes venir conmigo? Quiero darte algo.

—Claro.

Salimos del salón y sigo al profesor.

—Que tú espada no desaparezca podría significar que la espada es especial, debes tenerla siempre contigo.

—¿Siempre?... Claro.

Llegamos a una habitación.

—Entra, por favor.

Entramos y hay muchos libros y cosas tiradas en el suelo.

—Espera.

Empieza a buscar entre las cosas.

—Aquí está, toma.

Me entrega una vaina.

—Para que siempre tengas tú espada contigo.

—Gracias.

Guardo la espada en la vaina y me la cuelgo.

—Es cómoda.

—Me alegro. Por cierto, el caballero que vendrá por tí llegará en unas tres o cuatro horas.

—Está bien. Nos vemos.

Salgo de la Habitación.

-Comedor-

Llego al comedor y está todo lleno.

—Demonios.

Llego con la cocinera.

—Buenos días, quiero un plato de comida, por favor.

—¿Lo que sea?

—Sí, por favor.

Saco la bolsa con monedas de mí pantalón.

—¿Tres monedas?

—Sí.

Saco tres monedas y se las doy.

—Espere.

La cocinera se retira y me pongo a esperar. Mientras espero, escucho que dicen mi nombre.

—Ese es Ángel.

—El que derrotó a Sandro.

—Es el familiar que fue invocado por medio del muro celestial.

—Es increíble.

Me sonrojo, no estoy acostumbrado a llamar la atención. La cocinera regresa con mi comida.

—Toma.

Me da un plato con comida.

—Gracias.

Camino y empiezo a buscar un lugar en donde sentarme. No hay lugares disponibles, todos están ocupados.

—Está todo lleno, me incomoda comer así. Mejor me voy al patio.

—Oye, Ángel, siéntate con nosotras.

Tres estudiantes muy lindas me hablan. Son muy lindas. La idea de comer con ellas me incomoda un poco.

—Gracias, pero no.

Me alejo y empiezo a caminar.

—Es un poco incómodo comer con tantas personas a mi alrededor, y es más incómodo que me vean comer unas chicas lindas. - Pienso mientras intento relajarme.

Salgo al patio y escucho un grito de mujer.

—¡¡Apúrate ama, tengo hambre!!

Veo a un mono capuchino saltando en la sombra del muro que rodea la escuela.

—Pobre, debe tener hambre.

Me dirijo al mono capuchino

—Es un familiar, pero parece un mono capuchino normal.

Me paro frente al mono capuchino.

—Hola, ¿Tienes hambre?

—¡¡Sí, dame un poco de carne!!

—¿Quieres carne? Pensé que querrías de mis vegetales, eso comen los monos ¿No?

—¡¡A mí me encanta la carne!!

—¿Te encanta? Qué raro.

Le doy algo de carne

—¡¡Gracias!!

—De nada.

Está a punto de comer, pero se queda viéndome

—Espera... ¡¡¿Puedes entender lo que digo?!!

—Sí.

—¡¡¿Cómo?!!

Me siento a su lado.

—No lo sé, ayer descubrí que podía hablar con los animales.

—¡¡Increíble!!

—Lo sé... Por cierto, ¿Eres un mono capuchino normal? Digo, no veo nada diferente en tí.

—¿Mono capuchino? Yo soy una Zolen.

—En mi mundo te conocemos como mono capuchino. ¿Qué puedes hacer?

—Mira.

Empieza a excavar muy rápido.

—Mi especie es muy buena para excavar.

—¡¡Increíble!!

—Gracias, lo sé, soy increíble.

Escucho la voz de una chica.

—D-disculpa...

Volteo y veo a una chica con lentes y sin nada de pechos. Tiene el cabello color blanco y ojos azules. Parece que es muy tímida.

—Lo siento, solo estaba hablando un poco con tú familiar.

—¿H-hablando?

La Zolen se sube a mi hombro y me abraza la cara.

—¡¡Este humano puede entender lo que digo!!

—¡¡Rei, no lo molestes!!

—No te preocupes, no me molesta.

Rei me empieza a dar besos.

—Bueno, eso sí me molesta.

La chica aleja a Rei de mí.

—L-lo siento.

—No hay problema.

Rei baja de los brazos de la chica y se dirige a mí.

—¡¡Oye, ¿Puedes darme más carne?!!

—¿Más?

—¡¡Sí!!

Le doy más carne.

—¡¡Gracias, algún día te lo pagaré!!

—No me lo tienes que pagar, no te preocupes.

—¿Quieres unas bragas de mí ama? Te las puedo conseguir.

—¡¡No quiero eso!!

Me acerco a Rei y le susurro.

—Tal vez después, jeje.

La chica me ve confundida.

—Lo siento, sé que parezco loco, pero no te asustes. Lo que pasa es que yo puedo entender lo que los animales dicen.

—¡¡¿Enserio?!!

—Sí, ¿Quieres una prueba?

—Sí, por favor.

—Rei, dime algo que solo tu ama y tú sepan.

Rei se pone a pensar unos segundos, sube a mi hombro y me susurra.

—Ella lloró toda la noche cuando unas chicas la insultaron llamándola "plana".

—¿Nomás por eso lloró?

—Para una mujer, no tener pechos es algo muy humillante y doloroso.

—Creo que tienes razón.

La chica me ve confundida.

—¿Qué te dijo?

—Que lloraste toda la noche por qué unas chicas te llamaron "plana"

—¡¡¿Eh?!!

—No te debería importar esas cosas, no llores por eso.

—E-es increíble, realmente puedes hablar con los animales.

—Gracias.

Veo a Sonia.

—Carajo.

Sonia me ve y se dirige a mí.

—¿Hueles eso? Huele a peligro.

—¿Peligro?

Sonia se para frente a nosotros

—Vamos, unas amigas quieren conocerte.

Sonia me jala de la oreja.

—¡¡Ahhh!!

—¡¡Deja de quejarte!!

—¡¡Adiós!!

—¡¡Adiós Rei!!

La chica me ve sonrojada.

—¡¡¿Eres Ángel?!!

—¡¡Sí!!

—¡¡Fue un gusto conocerte, me llamo Cristal!!

—¡¡El gusto es mío!!

Sonia me da una patada en la entrepierna.

—¡¡Deja de coquetear y camina!!

—¡¡Te dije que me trataras bien!!

-Minutos después-

Llegamos con las estudiantes lindas que me hablaron antes.

—Él es Ángel, mi increíble familiar.

—Sonia, mi comida se enfría, ¿Me dejas terminar de comer?

—Claro, comerás con nosotras.

—No me gusta comer con tantas personas a mi alrededor.

—Te lo ordeno, comerás con nosotras.

—Está bien.

Me siento con ellas.

—Carajo.

Empiezo a comer y las chicas se acercan demasiado a mí.

—¿Cómo es tú mundo?

—¿Tienes novia?

—¿Enserio conocerás al rey?

Dejo de comer.

—No sé cómo explicarlo, en mi mundo hay tecnología, es completamente diferente a este mundo, es difícil de explicar. No tengo novia. Hoy vendrá un caballero por mí para llevarme con el rey.

—¡¡Increíble!!

Como más rápido y termino de comer.

—Fue un gusto conocerlas, debo irme.

Una rata con dos cabezas sale del bolsillo de una de ellas.

—¡¡Casi me ahogo!!

—¡¡Danos comida!!

—No salgas, vuelve al bolsillo.

La estudiante empuja a la rata y la guarda en su bolsillo.

—Oye, ¿Es tú familiar?

—Sí.

—Dice que tiene hambre y que casi se ahoga ahí adentro.

Sonia empieza a alardear.

—Ángel puede hablar con los animales, ¿No es genial?

—¡¡¿Enserio?!!

—Lo siento, debo irme.

Me levanto y me voy.

—No debo relacionarme con las chicas nobles. - Pienso mientras salgo del comedor.

Salgo al patio y veo que dos chicas están molestando a Cristal.

—Bueno, el bullying también existe en este mundo.

Me dirijo a las chicas.

—¡¡Oye, plana!!

—¡¡Necesitamos que hagas nuestra tarea!!

—P-pero ustedes d-deben hacer sus propias t-tareas.

—¡¡La harás!!

Llego con las chicas.

—Ustedes deben hacer su propia tarea.

—¡¡No te me... ¿Ángel?!!

—¡¡Lo sentimos, no queríamos molestarla!!

—Por favor, dejen a Cristal en paz.

—¡¡Lo haremos!!

—¡¡Adiós!!

Las chicas se van corriendo.

—Vaya, me tienen mucho respeto o me tienen miedo.

—Muchas gracias por ayudarme.

Rei salta a mi hombro.

—Gracias por ayudar a mí ama, ella es muy cobarde, no sabe defenderse.

—No hay de qué. ¿Ellas la hicieron llorar?

—Sí.

—Ya veo. Cristal, si vuelven a burlarse de tí, no dudes en pedirme ayuda.

—G-gracias.

—Nos vemos.

Me voy de ahí y me rasco la cabeza.

—Vaya, creo que me empiezan a tener miedo.

Saco mi teléfono y veo la hora.

—Aún falta mucho para entrar a clases.

Bostezo y me rasco el cuello.

—Mejor me iré a dormir un poco.

-Minutos después-

Llego a mi habitación y me acuesto.

—A dormir.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 11

Después de dormir varios y relajantes minutos, siento que alguien se sube arriba de mí.

—Mi nuevo amo es muy guapo.

Siento una respiración muy cerca de mí.

—¿Eh?

Abro los ojos y veo a una niña arriba de mí. Tiene el cabello rojo y corto y ojos rojos. La niña parece de unos 8 o 10 años. Viste un vestido rojo y usa un collar con un corazón con dos rayos en él.

—Hola, amo.

Hay un silencio incómodo. Hay una niña sobre mí. La niña es muy rara. La niña se me queda viendo con los ojos brillantes. Parece muy emocionada.

—¿Amo? ¿Quién eres?

Se levanta en la cama y pone su mano izquierda en su pecho.

—¡Soy tú espada!! ¡¡Me llamo Crismei, es un gusto conocerte!!

Hay otro silencio incómodo y pongo una cara de confusión.

—¿M-mi espada?

Reviso la vaina y ya no está la espada.

—¡¡¿Eh?!!

—¿No me crees?

Crismei se transforma en mi espada.

—¡¡¿Eh?!!

La espada se transforma en una niña.

—¿Ahora me crees?

Me pongo nervioso y asustado.

—¡¡¿Eres mi espada?!!

—Sí, me llamo Crismei.

—¡¡¿Eres una niña?!!

—De hecho...

Se transforma en una hada pequeña. Es del tamaño de un plátano. Sus alas son de color rojo y con símbolos de rayos.

—¡¡Soy una hada!!

—¡¡¿Eh?!!

La veo de cerca y la toco. Me emociono demasiado. En este mundo existen animales que creía que no existían.

—¡¡Increíble!! ¡¡Este mundo es genial!! ¡¡Hay unicornios y también hay hadas!!

—A partir de hoy seré suya. Puedes usarme como quieras.

Se sonroja y pone su dedo pulgar en sus labios.

—P-por favor, sea gentil conmigo y no me lo haga tan duro.

Me sonrojo y me alejo de ella.

—¡¡Nunca te haría algo como eso, eres una niña!!

Se empieza a reír y se acerca demasiado a mí.

—¡¡Es una broma!! Y no me trates como si fuera una niña. De hecho, tengo más de Díez mil años.

—¡¡¿Díez mil años?!!

—Aunque la mayor parte de ese tiempo estuve dormida esperando que alguien me invocara.

—¡¡Increíble!! ¡¡¿Entonces serás mi espada?!!

—¡¡Sí!!

—¡¡¿Qué habilidades tienes?!!  ¡¡¿Qué puedes hacer?!!

Cruza sus brazos y empieza a hablar como si estuviera presumiendo.

—¡¡Cuándo me usas, tus sentidos incrementan y tú agilidad también incrementa!! ¡¡Soy genial, lo sé!!

—¿Por eso pude reaccionar de inmediato cuando el profesor me lanzó la manzana?

—Exacto. La última vez que me invocaron fue hace 3542 años. Tú debes ser alguien poderoso.

—Supongo que sí... Aunque solo soy un familiar.

—¡¡¿Eres un familiar?!! ¡¡Igual que mi antiguo amo!! ¡¡Él también era un familiar!!

—¿También? ¿Él también fue invocado por medio del muro celestial?

—¡¡Sí!!

—¡¡Increíble!!

Escucho una campana.

—Tengo que ir a clases... ¿Te molesta si te conviertes en mi espada de nuevo? No quiero llamar la atención con una hada a mi lado.

—¡¡Claro!!

Crismei se transforma en una espada.

—Gracias.

Guardo a Crismei en la vaina.

—Es un poco incómodo, pero está bien.

—No hables, sería raro escuchar a una espada hablar.

—Te estoy hablando telepáticamente, solo tú puedes escuchar lo que digo.

—¡¡Realmente eres increíble!!

Salgo de mi habitación.

-Minutos después-

Entro al salón y me siento.

—¡¡Bien, empezaremos la clase de historia!!

—Carajo.

Pongo mi cabeza en la mesa.

—¿Qué pasa?

—La historia es muy aburrida.

El profesor empezó a hablar.

—¿Alguien sabe por qué casi no se sabe nada de Izuke?

—¡¡¿Izuke?!!

Saco la espada de la vaina y le susurro.

—¿Pasa algo?

—N-no, nada, no te preocupes.

Sonia me jala de la oreja.

—¿Qué haces?

—N-nada, no pasa nada.

El profesor dirige su mirada hacia nosotros.

—¡¡No interrumpan!!

Sonia me empuja la cabeza en la mesa, provocando que me golpeé la cabeza contra la mesa.

—¡¡Lo sentimos!!

—¡¡¿Estás bien, amo?!!

Levanto la cabeza con dificultad.

—Estoy bien... Creo.

—¡¡¿Alguien tiene la respuesta de lo que pregunté?!!

Sonia levanta la mano.

—¡¡Yo!!

—La escuchamos.

Sonia se levanta.

—Izuke, o mejor conocido como "el héroe desconocido", era un hechicero muy poderoso que vivió hace miles de años.  No se sabe nada de él por qué según los pocos datos que se tienen de él, él era muy callado y no hablaba mucho, por eso desconocemos su origen y su historia.

—Muy bien contestado. Izuke salvó a nuestra especie cuándo ganó la guerra demoníaca. Por eso lo consideramos una leyenda.

—Guerra demoníaca... Suena genial.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 12

Escucho la campana y salgo del salón.

—Tres horas que nunca recuperaré.

Veo a muchos estudiantes correr y gritar.

—¡¡El caballero Froulen está aquí!!

—¡¡Increíble!!

Sonia me toca el hombro.

—Creo que vinieron por ti.

—Parece que ese caballero es muy famoso.

—Es muy hábil con la espada, aparte de que es muy guapo.

—Vaya, ¿Debería sentirme celoso?

Me río y Sonia me ve con desprecio.

—Como si tuvieras una oportunidad conmigo.

—¿No la tengo? Qué suerte tengo. Yo jamás me enamoraría de una loca como tú.

Me da una patada en la entrepierna.

—¡¡Amo, ¿Está bien?!!

—Lo estoy, no te preocupes.

Sonia me jala de la oreja.

—¡¡Vamos!!

Salimos al patio y veo a todos los estudiantes viendo una carreta y al caballero a lado de la carreta.

—¡¡Es muy guapo!!

—¡¡Te amo!!

Veo que el caballero tiene como treinta o cuarenta años. Es rubio y tiene un cuerpo muy musculoso.

—Es un anciano.

Sonia me da un golpe en la cabeza.

—¡¡No lo llames así!!

—Da igual, vamos.

Me dirijo al caballero.

—¿Tú eres el familiar?

—¿Tú eres el anciano que viene por mí?

El caballero empieza a reír.

—Sí, lo soy. Sube, tenemos que irnos.

—Ella es mi...

Toso.

—...Ama. Ella quiere venir con nosotros.

—Claro, también puede venir.

—¡¡Gracias!!

Veo a Sonia sonrojada.

—Jeje, ¿Te gustan mayores?

Me da un golpe en la cabeza.

—¡¡Cállate!!

—Suban, tenemos que irnos.

Subimos a la carreta y el caballero sube al caballo que jala la carreta.

—Por cierto, me llamo Froulen.

—Me llamo Ángel.

—Me llamo Sonia Churs.

—Bien, vámonos.

La carreta empieza a moverse.

—¿Cuánto tardaremos?

—Tardaremos todo un día en llegar.

—¡¡¿Todo un día?!!

—Sí, el castillo del rey está muy lejos.

—Que flojera.

Saco a Crismei de la vaina.

—Oye, Crismei, ¿Estás cómoda? ¿No quieres volver a tú forma normal?

—¿Con quién hablas??

—¿Puedo?

—Claro, Sonia es mi ama, y él es un caballero, no hay problema.

—¡¡Gracias, amo!!

Crismei se transforma en una hada.

—¡¡Estar transformada en espada es muy incómodo, gracias, amo!!

—Dime Ángel.

—¡¡¿Una hada?!!

El caballero voltea a vernos.

—¡¡Una verdadera hada!!

—¡¡Silencio, no quiero que los estudiantes sepan de ella!!

—¡¡¿Cómo la conociste?!!

—Era mi espada... Digo, ella es mi espada.

—¡¡¿Tú espada?!!

—Sí, por cierto, Crismei, ¿Puedes transformarte en lo que sea?

—No, solo en espada, en mi forma humana y en mi forma normal como hada.

—Está bien, vuelve a tú forma humana.

Crismei se transforma en una niña.

—Bien, siéntate.

Se sienta.

—Usaré tus piernas como almohada.

Me acuesto y pongo mi cabeza en sus piernas. Sonia me da un golpe en el estómago.

—¡¡¿Qué haces, pervertido?!!

—Sonia, no estaré despierto todo el viaje, dormiré para no sentir el viaje. Aparte, no soy un pervertido, lo hago por comodidad.

—A mí no me molesta que Ángel use mis piernas como almohada.

—Gracias, Crismei, me despiertas cuando lleguemos.

Cierro los ojos.

—Sonia, habla con Crismei, pregúntale todo lo que quieras.

—¿Quieres que use un hechizo para dormir?

—¿Puedes hacer eso, Crismei?

—Sí.

—Hazlo, por favor.

Pone su mano en mi cara.

—¡¡Esleis flesia!! Ahora tienes que decir, "Acepto"

—Acepto.

Siento mucho sueño y me quedo dormido.

—¿Por qué eres una espada?

—No lo sé, desde que tengo memoria siempre he sido una espada.

—Pero eres una hada.

—Una hada que se transforma en una espada.

—¿Por qué?

—No lo sé.

—¿No lo sabes?

—No.

—Entonces... Este será un viaje aburrido.

-23 horas después-

—Ángel, hemos llegado.

Crismei me despierta y me levanto.

—Buenos días.

Bostezo y veo que Sonia tiene la cara roja.

—Sonia, tienes la cara muy roja, ¿Qué te pasa?

—¡¡Conoceremos al rey!!

—Uy sí, es muy emocionante, jeje.

—¿Es sarcasmo?

—Por supuesto.

—¡¡No deberías decir eso del rey!!

—Da igual.

La carreta se detiene.

—Bueno, llegamos.

—¡¡Estoy nerviosa!!

—Está bien... Crismei, vuelve a tú forma como espada, por favor.

—¡¡Está bien!!

Crismei se transforma en una espada.

—Espero que no tardemos tanto.

Guardo a Crismei en la vaina.

—¿Lista?

—S-sí.

Bajamos de la carreta y veo el castillo. Es como los castillos de los cuentos de mi mundo. Es enorme.

—El castillo es enorme.

—¡¡Increíble!!

Froulen baja del caballo.

—Bien, síganme.

Seguimos a Froulen y veo que hay muchos sirvientes en el castillo.

—El lugar es lindo.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 13

Llegamos a un salón donde está el rey, su esposa y su hija.

—Su majestad, él es Ángel, el familiar.

Sonia y Froulen se arrodillan.

—Es un placer conocerte, Ángel.

—Jeje gracias.

Sonia me susurra.

—Ángel, debes arrodillarte.

—No, gracias. ¡¡Disculpe, ¿Qué quiere de mí?!!

Sonia se levanta y me tapa la boca.

—¡¡D-disculpe a mi familiar, por favor!!

—No te preocupes, déjalo hablar.

—¡¡S-sí!!

Sonia me quita la mano de la boca.

—Solo quería conocer al familiar que fue invocado por medio del muro celestial, es todo.

—Entonces viajamos todo un día... ¿Solo por eso?... ¡¡¿Es enserio?!!

—Lo siento, es que hace miles de años que nadie invocaba a su familiar por medio del muro celestial, por eso quería conocerte.

—Está bien... Bien... ¿Es todo? Ya me vio, ¿Me puedo ir?

Sonia me tapa la boca.

—¡¡Él no sabe lo que dice, discúlpenos!!

El rey se ríe.

—¡¡Me caes bien!! ¡¡¿Quieres comer con nosotros, Ángel?!!

Sonia quita su mano de mi boca.

—Por supuesto, tengo mucha hambre.

—Yo también tengo hambre, Ángel.

—¿También?... Bueno... Puedes salir, Crismei.

Saco a Crismei de la vaina y se transforma en una niña.

—Bien, ¿Y la comida?

—¡¡Increíble!! ¡¡¿Tú espada se transformó en una niña?!!

—¿Está ciego? Es obvio que mi espada se transformó en una niña. Su nombre es Crismei, es una hada.

—¡¡Increíble!!

La hija del rey se acerca a Crismei.

—¡¡¿Eres una hada?!!

—Crismei, conviértete en una hada.

Crismei se transforma en una hada.

—¡¡Es hermosa!!

La hija del rey intenta acariciar a Crismei y Crismei se aleja.

—No me gusta que me toquen. Solo mi amo Ángel puede tocarme.

—¡¡Quiero tocarte!!

La hija del rey me apunta con su dedo.

—¡¡Te ordeno que le órdenes que se deje tocar!!

—¿Me estás dando una orden?

Se me sale una risa.

—Lo siento, no puedo. Si a Crismei no le gusta que la toquen, yo no puedo obligarla a que se deje tocar.

—¡¡Te lo ordeno, haz lo que te digo!!

Suspiro e intento relajarme. La hija del rey es otra Sonia.

—No me gustan las chicas groseras como tú, adiós. Crismei, vámonos.

—¡¡Pero la comida!!

—Por aquí debe haber un pueblo, conseguiremos comida ahí.

La hija del rey me ve con una mirada amenazante.

—¡¡Froulen, no dejes que se vaya!!

Froulen se pone enfrente de mí y saca su espada.

—No puedes irte.

—No me pueden obligar a quedarme.

Sonia me da un golpe en el brazo.

—¡¡Ángel, debes quedarte, la princesa te lo ordena!!

—¡¡No quiero!!

Froulen pone su espada en mi cuello.

—Harás lo que la princesa te diga.

Doy un paso hacia atrás.

—¡¡Crismei!!

—¡¡Sí!!

Crismei se transforma en una espada y la tomo con la mano derecha.

—¡¡No quiero pelear!!

—Padre, quiero comprobar que tan fuerte es Ángel.

—Yo también quiero averiguarlo, ¡¡Froulen, ataca a matar!!

—¡¡Sí!!

Froulen me ataca y esquivo su ataque fácilmente gracias a Crismei.

—¡¡Ahora!!

Le doy varios golpes con la espada y doy unos pasos hacia atrás.

—¡¡¿Eh?!!

Todos se sorprenden. El cuerpo de Froulen cae al suelo cubierto de sangre.

—¡¡¿Qué hice?!!

Crismei se transforma en una niña.

—No te preocupes, sigue vivo, no lo atacaste para matarlo, así que solo está gravemente herido.

—¡¡Increíble!!

—¡¡Derrotó a Froulen!!

—¡¡Ángel, eso fue increíble!!

—¡¡Traigan a un doctor, Froulen puede morir!!

—¡¡Guardias!!

Unos guardias entran al salón.

—Lleven a Froulen con el doctor.

—¡¡Sí, su majestad!!

Los guardias se llevan a Froulen.

—¡¡Eso fue sorprendente, sabía que el familiar que fue invocado por medio del muro celestial debía ser alguien muy poderoso!!

—¿Se quedarán a comer?

—Carajo, está bien, pero alejen a su hija de mí y de Crismei, por favor.

—¿Por qué?

—No me agrada.

—A mí tampoco me agrada.

Sonia nos jala de la oreja a Crismei y a mí.

—¡¡Ángel, Crismei, no deben decir eso!!

—Cierto, puede hacer que nos corten la cabeza, ¿Verdad?

—Vengan, la comida ya debe estar lista.

Salimos del salón y llegamos al comedor. Hay una enorme mesa llena de comida.

—¡¡Wow, se ve delicioso!!

Crismei se sienta y empieza a comer.

—Come despacio.

—¡¡Hace mucho tiempo que no comía algo así de delicioso!!

Me siento y tomo algo de carne. La pruebo y es realmente deliciosa.

—Está deliciosa. Era de esperarse de la comida que come la realeza.

La hija del rey se sienta a mi lado.

—Me quiero disculpar por mí comportamiento, lo siento.

—Está bien.

Me alejo de ella.

—Te perdono.

Sigo comiendo.

—Ángel, quiero decirte algo. Si el muro te envió a nuestro mundo, eso significa que algo malo podría pasar y que tú vienes a ayudarnos.

—¿Algo malo?

—Sí, algo malo.

—Ohh...

—Por eso debo pedirte que entrenes. Es obvio que eres muy fuerte, pero puedes mejorar. Froulen es el caballero más fuerte del país, pero tú lo derrotaste fácilmente.

—Gracias... Supongo que no puedo negarme.

—Muchas gracias.

Termino de comer.

—Bueno, debo irme, adiós.

—¿Ya nos vamos?

—Sí, Crismei. Sonia ¿Te quedas? Yo iré al pueblo.

Sonia pone una cara de desagrado.

—¿Con los plebeyos? No, gracias.

—Está bien.

Salgo del comedor.

—Señorita Sonia, quiero que trate a su familiar muy bien, por favor.

—C-claro.

Salimos del castillo y veo un pueblo

—Ahí está el pueblo, vamos.

—Sí.

-En el pueblo-

Veo el lugar a mi alrededor. Hay muchas tiendas y casas.  Las personas a mi alrededor usan ropa que no parece elegante. Es ropa de plebeyo. Veo a muchas chicas lindas caminando por el pueblo y eso me gusta.

—Es muy lindo, hay chicas lindas, chicas lindas y más chicas lindas.

—Creo que te gustan mucho las chicas lindas.

—Por supuesto, me gustan las chicas lindas que no sean nobles, las nobles son más... Fastidiosas.

Veo a las personas a mí alrededor.

—Lo que tengo entendido es que los plebeyos no tienen magia... Me gustaría estar más tiempo con personas normales como ellos.

Veo a unos hombres golpeando a un hombre, los hombres usan armaduras, parece que son guardias. Con ellos está un señor muy gordo riendo.

—¡¡Para la próxima, paga tus impuestos a tiempo!!

Me dirijo a los guardias, no soporto ver cómo lo golpean.

—¡¡Oigan, dejen a ese hombre en paz!!

—¡¡No te metas!! ¡¡Golpeen a ese chico también!!

Los guardias dejan de golpear al hombre y se dirigen a mí.

—¡¡Ustedes lo pidieron!!

Veo a todos los guardias y pienso en todos ellos al mismo tiempo.

—¡¡Forle levitation!!

Levanto a todos los guardias, pero me empiezo a sentir muy cansado.

—Es... Cansado.

Lanzo a los guardias muy lejos.

—¡¡¿Eh?!!

Veo al señor gordo y él se aleja poco a poco de mí.

—¡¡No puedes hacerme daño, trabajo para el rey!!

—¡¡Forle levitation!!

Levanto al hombre.

—No me importa.

Azoto al hombre en el suelo.

—¡¡Ahhh!!

—¡¡Crismei!!

—¡¡Sí!!

Crismei se transforma en una espada y la tomo con mi mano.

—¡¡Aléjate de mí!!

Apunto con mi espada al hombre.

—¿Dejarás a ese hombre en paz?

—¡¡Déjame en paz, te daré dinero!!

Saca una bolsa con monedas de su bolsillo.

—Gracias.

La tomo.

—¡¡Oye!!

Le hablo al hombre que estaban golpeando.

—¡¡Toma esto!!

Le aviento la bolsa con monedas.

—¡¡Acéptalo como un "Lo siento" de él!!

—¡¡Gracias!!

—Y tú te irás ahora mismo, ¿Entendido?

—¡¡Sí!!

—Crismei, regresa a tú forma humana.

—¡¡Sí!!

Crismei se transforma en una niña.

—Vete.

El hombre gordo se levanta y se va corriendo.

—Creo que hicimos nuestra buena acción del día.

Me siento muy cansado y caigo al suelo.

—¿Por qué me siento tan cansado?

—Usaste el hechizo "Forle levitation" para levantar a todos los guardias al mismo tiempo, eso es muy increíble, pero gastó mucha de tú energía mágica.

—¿Energía mágica?

—Sí, cuando usas muchos hechizos, tú energía mágica se agota. Tú usaste un hechizo para levantar a muchos guardias al mismo tiempo, eso gastó mucha energía mágica. Ese hechizo solo puede ser usado para levantar cosas pequeñas y no tan pesadas como un hombre. Por eso tú energía mágica se gastó tan rápido.

—Ya veo.

—Espera.

Me toca la frente.

—Te daré algo de mi energía mágica.

Me siento menos cansado.

—Gracias, creo que puedo levantarme.

Me levanto.

—Creo que ya no usaré ese hechizo con personas.

Todas las personas a mi alrededor me ven asombradas.

—Creo que me ven raro.

Veo a dos chicas lindas.

—Jeje, debo aprovechar, acompáñame.

Nos dirigimos a las chicas.

—Hola, ¿Cómo están? Aunque creo que están muy bien.

—¡¡Lo que hiciste fue increíble!!

—¡¡Derrotaste a los guardias fácilmente!!

—Lo sé, soy genial.

—¡¡Y esa niña se transformó en una espada!!

—Es mi compañera, es una hada.

—¡¡¿Hada?!!

—Crismei.

—¡¡Sí!!

Crismei se transforma en una hada.

—¡¡Qué linda!!

—¿Quieren ir a comer algo? Yo las invito.

—¡¡Claro!!

—¡¡Sí!!

Me sonrojo.

—Vamos, jeje.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 14

Llegamos a un restaurante y nos sentamos en una mesa.

—Oye, ¿Eres un noble?

—No, no lo soy.

—Pero tienes magia.

—Yo vengo de otro mundo, fui invocado por una chica y ahora soy un familiar. Por eso tengo magia... Supongo que es por eso.

—¡¡¿De otro mundo?!!

—¡¡Increíble!!

Crismei se acerca a mi oído y me susurra.

—Oye, ¿Vuelvo a mi forma como espada?

—No es necesario.

—Pero dijiste que no querías llamar la atención con una hada a tú lado.

—No quiero llamar la atención con los estudiantes nobles, aquí sí puedo llamar la atención.

—Está bien.

—Vuelve a tú forma humana.

—Sí.

Crismei se transforma en una niña.

—¡¡Es muy linda!!

Una mesera llega.

—¿Qué van a ordenar?

—Pidan lo que quieran, nosotros ya comimos con el rey.

—¡¡¿Con el rey?!!

—Sí.

—¡¡Increíble!!

Las chicas ordenan y la mesera se va.

—¡¡Increíble, comiste con el rey!!

—¡¡Debes ser alguien especial!!

—¿Conocen el muro celestial?

—He escuchado leyendas de ese muro.

—Yo fui invocado por medio del muro celestial.

—¡¡Increíble!!

—¿Conocen a Froulen?

—Por supuesto, es el caballero más fuerte del país.

Sonrío.

—Era el más fuerte, yo lo derroté en segundos- Digo presumiendo.

—Sí, Ángel lo dejó gravemente herido en segundos.

—¡¡¿Eh?!!

—¡¡Eres increíble!!

Llega su comida y empiezan a comer.

—¿Y el tipo gordo realmente trabaja para el rey?

—Sí, él se encarga de cobrar los impuestos, pero se aprovecha de su poder para cobrar de más.

—Ya veo.

Pasan diez minutos y las chicas terminan de comer.

—¡¡Gracias por la comida!!

—No fue nada. ¡¡La cuenta!!

La mesera regresa con la cuenta.

—Son 20 monedas.

Saco la bolsa con monedas y le pago.

—Muchas gracias.

La mesera se va y guardo la bolsa.

—Creo que deberíamos...

Siento un escalofrío. Por alguna razón, siento miedo.

—Algo malo pasará.

—¿Algo malo?

Sonia entra al restaurante y grita.

—¡¡Ángel, eres un idiota!!

—Carajo.

Sonia se dirige a mí y me jala la oreja.

—¡¡¿Por qué intentaste matar al señor Freis?!!

—¿El gordo?

—¡¡Sí!!

—No lo intenté matar, solo defendí a un hombre que unos guardias estaban golpeando.

—¡¡Te vas a disculpar con él!!

—No lo haré.

—¡¡Lo harás!!

—¡¡¿Por qué?!!

—¡¡Por qué te lo ordeno!!

—¡¡Carajo!! Está bien, vamos. Nos vemos después, chicas.

—¡¡Adiós Ángel!!

—¡¡Adiós!!

Salimos del restaurante.

—Vamos, Sonia, solo hice mi buena acción del día, él se aprovecha de su poder, incluso estaba riéndose cuando golpeaban al hombre.

—¡¡No me importa!!

—Carajo.

-En el castillo-

Nos reunimos con el señor Freis y el rey. Freis me apunta con su dedo índice.

—¡¡Él intentó matarme!!

—Vamos, no te hice nada, gordo llorón.

—¡¡Quiero que te disculpes conmigo!!

—Claro, lo siento por intentar matarlo. ¿Feliz?

Pone su dedo índice apuntando al suelo.

—¡¡Pídeme perdón de rodillas!!

Me empiezo a reír.

—No lo haré.

—¡¡Hazlo!!

Dirijo mi mirada hacia el rey.

—Rey, le prometí que entrenaría, pero solo entrenaré si despide a este tipo.

—¡¡¿Eh?!!

—Claro, no hay problema. Freis, estás despedido, te quito tú título de noble.

—¡¡No, por favor!!

—¡¡Guardias!!

Unos guardias entran y el rey apunta con su dedo índice a Freis.

—¡¡Saquen a este plebeyo del castillo!!

—¡¡No me haga esto!!

Freis se arrodilla y junta sus manos.

—¡¡Haré lo que sea!!

Los guardias toman de los brazos a Freis y se lo llevan.

—¡¡Noooo!!

Los guardias se van con Freis.

—Vaya... Eso fue fácil.

—Ya hice lo que me pediste, ahora espero que entrenes.

—Claro, no hay problema.

Sonia se arrodilla.

—Su majestad, nos retiramos, fue un honor conocerlo.

—Adiós.

Salimos del castillo y veo que Sonia está caminando mientras mira el suelo.

—Entonces... ¿Sigues enojada conmigo?

Sonia voltea a verme.

—Tienes suerte que el rey me pidió que te trate bien.

Suspiro aliviado.

—Gracias, rey.

Estamos a punto de subir a la carreta, pero Freis nos grita.

—¡¡No pueden irse!!

Volteamos y vemos a Freis.

—¡¡Por tú culpa ya no soy un noble!!

—¿Mi culpa? Yo me disculpé y tú querías una disculpa de rodillas. Tú tuviste la culpa por idiota.

—¡¡Yo no puedo ser un plebeyo, no lo seré!!

—Pues creo que ya lo eres, plebeyo.

—¡¡Te mataré!!

Freis pone sus manos en su pecho.

—¡¡No viviré como plebeyo, prefiero morir!!

—¿Prefiere morir? Qué idiota.

—¡¡Golem soul sacrifice!!

Su cuerpo empieza a crecer y su piel empieza a brillar.

—¡¡¿Eh?!!

Se transforma en un enorme gigante hecho de roca. Es del tamaño de un árbol grande. Es del tamaño de una casa de tres pisos. Volteo a ver a Sonia.

—Sonia... ¿Eso es peligroso?

Veo que Sonia tiene la cara muy pálida. Parece que tiene mucho miedo.

—¡¡S-sacrificó su vida humana para transformarse en un Golem!! ¡¡Claro que es peligroso!!

—¡¡Crismei!!

—¡¡Sí!!

Crismei se transforma en una espada y la tomo.

—¡¡Sonia, huye!!

—¡¡Puedo ayudar!!

—¡¡Es peligroso, vete!!

—¡¡Pero...!!

—¡¡Hazlo, por favor!!

—¡¡Lo siento!!

Sonia sale corriendo.

—¿Te preocupas por Sonia? Creí que la odiabas.

El Golem empieza a moverse.

—¡¡Luego te contesto!!

El Golem intenta golpearme y esquivo su golpe.

—¡¡Mataré a todos los plebeyos que pueda!!

—¿Plebeyos?

El Golem se dirige al pueblo.

—¡¡Oye, tú me quieres matar a mí, no a ellos!!

—¡¡Tú los defiendes, sus muertes estarán en tú conciencia!!

Corro a lado del Golem y estiro mi mano.

—¡¡Faio soul...!!

—¡¡No lo hagas, no tienes suficiente energía mágica, si fallas no te podrás mover!!

—¡¡Crismei, ¿Qué debo hacer?!!

—¡¡Me debes usar a mí!!

El Golem casi llega al pueblo.

—¡¡Está bien!!

Golpeo el pie derecho del Golem y lo corto.

—¡¡Sí!!

El pie se regenera inmediatamente.

—¡¡¿Eh?!!

—¡¡Debes destruir su corazón!!

—¡¡¿Cómo haré eso?!!

—¡¡Salta!!

—¡¡¿Saltar?!!

—¡¡Salta, confía en mí!!

—¡¡Está bien!!

Salto y salto muy alto. Salto tan alto como una casa de dos pisos.

—¡¡¿Eh?!!

—¡¡Hazlo!!

Intento golpearlo en el pecho, pero le doy en el estómago.

—¡¡Fallé!!

El Golem me golpea con su mano y salgo volando.

—¡¡Ahhh!!

Caigo al suelo. Ese golpe me dolió mucho.

—¡¡Mierda!!

Me levanto con dificultad.

—¡¡Debo usar el hechizo!!

—¡¡Puedes fallar!!

El Golem empieza a destruir el pueblo.

—¡¡No tengo otra opción!!

Corro hacia el Golem, salto y estiro mi mano apuntando al pecho del Golem.

—¡¡Faio soul zes!!

Una bola de fuego enorme sale de mi mano y destruyo el pecho del Golem.

—¡¡Lo hice!!

—¡¡La bola de fuego no debe ser tan enorme, eso fue increíble!!

Caigo al suelo y no me puedo mover.

—¡¡Lo hice!!

El Golem empieza a deshacerse y los restos del Golem caen sobre mí.

—¡¡Ángel!!

-Al día siguiente, 8:23 A.M-

Me despierto y veo que estoy en una gran habitación.

—¿En dónde estoy?

Siento que alguien me abraza.

—¿Eh?

Volteo y veo a Crismei en su forma humana acostada a mí lado.

—Oye.

Intento despertar a Crismei.

—¿Eh?

Crismei se despierta y me ve.

—¿Te sientes bien?

—El cuerpo me duele un poco... ¿Qué me pasó? Lo último que recuerdo es que caí al suelo.

—Los restos del Golem cayeron sobre ti y te desmayaste del dolor.

—Ya veo.

Reviso mi cuerpo, no tengo ninguna herida. Estoy en ropa interior por alguna razón.

—¿Todas esas rocas y no tengo ninguna herida? Solo me duele el cuerpo, pero no tengo ninguna herida.

—Mi antiguo amo también se recuperaba rápidamente de sus heridas. Creo que tú eres igual a él.

—Por cierto, ¿Por qué logré saltar tan alto?

—Yo te ayudaba, usaba mi poder mágico para fortalecer tus piernas y así lograbas saltar tan alto.

—Eres increíble... ¿Hubo muertos?

—No, solo hubo algunos heridos.

—Me alegro.

Saco mi teléfono.

—Es viernes... Solo estuve dormido unas horas.

Me levanto de la cama.

—¿Estoy en el castillo?

—Sí. Por cierto, la sirvienta te dejó algo de ropa en el ropero para que te la pongas. Tú vieja ropa la tiraron por qué estaba muy sucia y rota.

—Supongo que se rompió por las rocas.

Me pongo la ropa que está en el ropero. Son unos pantalones negros y una camisa rosa. También me dejaron una zapatos rosa.

—El rosa se me ve bien.

—¡¡Te ves más guapo!!

Me gruñen las tripas.

—Tengo hambre.

—¡¡Yo también, vamos a comer!!

—Vamos.

Salimos de la habitación.

—¿En dónde está el comedor?

—Es por aquí.

Sigo a Crismei.

—Por cierto, los habitantes del pueblo te consideran un héroe.

—Aunque prácticamente fue mi culpa.

—No te culpes, no sabías que eso iba a pasar.

—Lo sé. Si hubiera sabido que ese loco atacaría el pueblo, me hubiera disculpado de rodillas...¿Y Sonia?

—Ella se sintió mal por no ayudarte y se fue a la escuela.

—Ya veo... Se sintió mal por mí... Supongo que Sonia sí tiene corazón después de todo.

—¿Por qué no dejaste que te ayudara?

—Ella tenía mucho miedo, se notaba que estaba muerta de miedo. Creo que no sabe usar su magia para pelear.

—Sí... Ella tenía mucho miedo... Pero me sorprende que te preocupes tanto por ella, ella te trata muy mal.

—Supongo que es mi obligación como familiar protegerla.

Llegamos al comedor y veo a la princesa desayunando.

—Oh, ¡¡Hola, Ángel!!

—Hola, princesa.

—No me llames princesa, mi nombre es Esmeralda.

—Claro... ¿Puedo comer algo?

—Claro, siéntate.

Crismei y yo nos sentamos y empezamos a comer.

—Lo que hiciste ayer fue increíble.

—Aunque yo prácticamente lo provoqué.

—Los habitantes del pueblo están asombrados.

—Ya veo...

Sigo comiendo.

—¿Hay una carreta disponible? Me quiero ir a la escuela.

—Claro.

Se levanta.

—Ordenaré que preparen una.

—Te lo agradecería.

Cinco minutos después, Esmeralda entra al comedor.

—Ya está lista.

—Gracias.

Me levanto.

—Crismei, vámonos.

Salimos del castillo y veo la carreta.

—Muchas gracias... ¿Y quién nos llevará?

—Los sirvientes están ocupados arreglando los daños que hizo Freis, ¿Quieres esperar?

—¡¡Ángel, yo puedo llevarte, yo conozco el camino!!

—Gracias, Crismei... Nos vemos después, Esmeralda.

—Nos vemos.

Me subo al caballo.

—Será más rápido si nos vamos en el caballo.

Crismei separa la carreta del caballo.

—Vamos.

Crismei se sube al caballo y me abraza.

—¿Estás seguro? ¿Sabes montar?

—Sí, mi tío tiene caballos y siempre me paseaba en ellos. ¡¡Vamos!!

El caballo empieza a correr.

—¡¡Te debes sujetar fuerte de mí o caerás!!

—¡¡Sí!!

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 15

Nos alejamos bastante del castillo.

—¿Tardaremos todo un día en llegar?

—Con esta velocidad... Cálculo que tardaremos unas doce horas.

—Entonces llegaremos a las ocho o nueve de la noche... Qué flojera. Por cierto, ¿Estás cómoda? ¿No quieres transformarte en hada o espada?

—No, así estoy bien, gracias.

—Está bien... Por cierto, dijiste que la bola de fuego no debería ser tan enorme, ¿Tú antiguo amo no las hacía tan enormes?

—No, tú poder mágico es más poderoso que la de mi antiguo amo.

—Ya veo... ¿Me puedes contar más sobre él?

—No, lo siento, eso es algo que me pone muy triste, no quiero recordarlo- Dice con un tono triste.

Me doy cuenta por su tono de voz que ella quería mucho a su antiguo amo.

—¿Lo extrañas?

—Sí... Lo extraño.

-Doce horas después-

Me detengo y veo la escuela.

—Eso sí que fue agotador. Crismei, convierte en espada.

—Está bien.

Crismei se convierte en una espada y la guardo en la vaina.

Me dirijo a la escuela.

—El viaje fue aburrido, pensé que me encontraría con animales raros, solo ví animales comunes.

—Tú mundo no es muy diferente a este mundo.

—Los familiares son animales raros, pensé que habría más animales raros.

—Los familiares son seres mágicos poderosos, los animales comunes no tienen magia.

—Ya veo.

Llego a la escuela.

—Me quedan unas veinte monedas, ¿Quieres comer algo?

—Sí, por favor.

Bajo del caballo.

—¿Qué hago con él?

—Puedes dejarlo aquí, no creo que haya problema.

—Supongo.

Entro a la escuela y me acaricio el trasero.

—Me duele el trasero por tanto cabalgar.

Entro al comedor y veo a Sonia cenando.

—¡¡Hola, Sonia!!

Todos me voltean a ver y murmuran

—Es él.

—Es increíble.

Siento las miradas sobre mí y me siento junto a Sonia.

—Oye, ¿Les dijiste lo que pasó con el rey?

—Solo a unas amigas y ellas se lo contaron a todos... Quiero disculparme contigo, no pude ayudarte... Apenas estoy en primer año y no sé usar los hechizos para pelear, no pude ayudarte, lo siento.

Lo dice con una cara muy linda, pero siento un poco de miedo, Sonia se estaba comportando como una chica buena. Me pongo nervioso.

—V-vamos, no te preocupes, recuerda que el trabajo de un familiar es proteger a su ama. Si te quieres disculpar, compra algo de comida para Crismei y para mí.

—Claro.

Saca unas monedas de su falda.

—Toma.

Tomo las monedas.

—Gracias... Por cierto, ¿Les contaste a tus amigas sobre Crismei?

—Bueno... No te voy a mentir, todos saben sobre Crismei.

—Carajo. Crismei, sal.

Crismei se transforma en una hada.

—¿Quieres llamar la atención?

—No, tú te sientes incómoda siendo una espada ¿No? Solo lo hago para que estés cómoda.

—¡¡Muchas gracias!!

Muchas chicas nos rodean.

—¡¡Qué linda!!

—¡¡Increíble!!

—Mierda, Crismei, ve a mi habitación y espérame ahí.

—¡¡Sí!!

Crismei se va volando.

—¡¡No!!

Las chicas me empiezan a jalar de la camisa.

—¡¡Quiero tocarla!!

—¡¡Es muy linda!!

Me alejo de ellas.

—¡¡Locas!!

Llego con la cocinera.

—Dos platos con comida, por favor.

Le pago.

—Lo que sea, ¿Verdad?

—Sí, lo que sea.

La cocinera se va.

—Hola, Ángel.

Volteo y veo a Rem.

—Hola, Rem, ¿Cómo estás?

—Bien, ¿Tú estás bien? Escuché que quedaste muy herido cuando derrotaste al golem.

—Sí, lo estoy, tengo un cuerpo genial que se recupera muy rápido.

—Me alegro. Por cierto, es muy sorprendente que tú hayas derrotado a Froulen. Él es conocido como el caballero más fuerte del país.

—De hecho, lo derroté en segundos, así de poderoso soy, jeje.

—¡¡Increíble!!

—Por cierto, ¿Tienes hambre? ¿No quieres comer conmigo?

—No debería, pero... Claro, comeré contigo.

La cocinera llega con la comida.

—Será otro plato, por favor.

Le pago.

—Está bien.

La cocinera se va.

—¿Y tú hada?

—Veo que tú también estás enterada.

—Toda la escuela lo sabe.

—Los chismes se esparcen rápidamente. Ella está en mi habitación, ella llama mucho la atención aquí.

La cocinera llega con el plato con comida.

—Vamos, comamos en mi habitación.

Se sonroja.

—¡¡¿E-en tú habitación?!!

Me sonrojo.

—¡¡N-no lo malinterpretes, lo siento!!

—No, está bien, vamos.

Tomamos los platos con comida.

—Espera.

Me dirijo a Sonia.

—Estaré en mi habitación, por si me necesitas.

—Está bien.

Salimos del comedor.

—Rem, ¿Qué dicen los estudiantes sobre mí?

—Solo hablan de lo sorprendente que eres, lo fuerte que eres y de tú gran poder mágico.

—Ya veo... Realmente llamé mucho la atención aquí... Carajo.

—¿No quieres llamar la atención?

—Los nobles no son muy amigables, son muy presumidos, por eso no quería llamar la atención. Ahora todos van a querer ser mis amigos.

Rei salta a mi cara.

—¡¡Te extrañé!!

Me asusto por qué Rei apareció de repente en mi cara.

—¡¡¿Eh?!!

Caigo al suelo y la comida cae sobre mí, ensuciando mi camisa.

—Hola, Rei.

—¡¡Mi ama está obsesionada contigo desde que se enteró que derrotaste a un Golem!!

Se acerca a mí oído.

—Creo que le gustas.

Me sonrojo.

—¡¡¿Yo?!!

Cristal aparece y aleja a Rei de mí.

—¡¡Lo siento!!

Lo dice sonrojada y me levanto.

—No te preocupes, estoy bien.

Rem se sorprende.

—¡¡¿Realmente puedes hablar con los animales?!!

—Sí, un poco.

Cristal se sonroja más.

—¡¡¿Rei te dijo algo vergonzoso de mí?!!

Me sonrojo.

—N-no, solo me dijo que me extrañaba.

—Ya veo...

Me reviso la camisa.

—Tengo la camisa sucia.

Me la quito.

—Espero que ya me hayan entregado mi uniforme.

Veo a Rem y a Cristal sonrojadas.

—¿Qué pasa?

—¡¡N-nada!!

—¡¡N-no pasa nada!!

—Rem, ¿Puedes adelantarte? Iré por otros platos de comida.

—¡¡C-claro!!

Rei salta a mis hombros.

—Yo te acompaño.

—Claro, no hay problema. Rem, ¿Puedes dejar mi camisa en mi habitación?

—¡¡Sí!!

Le entrego la camisa.

—Vamos.

Rem se va.

—¡¡Cuéntame los detalles de cómo derrotaste al Golem!!

—Bueno, Rei, ya no tenía mucha energía mágica...

-Díez minutos después-

Me paro frente a la cocinera.

—...Y así lo derroté.

—¡¡Increíble!!

Cristal se sonroja más.

—¡¡Realmente eres increíble!!

—Jeje, gracias.

Pido la comida y me la entregan.

—Gracias.

Pago y salimos del comedor.

—Bueno, fue un gusto verlas de nuevo, nos vemos.

—¡¡A-adiós!!

—¡¡Adiós!!

Rei salta a mi cara y me da besos.

—¡¡Rei!!

Cristal aleja a Rei de mí.

—¡¡Lo siento!!

—No te preocupes, adiós, Cristal.

Me alejo de ella.

—¡¡A-adiós!!

-Cinco minutos después-

Llego a mi habitación.

—Ya llegué.

Veo a Rem y a Crismei en su forma humana hablando.

—Aquí está la comida.

—¡¡Gracias!!

Crismei toma el plato y empieza a comer.

—Por cierto, acomodé tú ropa nueva en la esquina de tú habitación.

Veo la ropa en la esquina y es mucha ropa.

—¡¡¿Toda esa ropa es mía?!!

—Estaba en tú cama cuando llegué.

—Vaya, qué generoso es el director.

Después de hablar y comer por veinte minutos, todos terminamos de comer.

—Me retiro, muchas gracias por la comida.

—No es nada, adiós, Rem.

—Sí, adiós.

Rem sale de la habitación.

—Bueno... Supongo que es hora de dormir.

Crismei voltea a verme enojada.

—¿No te vas a bañar?

—Mañana me baño.

—No, debes bañarte.

—No eres mi mamá, no puedes obligarme a bañarme.

—A las chicas les gustan los chicos limpios.

—Vaya, tienes razón, ahora vuelvo.

—Te acompaño, también necesito bañarme.

—Jaja, no. No te vas a bañar conmigo.

—¡¡¿Por qué?!!

—No puedes entrar al baño de hombres.

—¡¡Pero apesto!!

—Bueno... Creo que podrías bañarte con Sonia en el baño de mujeres, vamos.

—Vamos.

-Comedor-

Veo a Sonia hablando con sus amigas.

—Ahí está.

Llego con Sonia.

—Sonia, te quiero pedir un favor.

—¿Qué pasa?

—Crismei quiere bañarse y no quiero que se bañe sola, ¿Puedes bañarte con ella?

—Claro.

—Perfecto, yo me iré a bañar.

Volteo a ver a Crismei.

—Cuándo termines de bañarte regresas a la habitación.

—Sí, cuando me bañe iré contigo.

Las amigas de Sonia empiezan a murmurar.

—¿Dormirán juntos?

—Es solo una niña.

—Enfermo.

Las volteo a ver enojado.

—¡¡Escuché eso, yo nunca me aprovecharía de ella!!

Me voy de ahí.

—Carajo.

Veo a Rocco.

—Hola, Rocco.

Rocco voltea a verme.

—¿Ángel? ¡¡Huye!!

—¿Huir?

Veo a Louise.

—Hola, Louise.

Louise me ve muy enojada y se acerca a mí.

—¡¡Maldito!!

—¿Eh?

—¡¡Huye, Ángel!!

Louise me da un golpe en la cara y caigo al suelo.

—¡¡¿Y eso por qué?!!

—¡¡Casi matas a mi futuro esposo!!

—¡¡Él me atacó primero!!

—¡¡No me importa!!

Louise se va.

—Lo siento, Froulen es un amigo cercano de su familia y siempre ha estado enamorada de él.

—Sí, ya me di cuenta.

—¡¡Rocco, vámonos!!

—Nos vemos.

Rocco se va.

—Eso... Bueno, ya no me duele el golpe.

Me levanto.

—Carajo, pensé que era una noble buena.

-Baño de hombres-

Me pongo la toalla y entro.

—Espero que esta vez no tenga problemas con otros estudiantes.

Todos me ven raro y entro en la piscina.

—Que relajante.

-Baño de mujeres-

Todas rodean a Crismei.

—¡¡Convierte en hada!!

—¡¡Eres muy linda!!

—¡¡¿Eres igual de poderosa que Ángel?!!

Crismei se siente muy incómoda.

—Este...

—¡¡Déjenla en paz, váyanse!!

Todas se alejan de Crismei.

—Gracias, Sonia.

-País Froizan-

La reina está reunida con un caballero. La reina es una mujer con el cabello negro y largo, tiene unos pechos modestos y tiene una corona verde. La reina parece de unos 40 o 50 años.

—El ejército estará listo en un mes.

La reina se levanta de su trono.

—Excelente.

—Y la señorita Alexa está afuera, quiere hablar con usted.

—Gracias. ¡¡Alexa!!

Una chica con el cabello morado y corto, ojos azules y con lentes negros entra al salón y se acerca a la reina.

—Hola.

Lo dice con una voz tranquila y muy baja.

—¿Qué pasa?

—Es posible que un familiar haya sido invocado por medio del muro celestial.

La reina se sorprende mucho.

—¡¡¿Qué?!!

—Es lo que uno de mis dragones que estaban en Zouler como informantes me dijo hace unas horas.

—Eso podría ser peligroso. Ve a Zouler y encárgate de él.

—Sí... Necesitaré algo de tiempo para prepararme.

—¿Cuánto?

—Una semana.

—Está bien.

—Adiós.

Alexa se va de ahí.

—Nilfo.

Un pequeño dragón rosa sale de la blusa de Alexa. Es del tamaño de un gato bebé.

—Informales a los demás que nos reuniremos en el bosque de entrenamiento.

El dragón sale de la blusa y se va volando.

—Esto será Interesante.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 16

Llego a mi habitación y me doy cuenta de que aún no llega Crismei.

—Aún no llega Crismei... Supongo que vendrá más tarde.

Me pongo la ropa y me acuesto en la cama.

—Pude vencer a un Golem... Yo vencí a un Golem... Tengo magia... Debería estar feliz, pero me siento raro. Es como si sintiera que algo malo me pasará si sigo aquí.

Saco mi teléfono.

—Pondré una alarma para despertarme temprano.

Pongo la alarma y me duermo.

-Al día siguiente-

Suena la alarma y me despierto.

—Qué flojera.

Siento que alguien me abraza y volteo a ver. Es Crismei.

—Oye, levántate, debemos irnos.

Intento despertarla.

—Se nos hará tarde.

Crismei se despierta y me ve.

—Buenos días.

Bosteza y se levanta.

—Buenos días.

Me levanto.

—Pásame el uniforme.

—Sí.

Crismei me pasa el uniforme.

—Cierra los ojos.

—Sí, lo haré.

Crismei cierra los ojos y me empiezo a quitar la ropa. Cuando estoy a punto de quitarme los pantalones, veo que Crismei no cerró los ojos por completo.

—¡¡Crismei, date la vuelta!!

Crismei se ríe y se da la vuelta.

—Era una broma.

Me pongo el uniforme.

—Vámonos.

—¡¡Sí!!

-Minutos después-

Toda la escuela está vacía. No hay nadie por los pasillos.

—¿En dónde están todos?

Llego al salón y no hay nadie.

—¿No hay clases?... ¿También descansan los fines de semana? ¡¡Soy un idiota!!

—¿Qué haremos?

—Bueno...

Bostezo.

—Creo que iré a dormir un poco.

—¿Qué haces aquí, Ángel?

Volteo y veo al director.

—Hola, pensé que hoy había clases.

—Los fines de semana no hay clases.

—Igual que en mi mundo. No hay nadie por aquí, ¿Todos están dormidos?

—Los estudiantes aprovechan el fin de semana para dormir, así que ahora mismo todos están dormidos.

—Ya veo, ¿Y usted por qué está despierto?

—Justamente iba a ir a buscarte. Me llegó un mensaje de la familia Veninfe, quieren conocerte.

—¿Quiénes son ellos?

—Son los descendientes del familiar que fue invocado por medio del muro celestial hace miles de años.

Crismei toma de la camisa al director y lo jala.

—¡¡Son unos impostores!! ¡¡Mi antiguo amo nunca tuvo hijos!!

—¡¡¿Antiguo amo?!!

Alejo a Crismei del director.

—No molestes al director. Lo siento, olvidé decirlo, pero Crismei fue compañera del familiar que fue invocado hace miles de años por medio del muro celestial.

—¡¡Increíble!!

—Y si Crismei dice que su amo nunca tuvo hijos, significa que esa familia miente... ¿Qué ganan diciendo que son descendientes del familiar?

—Bueno... El rey les da una serie de beneficios, pues se cree que ellos tienen la posibilidad de lograr invocar a un familiar usando el muro celestial, pues se suponía que eran descendientes de un gran hechicero.

—¿Una serie de beneficios? ¿Cómo cuáles?

—Los mantienen, básicamente ellos no trabajan, el rey les da dinero. Les da voz en el consejo real y no se les obliga a pelear en batallas. También... Es algo duro de decir, pero también se aprovechan de... Los plebeyos.

—¿A qué se refiere?

—Es algo que no puedo describir por lo cruel que es, lo siento.

—Ya veo... Bueno, supongo que debo arreglar eso.

—¡¡Sí!!

Crismei se transforma en hada y vuela sobre mi cabeza.

—¡¡No deben aprovecharse de eso!!

Crismei vuelve a su forma humana y cae sobre mis hombros.

—¡¡Vamos, Ángel!!

—¿Quieres ir así?

Pone su cabeza en mi cabello.

—¡¡Es cómodo!!

Me sonrojo.

—Se siente como si fueras mi hija... Es un sentimiento muy lindo... ¿En dónde viven?

—Viven en la ciudad norte.

—¿Ciudad? Pensé que aquí habría puros pueblos... Supongo que solo debemos ir al norte.

—La ciudad es muy famosa, puedes preguntarle el camino a cualquiera.

—Muchas gracias, director.

Crismei empieza a mover las piernas.

—¡¡Vamos!!

—Creo que le preguntaré a Sonia si quiere acompañarnos... ¿En dónde dormirá?

—La habitación de Sonia ya fue arreglada, supongo que está en su habitación.

—Muchas gracias, director.

Me alejo del director y empiezo a caminar.

—Tienes mucha energía hoy, Crismei. Supongo que oír que una familia se hace pasar por descendientes de tú antiguo amo es algo que te causa mucho enojo.

—¡¡Claro que sí!!

—No te preocupes, lo arreglaremos, iremos a la ciudad norte y... Espera, ¿No sería más fácil ir con el rey y decirle lo que pasa?

—¡¡No, quiero hacerlos pagar por mentirosos en persona!!

—¿Hacerlos pagar? ¿Qué harás? No los mataremos.

—¡¡No haremos eso!! ¡¡Solo les pediré que devuelvan todo el dinero que les dió el rey y que se pongan a trabajar!!

—A mí me interesa saber que les hacen a los plebeyos. El director dijo que se aprovechan de ellos. Qué les hacen algo tan cruel que él no puede describirlo.

—¡¡Vamos a rescatar a los plebeyos!!

—Lo haremos.

Siento que algo sube a mi espalda y empieza a moverse en mi espalda.

—¡¡¿Eh?!!

Intento quitarme esa cosa y siento que agarro algo peludo.

—¡¡¿Qué es esto?!!

Reviso lo que agarré y veo que simplemente se trata de Rei.

—Me asustaste, Rei.

—¡¡Hola, Ángel!!

Extiendo mi brazo para que Rei se siente sobre mi brazo.

—¿Por qué estás despierta a esta hora?

—¡¡Iré con mi ama a la ciudad sur!!

—Ya veo... ¿Y en dónde está Cristal?

—¡¡Atrás de ti!!

Volteo y no veo a nadie.

—No está.

—¡¡Se esconde detrás de ese salón!!

Me dirijo al salón. Cristal está sentada con la cara completamente roja.

—Espero que no me haya visto. Pensará que lo estoy acosando- Dijo con la voz más baja posible.

La veo y le acaricio la cabeza.

—¡¡Te encontré!!

Cristal voltea a verme aún con la cara más roja.

—¡¡¿Eh?!!

—¿Por qué te escondes? No me debes dinero- Digo bromeando.

—B-bueno... N-no me estaba e-escondiendo. E-estaba... E-estaba...

—No te preocupes. Fue un placer volver a verte, pero me tengo que ir.

Rei se acerca demasiado a mí.

—¡¡¿A dónde vas?!!

—Tengo que ir a la ciudad norte, debo solucionar cierto problema.

—¡¡¿A la ciudad norte?!!

Rei voltea a ver a Cristal y sonríe. Voltea verme.

—¡¡¿Podemos ir contigo?!!

—¿Ir conmigo? No creo que puedan, tu ama y tú van a la ciudad sur.

—¡¡Lo cancelaremos!!

—No creo que tú seas la que tome esa decisión.

Rei se aleja de mí y salta al pecho de Cristal.

—¡¡¿Podemos ir?!!

Cristal voltea a verme.

—¿Q-qué dice?

—Ella pregunta que si pueden ir. Pero supongo que no puedes ir.

—B-bueno... S-si no es una m-molestia, m-me gustaría ir con u-ustedes.

Cristal voltea a ver a otro lado.

—E-espero que n-no sea una m-molestia.

—¿No tienes algo importante que hacer en ciudad sur?

—No... Simplemente íbamos para visitar un museo.

—Ya veo... Supongo que está bien, pueden acompañarnos.

Rei salta a mi cara.

—¡¡Vamos!!

Cristal aleja a Rei de mí.

—¡¡Lo siento!!

—No te preocupes, creo que ya me acostumbré.

Empezamos a caminar.

—Crismei, ¿Conoces la ciudad norte?

—No.

Volteo a ver a Cristal.

—¿Conoces la ciudad norte?

—He ido un par de veces.

—¿Hay algo que lo distinga? ¿Qué hay ahí?

—Es una ciudad como cualquier otra... Solo que esa ciudad es muy peligrosa. Una gran red criminal se ubica ahí. Se dedican a la venta de drogas y prostituyen mujeres.

—Eso también pasa en mi mundo... Creo que la familia Veninfe tiene algo que ver, lo presiento.

—¡¡¿La familia Veninfe?!! ¡¡¿Por qué crees eso?!!

—¿La conoces?

—¡¡Ellos son descendientes del familiar que fue invocado hace miles de años por medio del muro celestial!! ¡¡Ellos no harían eso!!

Crismei me empieza a dar golpes en la cabeza.

—¡¡Ellos no son descendientes!! ¡¡Son unos farsantes!!

—¡¡Deja de golpearme, Crismei!!

—¡¡¿Farsantes?!!

—Escucha...

Le conté la situación a Cristal. Ella me creyó por completo, ni siquiera dudó de lo que decía. Ella parece que confía mucho en mí.

—¿Aún quieres acompañarnos? Si lo que creo es verdad, entonces este viaje puede ser peligroso.

—S-sí, no te preocupes, aún queremos acompañarte.

—Está bien.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 17

Llegamos a la habitación de Sonia y toco la puerta.

—¡¡Sonia, abre!!

Pasan unos segundos y no contesta.

—¡¡Sonia!!

Escucho la voz de Sonia, pero se escucha algo rara.

—¡¡T-te tengo un regalo por ser un buen familiar y haberme salvado del Golem!!

—¿Un regalo? ¿Es comida? Tengo mucha hambre.

—¡¡E-es mucho mejor!!

Sonia abre la puerta y me abraza. Está en ropa interior.

—¡¡¿Eh?!!

Sonia voltea a verme a los ojos.

—Te daré mi primer beso.

Cristal, Rei y Crismei se ponen rojas ante la situación.

—¡¡¿T-te sientes mal?!!

Me sonrojo y volteo a otro lado.

—¡¡¿Por qué te comportas de esta manera?!!

—Por qué te a...

Rei le muerde la pierna a Sonia.

—¡¡Ahh!!

Sonia cae al suelo.

—¡¡Mi ama besará primero a Ángel!!

—¡¡Alejen a este monstruo de mí!!

—Y-yo t-te a-ayudo.

Cristal se ve completamente roja. Todo su cuerpo está rojo.

—R-Rei, d-deja a S-Sonia.

Cristal aleja a Rei de Sonia.

—¡¡Aún me duele la mordida!!

Sonia se levanta.

—¡¡¿Qué le pasa?!!

La voz de Sonia suena más gruesa. Parece la voz de un hombre.

—¿Te pasa algo?

—¿A qué te refieres?

Me abraza.

—Lo único que me pasa, es que te amo.

Me intenta besar, pero de la nada un brillo rodea su cuerpo y se convierte en un chico gordo, con acné, ojos negros y cabello negro.

—¡¡Impostor!!

Crismei le da una patada al chico y éste sale volando provocando que choque contra la pared.

—Vaya, tienes una gran fuerza.

Sonia sale de la habitación y ve al chico en el suelo. Sonia está vestida con una falda negra y una camisa rosa.

—Te dije que no iba a funcionar.

El chico se levanta con dificultad.

—Supongo que me tengo que ir.

El chico se aleja de nosotros corriendo y volteo a ver a Sonia muy enojado.

—Crismei, baja por favor.

—¡¡Sí!!

Crismei baja de mí y me dirijo a Sonia.

—¿Me podrías decir una cosa? ¡¡¿Qué es lo que acaba de pasar?!!

—Es un amigo, me vino a pedir un favor y se lo hice.

—¡¡¿El favor era el de besarme?!!

—Como pudiste ver, a él le gustan los hombres y le atraes mucho. Y como le debía un favor, le permití transformarse en mí y besarte. Aunque el plan era entrar a tu habitación para que te despierte con un beso, ¿Qué haces aquí?

Intento controlar mis ganas de golpearla y suspiro para relajarme.

—Solo quería saber si no se te ofrece algo.

—No, nada, ¿Por qué?

—Iré con Cristal a... Una cita y necesitamos estar a solas, por eso me iré sin ti. Así que vine a ver si no se te ofrece algo antes de irme.

—¡¡¿C-Cita?!!

Cristal cae al suelo completamente roja.

—Está bien, puedes ir.

Suspiro aliviado.

—Gracias... Por cierto, ¿Cómo se llama el hechizo que usó para convertirse en ti? Podría servirme en mi viaje.

—No es un hechizo en sí, es una habilidad. Su familia puede cambiar de forma por cierto tiempo dependiendo del estado mental en que se encuentre... ¿Viaje?

Volteo a otro lado.

—¿Viaje?... Creo que quise decir, en mi aventura en este mundo.

Intento despertar a Cristal.

—Cristal.

Rei salta a mi hombro.

—Eso le pasa cuándo está muy emocionada y nerviosa. Despertará en unos minutos.

—Está bien.

Levanto a Cristal y la cargo con mis brazos.

—Supongo que ahora podemos irnos.

Sonia me jala la camisa y volteo a verla. Está sonriendo como siempre. Esa maldita sonrisa que me causa mucho miedo.

—Si vas a una cita, entonces no necesitas a Crismei. Déjala conmigo.

Me tiene, no puedo irme sin Crismei, tengo que decirle la verdad.

—Carajo... ¿Quieres ir a la ciudad norte? Nosotros vamos para allá.

—¿Por qué?

—Vamos a hacer que la familia Veninfe acepte que no son descendientes del antiguo familiar que fue invocado antes que yo.

Crismei se transforma en hada y sube a mi hombro.

—¡¡Vamos a encarar a esos impostores!!

—Ahora que me descubriste, ¿Quieres ir?

Sonia está a punto de golpearme, pero mis palabras hacen que se detenga.

—¡¡El rey te dijo que me trates bien!! ¡¡Le diré que me sigues golpeando!!

Se detiene y baja el puño.

—Tienes razón...

Sonríe de nuevo, pero es una sonrisa más larga y me provoca más miedo.

—Pero si te ordeno no decirle al rey, puedo golpearte.

Trago saliva.

—Déjame bajar a Cristal.

Bajo a Cristal.

—Rei y Crismei, bajen de mis hombros.

Las dos bajan de mis hombros y suspiro.

—Estoy listo.

Sonia me da un golpe en el estómago tan fuerte que hace que salga volando unos metros y caigo al suelo.

—¡¡Es tu castigo por mentirme!!

Intento levantarme.

—Sonia... Eres... Muy fuerte.

Sonia se sacude las manos y sonríe dulcemente.

—Entonces... ¿Nos vamos?

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 18

Salimos al patio de la escuela y miro a mi alrededor

—¿En dónde está el caballo que traje ayer?

—¿No lo dejaste en el establo?

—Cierto...

Me rasco la mejilla.

—Creo que olvidé que había establos- Digo bromeando.

Sonia me da un golpe en la cabeza.

—¡¡Eres un idiota!!

—Lo sé, no tienes que reafirmarlo... ¿No tienes un caballo tú, Sonia?

—No tengo.

—¿Podemos pedir un caballo prestado?

—Tal vez.

Cristal se despierta.

—¿Qué pasó?

Cristal me ve y se sonroja.

—Vaya, ya despertaste.

Cristal se da cuenta que la estoy cargando en los brazos y se pone completamente roja.

—¡¡L-lo s-siento!! ¡¡T-te c-cause m-molestia!!

—No te preocupes.

Bajo a Cristal y veo que está temblando.

—Necesitas tranquilizarte... Por cierto, ¿Tienes un caballo?

—S-sí, t-tengo u-uno.

—En ese puedes ir Sonia y tú. Solo debo conseguir uno para Crismei y para mí.

Crismei vuela a lado de mí.

—¿Por qué no vas con Cristal y con Sonia? Yo puedo convertirme en espada, así que no necesito tanto espacio en el caballo, y Rei es pequeña, tampoco necesita tanto espacio.

Me pongo a imaginar montando un caballo dónde estamos Sonia, Cristal y yo. Me imagino que sería demasiado peso para el caballo y éste no correría tanto.

—No lo creo, sería demasiado peso tres personas. Necesitamos otro caballo... Un caballo...

Pienso en el familiar de Charlotte.

—¡¡Ya sé!!

Me alejo corriendo de ellas

—¡¡Ahora regreso!!

Entro a la escuela y saco mi teléfono.

—Espero que esté despierta.

Le marco a Charlotte, pues tengo su número por qué lo guardé cuando me llamé a mi mismo usando su teléfono... Aunque algo raro es que su número era simplemente "1".

—Vamos...

Charlotte contesta.

—¿Ángel? ¿Qué pasa?

—Necesito un pequeño favor.

—Dime.

—¿Me prestas a Mei?

—¿A Mei? ¿Por qué?

—Iré a la ciudad norte y necesito un caballo.

—¡¡¿A la ciudad norte?!! ¡¡Esa ciudad es peligrosa!!

—Gracias por preocuparte por mí, pero sé cuidarme solo.

—Prestarte a Mei... Está bien, pero con una condición.

—Dime.

—Déjame ir contigo.

—Acabas de decir que es peligrosa, ¿Y quieres ir?

—¡¡Es una gran oportunidad para ver lo fuerte que eres!! ¡¡Puede que nos encontremos a criminales muy fuertes y quiero ver cómo los derrotas!!

—Supongo que puedes venir. Estaremos esperándote en la entrada de la escuela.

—¡¡Sí!!

Cuelgo y guardo el teléfono.

—Cristal, Sonia y ahora Charlotte... Un viaje rodeado de chicas lindas. Este será el mejor viaje, nada lo puede arruinar.

-País Froizan-

Alexa y cinco grandes dragones están reunidos en el centro de un gran bosque. En el centro del bosque no hay árboles, así que es el lugar perfecto para entrenar.

Alexa tiene su dedo índice en su frente.

—El familiar puede que sea muy fuerte, debemos entrenar para matarlo. Lucharemos con todas nuestras fuerzas para matarlo. En una semana iremos a la escuela de hechiceros y mataremos al familiar.

Los dragones exhalan fuego y Alexa sonríe.

—Empecemos.

-Ciudad norte-

Dos hermanos gemelos con el cabello rubio y largo, cada uno tiene un parche color rojo, uno de ellos lo tiene en el ojo derecho y el otro en el izquierdo, un pequeño anciano calvo con una gran barba rosa, una chica muy alta, con el cabello rubio y corto, una mujer de unos 40 años, con el cabello rubio y largo, y un hombre también de unos 40 años, con traje, con el pelo negro y corto están reunidos en una gran mesa llena de comida.

—¿Cuándo llegará el familiar?

—Si acepta, llegará mañana.

—Perfecto.

El hombre toma una copa con vino y la levanta.

—¡¡Por el familiar, el próximo miembro de "Volfer"!! ¡¡Salud!!

Todos hacen un brindis y empiezan a reír.

—Espero que sea guapo- Dice la chica mientras tiene sus manos en sus mejillas.

—Solo eso te importa a ti.

—Claro. Derrotó a Froulen. ¡¡Si él es guapo, sería el chico perfecto!!

—¡¡Un chico así nos haría ser el grupo más poderoso del mundo!!

—¡¡La familia Veninfe será la más poderosa del mundo!!

-Zouler-

Estornudo y me limpio la nariz. Sonia y Cristal están montadas en un caballo. Rei está sobre mi cabeza y Crismei en su forma como hada, está en mi hombro.

—¿Cuánto tardaremos en llegar, Sonia?

—Si no nos detenemos... Calculo que llegaremos mañana en la mañana.

—Está bien... ¿Llevamos ropa?

—No nos quedaremos, arreglarás el problema con esa familia y nos regresaremos.

—Está bien.

Veo a Charlotte a lo lejos montada en Mei.

—Es hora de irnos.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 19

Cristal está cabalgando su caballo y Sonia la abraza.

Charlotte está cabalgando a Mei y yo la estoy abrazando.

Crismei está dentro de mí camisa y asoma la cabeza por el cuello de la camisa.

Rei está dentro de mí camisa, pero en mi espalda.

—Hace más de una hora que salimos de la escuela y ya me aburrí- Digo quejándome.

—El viaje es largo, ten paciencia.

—Sí, está bien.

-Al día siguiente-

Llegamos a la ciudad norte. La ciudad es enorme. Hay puestos de venta en todas partes, hay posadas y decenas de restaurantes. En el centro de la ciudad hay un castillo, que, según Cristal, es el hogar de la familia Veninfe.

Llegamos a la entrada del castillo y bajo de Mei.

—Estoy muy cansado, no dormimos nada.

Crismei sale de mí camisa.

—¡¡Vamos!!

—Sí, vamos.

Veo a unos guardias y me acerco a ellos.

—Vengo a ver a la familia Veninfe.

—¿Quién los busca?

—Me llamo Ángel y soy el familiar que fue invocado por medio del muro celestial.

—¡¡¿Eres tú?!!

Los guardias abren la reja del castillo.

—¡¡Solo usted puede entrar, sus acompañantes deberán esperar aquí!!

—¿No pueden entrar conmigo?

—¡¡Lamentablemente no!!

—Está bien... Les diré.

Me dirijo a las chicas.

—Supongo que ya escucharon, no pueden entrar, deberán esperarme... Aprovechen el tiempo para dar un paseo por la ciudad.

—P-prefiero esperarte aquí- Dice Cristal muy nerviosa.

—Yo igual, esta ciudad muy peligrosa.

—¡¡No te tardes!!- Me grita Sonia en la cara.

—No tardaré... Crismei, convierte en espada.

—¡¡¡Sí!!

Crismei se transforma en espada y la tomo.

—No tardaré.

Me dirijo a los guardias.

—¿Me pueden decir en dónde están?

—¡¡Sígueme!!

El guardia empieza a caminar y lo sigo.

Después de entrar al castillo, entramos a un comedor.

—¡¡El familiar está aquí!!

—¡¡Es lindo!!

Una chica muy alta se dirige a mí corriendo. Yo mido 1:67, así que calculo que ella mide como 2 metros o más.

—¿Eh?

Me intenta abrazar, pero reacciono inmediatamente alejándome de ella.

La chica choca contra el guardia y ambos caen al suelo.

—¡¡Me dolió!!

—Perdona la actitud de mi hija, Ángel.

Volteo y veo a un hombre y a una mujer que se dirigen a mí.

—Mi nombre es Merteo Veninfe.

—Mi nombre es Andrea Veninfe. Soy descendiente del antiguo familiar.

—Esa de ahí es mi hija, Nerma Veninfe.

Merteo se acerca demasiado a mí.

—Queremos ofrecerte un trato.

—¿Trato?

—Acompáñame.

Merteo se aleja caminando.

—Supongo que no pierdo nada si lo sigo.

Siento un mal presentimiento y me agacho. Nerma intentó abrazarme de nuevo.

—No quiero un abrazo.

Me levanto y le extiendo la mano.

—Pero podemos saludarnos de mano.

Nerma me ve con una mirada que da miedo mientras sonríe. Esa mirada supera a la de Sonia.

Me toma la mano y se acerca demasiado a mí y siento su respiración en mi cara.

—Lindo, lindo, lindo.

—G-gracias.

—¿Te gustaría ir a comer conmigo?

—¿A c-comer?

—¡¡Hija, no molestes a nuestro invitado!!

—¡¡Deja que me dé una respuesta, mamá!!

Nerma me acaricia la mejilla.

—¿Aceptas?

—S-supongo que podríamos comer algo.

—¡¡Es una cita!! Te espero en el restaurante "Dragón oscuro".

—A-ahí estaré.

La suelto y me alejo de ella.

—F-fue un gusto conocerte, adiós.

Me dirijo a Merteo.

—Lamento el comportamiento de mi hija.

—No se preocupe.

Entramos a un gran salón vacío.

—¿Qué trato quiere ofrecerme?

—Espera.

Da un aplauso y del otro lado del salón, dónde también hay una puerta, entran mujeres con alas negras en ropa interior, niñas con cadenas en sus cuellos y unos hombres cargando unas bolsas.

—Queremos que te unas a nuestra familia y seas uno de los Veninfe. Si te unes, las esclavas, las Súcubos y todo el dinero será tuyo.

Veo con miedo a Merteo y me alejo de él

—¡¡Esto es inhumano!! ¡¡Yo nunca aceptaría eso!!

—Piénsalo y me das tú respuesta. Mis hijos y mi esposa son descendientes del antiguo familiar. Cómo tú eres el nuevo familiar, debes unirte a nuestra familia.

—¡¡Ustedes no son descendientes!!

Crismei vuelve a su forma humana.

—¡¡Mentirosos, ustedes no son nada de mi antiguo amo!!

—¿Antiguo amo?

—¡¡Ella es Crismei, su antiguo amo era el antiguo familiar!!

—¡¡No se hagan pasar como descendientes de mí antiguo amo!!

—Está bien- Dice Merteo con una voz dulce.

—¡¡Les digo que...!! ¿Está bien?

—Sí, les creo. Le diré al rey la verdad. Siendo sincero, no lo sabíamos.

Me rasco la cabeza.

—¿Gracias?... Supongo que debemos retirarnos.

Volteo a ver a las niñas y a las Súcubos.

—No sé si en este mundo sea legal tener esclavos... ¿No está prohibido tener esclavos, Crismei?

—Lamentablemente no está prohibido.

—Supongo que no puedo hacer nada... Vámonos.

Merteo abre la puerta para mí.

—Fue un gusto conocerte.

Lo volteo a ver. Merteo tiene una gran sonrisa que demuestra que él es una buena persona, pero que tenga esclavos me hace dudar.

—Me gustaría decir lo mismo.

Crismei y yo salimos del salón.

—Crismei, quiero rescatar a esas chicas.

—Yo también.

—¿Cómo lo hacemos?

—No lo sé.

—Tal vez si le pedimos al rey que prohíba tener esclavos.

—Podría funcionar.

Entramos al comedor y veo a dos chicos, a Andrea y a Nerma sentados comiendo.

—¡¡Ángel!!

Nerma me ve sonrojada y con sus manos en sus mejillas.

—Ya hablé con Merteo, así que me retiro.

Andrea se levanta.

—¿Y qué pasó?

—Creo que es mejor que se lo diga su esposo.

Andrea observa a Crismei por unos segundos.

—Veo que aceptaste, ¿Solo te quedaste con esa esclava? ¿No quieres a las demás?

—Ella no es mi esclava, es mi compañera.

—No la vi entrar.

—Su esposo le explicará todo.

Me dirijo a la puerta del comedor.

La abro y volteo a ver a Andrea.

—No acepté.

—¿Eh?

Salgo del comedor y Merteo entra al comedor.

Andrea voltea a ver a Merteo.

—¿Qué pasó?

—Tenemos que resolver un pequeño problema, querida- Lo dice sonriendo.

Salgo del castillo y veo a las chicas.

—¿Qué pasó?

—Supongo que ya está resuelto el problema. Vámonos.

Crismei se convierte en hada y se mete dentro de mí camisa.

—¡¡Vámonos!!

—¡¡Ángel!!- Grita Nerma.

Volteo y veo que Nerma se dirige corriendo hacia mí.

—Mierda.

Se para frente a mí y se acerca demasiado a mi cara otra vez.

—Espero que no se te haya olvidado nuestra cita.

—Cierto... En el restaurante "Dragón oscuro"... Lo que pasa es que...

Veo que Nerma me ve con ojos brillantes y sonriendo muy dulcemente, es diferente a la mirada de antes. Se ve muy tierna.

—Lo que pasa...

Está sonrojada, lo que la hace ver más tierna.

—¿P-podríamos tener una cita rápida? Tengo que irme lo más pronto posible.

—¡¡Claro!!

Sonia me da un golpe en la cabeza.

—¡¡No hay tiempo para citas, debemos irnos!!

Me agacho y me acaricio la cabeza.

—Oye- Dice Nerma con un tono amenazante.

—¡¡¿Qué?!!

Nerma y Sonia se miran fijamente, ambas con una mirada que da miedo.

—No golpees a mi Ángel.

—¿Tú Ángel? Lo dices como si fueras su dueña.

Sonia me toma de la camisa y me levanta.

—Él es mío, yo soy su dueña, literalmente.

Me empieza a dar golpes en la cara.

—¡¡Y puedo golpearlo cuándo yo quiera!!

—¡¡Ya entendió, Sonia!! ¡¡Deja de golpearme!!- Digo con sangre en mi rostro.

Nerma me abraza y me aleja de Sonia.

—¡¡Alguien cómo él merece una ama dulce y linda!! ¡¡No alguien mala y fea como tú!!

Sonia empieza a reír.

—Acepto que soy mala, pero no soy fea. Te lo demostraré.

Se acaricia las mejillas y se sonroja.

—Ángel, ¿Soy fea? - Lo dice con un tono muy dulce mientras me mira con una mirada muy dulce y linda.

Me sonrojo demasiado, es lo más lindo que he visto, aparte de Crismei en su forma como hada.

—Eres muy hermosa- Digo con un tono suave.

La mirada de Sonia cambia y sonríe diabólicamente.

—¡¡Te lo dije, hasta Ángel dice que soy hermosa!!

Se empieza a reír y me confundo.

—¿Cómo una persona puede provocar tanto miedo, pero a la vez sea tan linda? ¡¡Eso es imposible!!- Digo confundido.

Sonia me toma el brazo derecho y me empieza a jalar.

—¡¡Vámonos!!

Nerma me toma el brazo izquierdo y me empieza a jalar.

—¡¡Tenemos una cita!!

—¡¡Debemos regresar a la escuela!!

—¡¡No soy un juguete!!- Digo gritando del dolor.

Nerma me suelta.

—¡¡Lo siento, Ángel!!

Sonia me jala y me toma de la camisa.

—¡¡Adiós!!

Empieza a caminar mientras me jala de la camisa.

—¡¡Yo te salvaré, Ángel!!

Nerma se dirige corriendo al castillo.

—¿Salvarme?

Rei salta a mi cara.

—¡¡Mi ama se desmayó otra vez!!

—¿Otra vez?

Veo que Cristal está en el suelo, completamente roja.

—¡¡¿Qué le pasó?!!

—Se desmayó cuando escuchó que tenías una cita con esa chica. Creo que se puso celosa.

—Ya veo... Supongo que debemos irnos.

Charlotte se acerca a mí.

—Ángel.

—¿Sí?

—Nos vigilan.

—¿Nos vigilan?

—Sí, me di cuenta hace unos segundos. A tú izquierda están dos hombres viéndonos raro.

—Debemos estar alertas. Crismei.

Crismei sale de mí camisa.

—Necesito la espada.

—Sí.

Crismei se convierte en espada y la tomo.

—Yo iré caminando, será más fácil defenderlas de criminales si voy caminando.

—Está bien.

Charlotte sube a Mei y Sonia sube al caballo de Cristal.

—Oye, Cristal.

Intento despertar a Cristal moviendo sus hombros.

—¡¡Cristal!!

No despierta.

—Supongo que estará desmayada unos minutos.

La cargo en los brazos y me dirijo a Charlotte.

—¿Puedes cuidar a Cristal?

—Claro.

Afortunadamente, Cristal no pesa tanto, así que la puedo sentar en Mei fácilmente.

Charlotte abraza a Cristal para que no caiga.

—Mei, ve caminando despacio.

—Sí, Ángel.

Empiezo a caminar y las chicas me siguen.

—Espero no tener problemas.

Siento un escalofrío.

—Supongo que sí los tendré.

Escucho cientos de pasos a lo lejos y escucho muchas voces mezcladas. Se escuchan por todas partes.

Me pongo en guardia.

—¡¡Esto es malo!!

Decenas de hombres y mujeres salen de los techos de las casa y tiendas.

—¡¡Son demasiados!!

Nos rodean y un hombre muy fuerte y grande se dirige a mí. El hombre tiene una gran barba roja.

—¡¡Ángel, el líder nos pidió que te dijera lo siguiente!! ¡¡Acepta el trato o tus compañeras morirán!!

—¿El trato?... ¿Merteo es su líder?

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 20

—¿Es su líder?

—Lo es, ahora responde, ¿Aceptas o no?

—¿Puedo pensarlo?

—Te daré un minuto.

Veo a mi alrededor.

—Cristal sigue desmayada. Ellos deben formar parte de la gran red criminal que mencionó Cristal. Supongo que Merteo es su líder... Ahora que recuerdo...- Pienso.

Recuerdo las palabras del director.

—La familia Veninfe se aprovecha de los plebeyos... Supongo que debo averiguarlo- Pienso.

Veo a los criminales, la mayoría tienen espadas, arcos y escudos.

—No puedo pelear con las chicas a mi lado... Supongo que no tengo otra opción. - Pienso.

Suspiro.

—¡¡Acepto, pero con la condición de que dejen ir a mis compañeras!!

—Está bien.

Me dirijo a Sonia y le susurro.

—Tengo que arreglar este asunto, regresa a la escuela, por favor.

—Podemos ayudar...

—No... Esto es muy peligroso... Regresa a la escuela. No te preocupes por mí. Si no regreso a la escuela en dos días, quiero que le digas al rey que la familia Veninfe no son descendientes del familiar.

—Está bien, ten cuidado.

Me dirijo a Charlotte.

—Salgan lo más rápido que puedan. Esto es peligroso.

—Podemos ayudar Ángel, solamente...

—No, es peligroso, lo siento.

Bajo a Rei de mi hombro y la subo al caballo.

—Adiós.

Me alejo de ella y me dirijo al hombre.

—Quiero hablar con su líder.

—Acompáñanos.

El hombre empieza a caminar y lo sigo. Volteo a ver a Sonia y le extiendo el dedo pulgar, dándole a entender que estaré bien.

—Ángel, ¿Qué haremos?

—No lo sé, pero supongo que pronto se me ocurrirá algo, Crismei.

-Minutos después-

Me reúno con la familia Veninfe en el salón vacío. Todos los miembros están ahí, Andrea, Merteo, Nerma, un anciano y unos hermanos gemelos.

—Me alegro de que hayas aceptado- Dice Merteo.

—¿Qué quieren exactamente de mí?

—Queremos que te unas a nuestra organización.

—¿Su organización?

—Volfer, la organización criminal más poderosa del continente. Queremos que seas uno de los líderes.

—Si me uno a su organización, podré descubrir lo que hacen. - Pienso.

Me rasco la cabeza.

—¿Y yo que ganaría?

—Tendrás esclavos, esclavas Súcubos, dinero y poder sobre el país.

—Suena tentador... Acepto.

—¡¡Traigan el contrato!!

Unos hombres entran y se paran frente a mí extendiendo un papel. El papel está rodeado por una luz azul.

—Firma.

Crismei vuelve a su forma normal.

—¡¡No firmes, es un contrato de juramento!!

—¿Qué significa eso?

—¡¡Si rompes el contrato morirás!!

—Ángel, no tienes otra opción, debes firmar si no quieres que tú amiga muera.

—¿A qué te refieres?

—Lamentablemente no pudimos capturar a todas tus amigas, pero al menos capturamos a tú amiga Cristal.

—¡¡¿Qué?!!

—Es una forma de asegurarnos de que firmaras.

—¡¡Maldito!! ¡¡Crismei, conviértete en espada!!

—¡¡Sí!!

Crismei se convierte en espada y la tomo.

—¡¡Te mataré!!

Me lanzo contra él, pero dice unas palabras que hace que me detenga.

—Cristal morirá si me atacas.

Me detengo.

—Eres un cobarde.

Merteo se acerca a mí y me acaricia la mejilla.

—No soy un cobarde, y para demostrártelo, te ofrezco una alternativa. Derrota a cada uno de los jefes de la organización y te entrego a tú amiga.

—¡¡Querido, ¿Qué estás diciendo?!!

—¡¡Padre, es una tontería!!

Merteo voltea a verlos.

—No se preocupen. Luego les explico.

Lo veo y me alejo de él.

—¿Cumplirás con tú palabra?

—Lo prometo, te doy mi palabra. ¿Quieres que firmemos un contrato?

—No me arriesgaré a firmar nada, pero confío en tú palabra. Si derroto a los jefes, tú me entregarás a Cristal.

—Claro.

Crismei vuelve a su forma humana.

—¡¡Espero que cumplas tú palabra!!

—Lo haré- Dice sonriendo.

—¡¡Ángel, ¿Confías en él?!!

Me le quedo viendo a Merteo por unos segundos y sonrío.

—No siento ningún mal presentimiento, él está diciendo la verdad.

—Solo tengo una condición.

—¿Cuál?

—Deja que los jefes se preparen para pelear. Mañana podrás empezar a pelear.

—Claro.

Abro la puerta del salón y volteo a ver a Nerma.

—Creo que nuestra cita se canceló.

Crismei y yo salimos del salón.

—¡¡Querido, ¿Por qué dijiste eso?!!

—¡¡¿Realmente cumplirás?!!

Merteo sonríe y unas lágrimas salen de sus ojos.

—Consulté a la vieja vidente.

—¿A Nirsma?

—¿Q-qué dijo?

—Dijo que nosotros...

Salimos del castillo y Crismei está sobre mis hombros.

—¿Estás seguro, Ángel?

—Sí... Realmente no sentí que estuviera mintiendo.

—Pero ¿Por qué estás tan confiado?

—Escucha, si lo hubiera atacado, Cristal hubiera muerto, si hubiera firmado, me hubieran hecho hacer cosas muy malas, realmente no tenía muchas opciones.

—Supongo que creer en su palabra es tú última opción.

Saco mí teléfono y le llamo a Charlotte. Pasan unos segundos y Charlotte contesta.

—¡¡Ángel, Cristal fue...!!

—Lo sé, ya me enteré.

—¡¡Te iba a avisar antes, pero cuándo intenté llamarte, un pájaro me arrebató mi teléfono!! ¡¡Estuve persiguiendo al pájaro y...¡¡

—Y supongo que cuándo te marqué, el pájaro se asustó y soltó el teléfono, ¿Verdad?

—¡¡Exactamente!!

—Suena gracioso... ¿Cómo secuestraron a Cristal?

—¡¡Nos rodearon y empezamos a lanzarles hechizos!! ¡¡Nos superaron y tuvimos que huir!! ¡¡Pero lamentablemente, Cristal cayó de Mei y uno de los criminales la tomó y se fue corriendo!! ¡¡No pudimos rescatarla, pues eran decenas de criminales!!

—Ya veo... ¿En dónde están?

—¡¡Estamos muy lejos de la ciudad!!

—Bien, váyanse a la escuela, yo me encargaré de rescatar a Cristal. Dile a Sonia que regresaré en tres o en cuatro días a la escuela.

—¡¡¿Pero...?!! ¡¡No, Sonia!!

—¡¡Dame eso!! ¡¡Ángel, ¿Por qué no me hiciste un teléfono a mí?!!

—¿Bueno? ¿Sigues ahí? ¿No se escucha nada? Creo que no tengo señal, adiós.

—¡¡No te atrevas a...!!

Cuelgo y guardo mi teléfono.

—Bueno... Supongo que ahora tenemos que esperar a que sea mañana... ¿Quieres ir a recorrer la ciudad?

—Claro.

-Minutos después-

Me sale sangre por la nariz. Estamos frente a un bar y burdel. Afuera están varias mujeres semidesnudas. Crismei me empieza a dar golpes en la cabeza.

—¡¡Vámonos!!

—L-lo siento, vámo...

Veo a una mujer con moretones en la cara.

—Es uno de los negocios de la organización... Tratan mal a las mujeres... Crismei, conviértete en espada.

—¿Atacarás?

—Sí, lo haré.

—Pero debemos atacar mañana.

—Es cierto... Lo siento, pero supongo que mañana las rescataré.

Me alejo de ahí.

—Crismei, consigamos un lugar en dónde dormir.

—¡¡Vamos!!

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 21

Crismei y yo estamos sentados en una banca en un parque.

—Aquí también hay parques. Realmente no es muy diferente a mi mundo.

Bajo la cabeza y suspiro.

—¿Qué hacemos? Ya fuimos a muchas posadas y todas son muy caras, no me alcanza.

—No lo sé... Podemos dormir en un callejón si quieres.

—No puedo permitir que duermas en un callejón... No lo sé... Tal vez podamos conseguir algo de dinero y así pagar una posada.

—¿Cómo?

—No lo sé... Tal vez trabajando...

Veo a un hombre muy alto y que parece muy fuerte golpeando a una mujer. El hombre tiene una espada a su lado. La mujer usa un vestido café roto y tiene el cabello corto y rojo. A lado de la mujer hay una niña pequeña. La niña tiene como 7 o 9 años, usa un vestido negro y roto y tiene el cabello rojo y largo.

—¡¡Deja a mi mamá!!

—¡¡Cállate!!

El hombre le da una cachetada a la niña y ésta cae al suelo.

—Crismei, conviértete en espada.

—Sí.

Crismei se convierte en espada y la tomo.

Me levanto y me dirijo al hombre con una mirada de furia.

—¡¡Oye!!

El hombre voltea a verme enojado.

—¡¡¿Qué quieres, enano?!!

—¡¡Deja a esa mujer en paz!!

—¡¡¿Y si no quiero?!! ¡¡¿Me matarás?!!

Se empieza a reír y saca su espada.

—¡¡Te metiste con la persona equivocada!!- Lo dice con un tono burlesco.

Me intenta golpear, pero esquivo su ataque fácilmente.

—No quiero matarte, pero...

Lo ataco rápidamente y me alejo de él. Le hice varias heridas pequeñas en todo su pecho y él cae sorprendido.

—Al menos te haré sufrir.

—E-eso fue increíble- Dice con un tono de sorpresa.

Pongo la punta de la espada en su garganta.

—Ahora dime, ¿Por qué la estabas golpeando?

—N-no pagó su parte.

—¿Su parte? ¿A qué te refieres?

La mujer se acerca a mí.

—Él chantajea a los dueños de negocios. Nos obliga a darle una parte de nuestras ganancias.

—Ya veo... Dime, ¿Eres parte de Volfer?

—S-sí.

—Y el dinero que les quitas se lo queda Volfer, ¿Verdad?

—E-es correcto.

—Ya veo...  Crismei, fortalece mis piernas.

—¡¡Sí!!

Le doy una patada en el costado izquierdo y lo saco volando varios metros.

—¡¡Vete de aquí antes de que me arrepienta de dejarte vivo!!

El hombre se levanta y se va corriendo.

La niña se acerca a mí.

—¡¡Muchas gracias, señor!!

—De nada.

Crismei vuelve a su forma humana.

—¡¡¿Por qué no lo mataste?!!

—¿Por qué?... No soy un asesino... Sé que es un criminal, pero no soy un asesino... Solo mataré a los jefes.

La mujer nos mira sorprendida.

—No se preocupe, es raro, pero ella es mi espada.

—¡¡Mi nombre es Crismei!!

—M-mi nombre es Riasme, y ella es mi hija, Drania.

—Fue un gusto, pero nos retiramos... Usted es dueña de un negocio, ¿Cierto?

—Sí, tengo unas aguas termales y un restaurante.

—Interesante... Permítanos trabajar para usted por un día.

—¿Trabajar?

—Necesitamos un lugar en donde dormir, y cómo no puedo pagar una posada, tal vez le interesaría contratarnos por un día, y a cambio nos dejaría dormír en su negocio.

—No estoy buscando trabajadores, pero tratándose de ustedes, está bien.

—Se lo agradezco.

-Casino Veninfe-

Unos hombres con unas velas abren una puerta. Adentro hay decenas de mujeres y niñas.

—¡¡Entra!!

Un hombre toma del brazo a Cristal y la mete.

—¡¡El jefe nos ordenó no tocarte, tuviste suerte, mocosa!!

Cierran la puerta y todo queda a oscuras.

Cristal empieza a llorar.

—Ángel...

-Al día siguiente-

Crismei y yo nos despedimos de Riasme y de Drania.

—¡¡Muchas gracias por todo!!

—¡¡Cuidense!!

Crismei está sobre mi hombro en su forma como hada y empiezo a correr.

—Bien, son las 8:00 am. ¿Recuerdas el plan?

—Fortalecer tus brazos para que ataques mejor y fortalecer tus piernas cuándo intenten atacarte.

—Bien, ahora solo debemos encontrar a los jefes. Riasme nos dijo que la ciudad de divide en cuatro sectores. En cada sector hay un jefe, así que supongo que primero debemos ir con el jefe de este sector.

—Riasme dijo que el jefe podría estar en el burdel "Sol" o en el restaurante "Luz de luna".

—Vayamos primero al burdel, rescatemos a las mujeres primero.

-Minutos después-

Dos hombres están sentados rodeados de mujeres semidesnudas.

—¡¡Traigan más alcohol!!

Uno de ellos toma del cuello a una mujer.

—¡¡¿No escuchas, zorra?!! ¡¡Trae más alcohol!!

La empuja y la mujer cae al suelo.

—¡¡Rápido!!

Derribo la puerta y entro. Tengo mi espada en la mano y estoy listo para pelear.

—¡¡Busco al jefe!!

Los dos se levantan y sacan sus espadas.

—¡¡Largo!!

Sus espadas empiezan a brillar.

—Ángel, no te asustes, ese brillo significa que su filo aumentó.

—Ya veo.

Me dirijo a los hombres y me intentan atacar. Me agacho y esquivo sus ataques.

Rápidamente pongo mi espada en la boca y tomo de las piernas a los dos.

Los jalo y caen al suelo.

Tomo de nuevo la espada con mi mano derecha.

—Fortalece mis piernas.

—¡¡Sí!!

Les doy una patada en la entrepierna a los dos y se desmayan.

—Bueno... Solucionado.

Volteo a ver a las mujeres.

—¿Trabajan aquí por qué quieren o las obligan?

—¡¡Nos obligan!!

—¡¡Si no hacemos lo que nos dicen, nos matan!!

—Ya veo... ¿El jefe se encuentra aquí?

—E-está en el sótano.

—Bien, huyan de aquí, yo me encargaré de todo... ¿En donde está el sótano?

Una mujer me toma del brazo.

—Es por aquí.

Siento sus pechos en mi brazo y me sonrojo.

—G-gracias.

La mujer abre una puerta y veo unas escaleras que se dirigen a una arena de pelea. La arena está iluminada por antorchas. Los dos hermanos están ahí.

—¡¡Ya llegó, hermano!!

—¡¡Es momento de divertirnos, hermano!!

Volteo a ver a la chica.

—Gracias.

Empiezo a bajar por las escaleras.

—Son los hijos de Merteo... Supongo que cada integrante de su familia es un jefe.

—Supongo que sí.

—Es un negocio familiar... Interesante.

Uno de ellos toma de los pies al otro y empieza a dar vueltas.

—¡¡Empecemos!

Lo lanza hacia mí y lo esquivo.

Se detiene y se para detrás de mí.

—Hola, Ángel.

Saca dos espadas y me intenta atacar. Me alejo de él y empiezo a correr hacia la arena.

El otro también saca dos espadas y se dirige a mí.

—Tengo que tener una distancia segura para lanzar el hechizo "Faio soul zes".

—Sí, si no, te dañaría a tí también.

—Bien... Creo que se me ocurrió algo.

Me dirijo a uno de ellos corriendo.

—Saltaré

—¡¡Entendido!!

Uno de ellos intenta atacarme, pero salto y su espada me rosa.

Extiendo mi mano derecha y le apunto.

—¡¡Faio soul zes!!

Una gran bola de fuego sale de mi mano y le doy. La bola de fuego explota y él está en el suelo completamente herido rodeado de sangre.

—¡¡Hermano!!

—Eso gastó mucha de tú energía mágica, intenta no tener que usarlo.

—Está bien.

Aterrizo y me dirijo al otro.

—¡¡Tú turno!!

Lo ataco y nuestras espadas chocan.

—¡¡Piernas!!

Le doy una patada en el costado izquierdo y lo saco volando varios metros.

Cae al suelo y se levanta con dificultad.

Extiendo mi mano derecha y le apunto.

—Esta será la última vez que lo usaré. ¡¡Faio soul zes!!

Una gran bola de fuego sale de mi mano y le doy. La bola de fuego explota y él está en suelo completamente herido rodeado de sangre.

—Crismei, ¿Están muertos?

Crismei vuelve a su forma humana y se dirige a uno de ellos.

—Espera.

Crismei revisa el cuerpo.

—Sí, lo está.

Crismei se dirige al otro y lo revisa.

—¡¡Los dos están muertos!!

—Soy un asesino... Pero ellos hicieron cosas muy malas.

Veo mis manos.

—Soy un asesino que hace lo correcto, así que no debo sentirme mal por eso... ¿Verdad?

Crismei se transforma en hada y se dirige a mí.

—¡¡No te preocupes!!

Sube a mi hombro.

—Ellos hacen cosas peores, esto es lo mejor. Si no los matas, seguirán aprovechándose de los plebeyos. No te sientas mal, estás haciendo lo correcto.

—Lo sé, pero... Supongo que tienes razón. Vámonos, aún faltan más jefes por derrotar.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 22

Llegamos al sector número 2.

Estamos en un parque. Crismei está convertida en hada y está dentro de mí camisa.

—Bueno, en cada sector hay un gran parque, así que supongo que ya llegamos al sector número 2.

—¿En dónde crees que estará el jefe?

—Supongo que en algún burdel o bar... Bueno, mejor se lo preguntamos a alguien.

—¡¡Ángel!!

Escucho la voz de Nerma.

—¡¡Está aquí!!

Volteo a ver a la dirección dónde escuché la voz.

—¿Eh?

Nerma se dirige a nosotros corriendo. Está usando un vestido blanco, usa un sombrero blanco y está sonriendo dulcemente.

—No veo ninguna arma... ¿Ella es un jefe?

Se para frente a nosotros.

—¿Eres un jefe?

—Sí, pero no quiero pelear contigo.

Saca un pequeño frasco de su bolsa y me lo muestra.

—Ya acepté mi muerte, así que no es necesario que tú y yo tengamos una pelea.

—¿A qué te refieres?

—Este pequeño frasco contenía un veneno. Hará efecto en una hora.

—¿Q-qué?

—Estoy segura de que hubiera perdido contra ti, así que... Bueno, quiero pasar mis últimos momentos con alguien muy poderoso... Quiero pasar mis últimos momentos contigo.

—¿Por qué conmigo?... Apenas me conoces.

—Siempre me han atraído los chicos fuertes, y tú eres el más fuerte que he conocido.

—Los más fuertes... Está bien... Bueno... ¿Qué piensas, Crismei?

—No creo que esté mintiendo... Está bien.

—Bueno... ¿Qué hacemos?

Nerma me toma de la mano.

—¡¡Vamos!!

-Una hora después-

Nerma y yo desayunamos juntos, paseamos por la ciudad, y... Creo que me violó.

Nos encontramos con un señor que vendía pociones mágicas y Nerma le compró una, que según, servía para aumentar la energía mágica. Ella la compró para mí y yo me la tomé. Después de eso ya no recuerdo nada. Despierto en una cama en una habitación desconocida.

—¿Eh?

Me levanto de la cama y veo a mi alrededor. No tengo camisa ni pantalones.

—¿Q-qué me pasó?

Crismei abre la puerta y entra a la habitación.

—¿Te gustó? - Dice riendo.

—¿Me gustó? ¿A qué te refieres?

—¿A qué me refiero?

Crismei se acerca a mí.

—¿N-no recuerdas lo que hiciste?

—¿Lo que hice? ¿Qué hice?

—¡¡Maldita seas Nerma!!

—¿Qué pasa?

—Bueno... Creo que fuiste violado.

Hay un gran silencio incomodo por unos segundos.

—¿Qué dijiste?

—C-creo que Nerma te violó.

—¡¡¿Fui violado?!!

—Me temo que sí.

—¡¡¿Perdí mi virginidad por una violación?!! ¡¡Maldita seas, Nerma!! ¡¡¿En dónde está?!!

—Ella murió... Después de... Violarte, ella murió y unos sirvientes de su familia vinieron por ella. Supongo que ella tenía planeado todo desde un principio.

—Entonces... La poción no era una poción para aumentar la energía mágica, ¿Verdad?

—Me temo que no.

—Carajo, ayúdame a buscar mi ropa, tenemos que irnos.

—Sí.

Nos ponemos a buscar mi ropa y estoy quejándome.

—Maldita Nerma, me violó. Carajo, maldita... Espera... ¿Cómo lo hizo?... ¿Qué efecto tenía exactamente la poción?

—¡¡Encontré tú ropa y hay una nota en ella!!

Me dirijo a Crismei y me muestra la nota.

—¿Qué dice?

Crismei empieza a leer la nota.

—Ángel, lamento haberte violado, pero realmente me gustan los hombres fuertes. La poción que te di no era para aumentar tu energía mágica, era una poción hecha con mi sangre para poder controlar tú mente y cuerpo... Con razón actuaste normal después de tomar esa poción.

—¿Para controlarme?... Esto no tiene sentido, ella podía haberme derrotado en ese instante... ¿Por qué no lo hizo?

—Tienes razón... Seguiré leyendo. Ángel, derrota a ese demonio, tú puedes, ¡¡Ánimo!!... ¿Demonio?... Qué raro...

—Ya, no importa, vámonos. No recuerdo nada, así que básicamente soy virgen.

—Bueno, en realidad ya no...

—¡¡Soy virgen, ¿Entendido?!!

—S-sí.

—Y no le digas a nadie lo que pasó, por favor.

—Está bien.

—Bueno, vamos por el siguiente jefe.

—¡¡Vamos!!

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 23

Llegamos al sector 3.

Crismei está dentro de mí camisa en su forma como hada.

—Bien son las 10:43 AM, aún tenemos mucho tiempo.

—Oye, mira, es el anciano que estaba con Merteo, supongo que es uno de los jefes.

Me señala un anciano comiendo un pan sentado en medio de la calle.

—¿Segura? Se ve... Indefenso... No tengo ningún mal presentimiento... Pero por si las dudas, conviértete en espada.

—¡¡Sí!!

Crismei sale de mi camisa, se convierte en espada y la tomo.

—Bien... Aquí vamos.

Me acerco al anciano.

—No se ve que quiera pelear... Qué raro.

Me paro frente al anciano.

—¿Es un jefe?

Levanta la mirada y me sonríe.

—Sí, lo soy, pero no quiero pelear.

—¿No quiere pelear?

—Espero que ganes tu pelea, el destino del mundo está en tus manos.

—¿Qué dices?

Saca una navaja de su bolsillo.

—Suerte, guerrero... La necesitarás. ¡¡Sacrificio Dex!!

Se encaja la navaja en su cuello.

—¡¡¿Eh?!!

Su cuerpo empieza a brillar y se vuelve polvo que se lleva el viento.

—¡¡¿Se suicidó?!!

Crismei vuelve a su forma humana.

—Él se suicidó, Ángel.

—¿Por qué lo hizo?... ¿El destino del mundo está en mis manos? ¿A qué se refiere?

—No lo sé, todo esto es muy raro.

—Primero Nerma que no aprovechó la oportunidad para matarme, y ahora el anciano se suicida sin dar pelea... Esto es demasiado raro... Vámonos, supongo que solo quedan dos jefes, Merteo y Andrea.

—Vamos.

-Treinta minutos después-

Estamos frente el casino Veninfe.

—Casino Veninfe... Supongo que aquí deben de estar... Creo que es un poco obvio.

—Sí... Entremos.

—Vuelve a tu forma como espada.

—Sí.

Crismei se convierte en espada y la tomo.

—Vamos.

Abro la puerta y una chica con un sombrero negro y usando un vestido negro nos atiende.

—¡¡Bienvenidos, ¿Vienen por Merteo y Andrea?!!

—Supongo que sí.

—¡¡Síganme, es por aquí!!

La chica empieza a caminar y la seguimos.

Veo a mi alrededor, hay ruletas, juegos de cartas, bingo, entre otros juegos de azar.

—Este mundo no es muy diferente a mí mundo... Aquí también una semana son siete días, un mes son cuatro semanas, y un año son doce meses. Las horas también son iguales, y ahora veo que también hay casinos iguales que los que hay en mi mundo, obviamente sin las máquinas... Es demasiado parecido... Están muy avanzados... ¿Por qué no habrá electricidad?

La chica abre una gran puerta.

—¡¡Suerte!!

Veo un gran salón... Es como un teatro. Hay filas de sillas dónde están sentadas decenas de personas con traje elegantes. También hay un enorme escenario.

En el escenario está Merteo y Andrea.

—¡¡Nuestro invitado especial llegó!!

Todos voltean a verme y me dirijo a ellos.

—¿Qué tiene planeado?

—¡¡Las apuestas se han cerrado!!

—¡¡Traigan a la chica!!

Unos hombres suben al escenario y jalan con unas cadenas a Cristal, que tiene las cadenas en su cuello y brazos.

—A-Ángel.

—Cristal... ¡¡Déjala!!

Me dirijo a ellos corriendo.

—¡¡Las piernas!!

—¡¡Sí!!

Salto al escenario y me paro frente a ellos.

—¡¡La acción comenzará!!

Los hombres bajan del escenario y extienden sus manos, apareciendo un campo de fuerza azul transparente alrededor de nosotros.

—¡¡Las reglas son simples, el que sobreviva ganará!!

Me acerco a Cristal.

—¿Estás bien?

—S-sí... No me hicieron nada.

—Me alegro.

Corto las cadenas con mi espada.

—Espera, deja te quito las del cuello... ¿Cómo lo haré sin lastimarte?

—¡¡Ángel, toma!!

Volteo a ver a Merteo y veo que me lanzó una llave y la atrapo.

—Es la llave de las cadenas.

—¿Gracias?

Libero a Cristal.

—Bien, aléjate un poco, esto se pondrá intenso.

Me dirijo a ellos.

—¿Comenzamos?

—¡¡Claro!!

—¡¡¿Qué te parece una pelea sin magia?!! ¡¡Solamente armas!!

—¡¡Por mí está bien!!

Los dos gritan al mismo tiempo "¡¡Espada sepo dex!!"

Espadas blancas aparecen en sus manos.

—¡¡Vamos!!

Me dirijo a ellos y los dos me intentan atacar al mismo tiempo y me cubro con mi espada, haciendo que nuestras espadas choquen.

—¡¡Esto será divertido!!- Gritan emocionados.

La dolorosa vida de Ángel

CAPÍTULO 24

—¡¡Déjamelo a mí primero, querido!!

—¡¡Está bien, amor!!

Merteo se aleja y Andrea y yo empezamos intentar golpearnos, pero nuestras espadas chocan.

—¡¡Eres bueno!!

—¡¡Gracias!!

Me intenta atacar, pero me agacho.

—¡¡Adiós!!

Tomo la espada con las dos manos y me levanto rápidamente apuntando la punta de mi espada en su pecho, atravesando su pecho.

—¡¡Querida!!

Quito mi espada de su pecho y me alejo.

—Que...rido.

Andrea cae al suelo.

—Bueno... Eso fue rápido. - Digo mientras me alejo.

Merteo se acerca a mí.

—Bueno... Antes de pelear, quiero decirte algo.

—Escucho.

—Yo ya sé el resultado de la pelea. Sé que vas a ganar.

—¿Qué dices?

—Veo que estás confundido, así que te lo explicaré. Mi familia tiene la habilidad de invocar a una vidente llamada "Nirsma". Ella puede decirme los distintos futuros posibles que puedo ocasionar con mis acciones. Y déjame decirte amigo, que mi familia muera hoy, es la mejor opción para el futuro.

—¿Qué? ¿Por qué?

—La vidente me dijo que, si te convertías en un jefe, el futuro del mundo estaría perdido y condenado, y si morías, el futuro también estaría perdido y arruinado. Lo mejor sería dejarte vivo y que nosotros estuviéramos muertos. El mundo sería controlado por... Bueno... Es todo lo que puedo decir, si digo más, el futuro podría cambiar

Baja la cabeza y me sonríe.

—Suerte.

Se encaja su espada en su pecho.

—Adiós.

Cae al suelo y la espada desaparece.

—¿Terminó?... ¿El mundo será controlado por alguien?... Esta familia sí que estaba loca.

El campo de fuerza desaparece y todos me abuchean.

—¡¡No pelearon nada!!

—¡¡Qué aburrido!!

—¡¡Qué me devuelvan mi dinero!!

Volteo a ver a Cristal.

—Supongo que podemos irnos.

—Ángel, debajo de este casino hay niñas y mujeres encerradas, debemos ayudarlas.

—Está bien, vamos.

—Es por aquí.

Cristal empieza a caminar y la sigo.

—Entonces... ¿No te hicieron nada? ¿Nada de nada?

—No, no te preocupes.

—Está bien... ¿Qué les hacen a los plebeyos en este lugar?

—Son... Bueno... Cómo puedes ver, las niñas y mujeres que están encerradas son usadas para... Sacrificios.

—¿S-sacrificios?

—Sí... Las asesinan de formas crueles.

—¿Por qué?

—Para su Dios, Desmolfer.

—Eso es algo bastante enfermo... Pobres...

-Varios minutos después-

Después por bajar a un sótano y de usar mi teléfono como linterna, llegamos a una puerta.

—Llegamos.

—Qué raro... Ayer había cientos de criminales, pero hoy no he visto a ninguno... Bueno, a liberar a las chicas

Toco la puerta con mi mano derecha.

—¡¡Crea fes!!

Transformo la puerta en agua.

—Bien.

Veo que dentro hay decenas de mujeres y niñas.

—¡¡Hola a todas, me presento, me llamo Ángel y soy su héroe!! ¡¡Vengan conmigo, las sacaré de aquí!!

Una niña pequeña se acerca a mí.

—¿E-enserio?

—Sí.

Me agacho y le acaricio la cabeza.

—Saldrán de este lugar.

—¡¡Gracias!!

Me alejo caminando y las mujeres me siguen.

—Bien... Realmente pensé que iban a pelear enserio los jefes... Bueno... Crismei, ¿Qué piensas de lo que pasó?

—No lo sé... Realmente no lo entiendo.

—Está bien.

Después de caminar y salir del sótano, llegamos al salón que parece teatro y ya no hay nadie.

—Supongo que ya se fueron.

Salimos de ese lugar y la chica de antes nos atiende.

—¡¡Felicidades por su victoria!!

—Gracias... Creo.

Salimos del casino.

—¡¡Bien, todas, pueden retirarse!!

Algunas me agradecen, otras me abrazan llorando, una que otra chica intentó besarme, pero Crismei las detenía. En fin, me sentí feliz por liberarlas.

—Bueno... Es todo... Hoy es lunes, así que si nos vamos ahora llegaremos el martes... No... Creo que primero debo liberar a todas las plebeyas que tengan encerradas en los burdeles... También debo encargarme de los criminales que están en la ciudad... Bueno... Creo que me tomará algo de tiempo... Cristal, ¿Te irás o me esperarás para irnos juntos?

—T-te esperaré.

—Está bien, gracias.

-viernes-

Llegamos a la escuela en una carreta. Nos trajo una anciana. Es de noche.

—¡¡Muchas gracias por traernos!!

—¡¡Muchas gracias a ti por liberar a nuestra ciudad de esos criminales!!

La anciana se va y suspiro.

—Bien... Nos perdimos una semana de clases, pero liberamos la ciudad de criminales... Creo que valió la pena.

—Te consideran un héroe.

—Sí... Un héroe... Me gusta.

Meto mi mano a mí camisa y saco a Crismei que está en su forma como hada.

—Oye.

Le acaricio su pequeña cara y abre los ojos poco a poco.

—¿Eh?

—Llegamos.

Vuelve a su forma humana.

—Fue un largo viaje.

—Sí... Bueno... Vamos con Sonia. Cristal, buenas noches, adiós.

—Adiós, Ángel.

-Minutos después-

Toco la puerta de Sonia.

—¡¡Sonia!!

Sonia abre la puerta. Está en una pijama roja.

—Hola- Dice con un tono serio.

—Solo te quería avisar que regresé, estaré en mi habitación por si me necesitas.

Tres chicas hacen a un lado a Sonia.

—¡¡Es Crismei!!

—¡¡Qué linda!!

—¡¡Sonia, que se quede!!

—Veo que tienen una pijamada... Una noche de chicas... Crismei, ¿Te quieres quedar?

—Pues... ¿No me necesitarás?

—No te preocupes, me iré a dormir.

—Está bien... Una pijamada suena divertido.

Sonia se acerca a mí y me susurra.

—Todos saben que derrotaste a la familia Veninfe y que salvaste la ciudad norte. Ahora eres muy famoso y yo también, gracias.

—De nada... Bueno, me retiro.

Me alejo caminando.

—¡¡Adiós!!

A dar la vuelta en un pasillo, me encuentro con Rem, que tiene un trapeador y un balde con agua en sus manos.

—Hola, Rem.

—¡¡Ángel, felicidades por tu victoria!!

—Gracias… Aunque debo de admitir que casi no hice nada… ¿Quieres acompañarme a cenar?

—No puedo, debo ir a limpiar una habitación, el familiar de un estudiante está muy enfermo y estuvo vomitando mucho. Hay vomito por toda la habitación.

—Vamos, te ayudaré a limpiar.

—¡¡¿Enserio?!!

—Claro, vamos.

—¡¡Muchas gracias!!

Después de caminar unos minutos, entramos a la habitación y nos tapamos la nariz, la habitación huele horrible.

—Bueno… Empecemos.

Después de tres horas, logramos limpiar la habitación por completo.

—Ya terminamos de limpiar.

Me limpio el sudor de mi frente.

—Fue agotador.

El estudiante, dueño de la habitación, entra a la habitación. Tiene en sus brazos un animal que parece un pingüino con unas largas alas negras y dos enormes cuernos rojos en su frente.

—Ya terminamos, amo.

—¡¡Entonces váyanse de mi habitación, Miti necesita descansar!!- Dice con un tono arrogante y molesto.

—Sí, amo.

Rem da unos pasos y tomo su brazo derecho.

—Espera.

Veo al estudiante con odio y enojo.

—Oye, idiota, dinos al menos “Gracias por limpiar mi habitación, tomen esto por su excelente trabajo” y nos das unas monedas para comprar algo para cenar.

—¿Lo dices enserio? - Dice con una gran sonrisa presumida.

—Lo digo muy enserio.

Lo miro muy furioso y el estudiante empieza a temblar.

—E-está bien.

Saca unas monedas de su bolsillo y me las muestra.

—¿E-esto será suficiente?

Tomo las monedas.

—Ahora dinos lo que te dije.

—G-gracias por limpiar mi habitación.

—De nada. Vámonos Rem. - Digo con una gran sonrisa.

—V-vámonos.

Rem y yo salimos de la habitación.

—Realmente los nobles son unos idiotas. Toma, Rem.

Tomo su mano derecha y le entrego las monedas.

—P-pero…

—No pasa nada. Toma las monedas para que compres algo de comida. Vamos, tengo algo de hambre.

—V-vamos. - Dice sonrojada.

Después de comprar algo de comer, fuimos a mi habitación a cenar. Le conté a Rem mi pequeña aventura y ella me halagaba y me decía cosas como “eres increíble” “asombroso” “eres muy poderoso”. Eso me hacía sentir muy feliz… Aunque tengo un raro sentimiento en mi pecho.

—Hasta mañana, Ángel.

—Hasta mañana, Rem.

Rem sale de la habitación y suspiro.

—Bueno… A dormir.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 25

Suena la alarma y me despierto.

—Que flojera.

Me levanto y veo la cama.

—¿Y Crismei?... Cierto, se quedó en la pijamada.

Me pongo el uniforme y salgo.

—Que flojera.

Bostezo.

—Como no hay clases, hoy iniciaremos el entrenamiento... Aunque...

Acaricio mi pecho.

—Tengo un raro sentimiento en mi corazón... ¿Qué significará?

-Minutos después-

Toco la puerta de la habitación de Sonia.

—Sonia, soy yo.

Sigo tocando.

—Despierta a Crismei.

Sonia abre la puerta.

—Buenos días.

—Buenos días. ¿Puedo pasar?

—Claro.

Entro e intento despertar a Crismei.

—Tenemos que irnos.

—¿A dónde irás?

—Como no hay clases, aprovecharé el día y entrenaré con Crismei, ¿Quieres entrenar con nosotros?

—Lo siento, tengo algo de sueño, despiértame en tres horas para entrenar.

—Está bien.

Crismei se despierta.

—Buenos días.

—Vamos, debemos entrenar.

—Claro.

Crismei se transforma en una hada.

—Vamos.

Salimos de la habitación de Sonia.

—Crismei, tengo algo que preguntarte.

—Dime.

—Tú antiguo amo... ¿Él murió? ¿Murió de viejo? ¿Lo mataron?

—¿Por qué te interesa?

—Es que tengo un mal presentimiento, siento que algo malo me pasará, por eso quiero preguntarte eso.

—Bueno... Él murió en una pelea contra una mujer llamada Golan. Ganó la pelea, pero no sobrevivió.

—Ya veo... ¿Cuántos años tenía cuando murió?

—Tenía 17 años... Yo había estado con él por un año.

—Entonces... ¿Él tenía la misma edad que yo cuando fue invocado a este mundo? ¿Él tenía 16?

—Sí.

—Ya veo... Creo que moriré joven.

Se me sale una pequeña risa.

—No digas eso, como te dije antes, tú poder mágico es más poderoso que la de mi antiguo amo. Tú no morirás tan fácilmente si entrenas.

—Supongo que tienes razón... ¿Quién era Golan?

—Era una hechicera muy poderosa, podría decirse que era un demonio. No sé mucho de ella. Solo sé que es inmortal, mi antiguo amo logró derrotarla cuando destruyó su corazón... Aunque... Ella aún sigue viva... ¡¡Demonios!!

—¿Qué pasa?

—Escucha, ella podía regenerarse, ella no puede morir. Cuando su corazón fue destruido, su cuerpo fue sellado en una roca, eso significa que ella sigue viva.

—¿Y si la roca es destruida?

—Ella volverá a la tierra.

—¿Es por eso que el muro celestial me trajo a este mundo?

—Es muy probable. Ella es muy poderosa, debes entrenar muy duro.

—¿Es la única forma? ¿No hay otra forma de derrotarla? Podemos vigilar la roca para que nadie la destruya.

—¿Puedes ir por ella? Está en el fondo del mar, es imposible ir por ella.

—¿En el fondo del mar?

—Sí, está ahí para que nadie sea capaz de destruirla.

—Ya veo... Supongo que existe la posibilidad de que ella vuelva... Supongo que eso se refería Nerma cuándo dijo que derrotara a ese demonio... Bueno, a entrenar.

-Unos minutos después-

Salimos de la escuela y nos alejamos lo más lejos posible.

—Bueno... Ya acepté mi destino. Mi destino es morir peleando contra esa mujer.

—Pero...

—No te preocupes, ya lo acepté. Disfrutaré el año que me queda de vida. Saldré con muchas mujeres, comeré mucha comida deliciosa y salvaré a muchas personas. Siempre soñé con ser un héroe.

—Lo siento, Ángel.

—No te preocupes. Bueno, lo primero que haré es averiguar cuantas bolas de fuego puedo hacer antes de que mi energía mágica se agote.

—Bien.

—Tú me darás algo de tú energía cuando ya no tenga.

—Claro.

Extiendo mi mano derecha y apunto a un árbol.

—¡¡Faio soul zes!!

Una bola de fuego enorme sale de mi mano y destruyo el árbol.

—¡¡Faio soul zes!!

Lanzo otra bola de fuego.

—¡¡Faio soul zes!!

Lanzo otra bola de fuego.

—¡¡Faio soul zes!!

Lanzo otra bola de fuego.

—¡¡Faio soul zes!!

Lanzo otra bola de fuego y caigo al suelo.

—Cinco bolas de fuego es mi límite.

Crismei me toca la frente y me siento menos cansado.

—Gracias.

Me levanto.

—Bueno, lo siguiente es aprender a usar la espada.

—¡¡Sí!!

Crismei se transforma en una espada y la tomo.

—Mis sentidos aumentan.

Cierro los ojos y escucho los sonidos a mi alrededor.

—Puedo escuchar a las aves, puedo escuchar... ¿Voces?

Me concentro.

—¡¡Ángel es genial!!

—Las bolas de fuego fueron increíbles.

Abro los ojos y volteo.

—Mi vista también mejoró.

Puedo ver a Rei y a Cristal que me ven desde muy lejos.

—¡¡¿Nos vio?!!

Levanto la mano.

—¡¡Hola, Cristal!!

—¡¡H-hola!!

Rei empieza a correr.

—¡¡Ángel!!

—¡¡¿Qué?!!

—¡¡¿Puedo entrenar contigo?!!

Rei salta a mi cara.

—¿Puedes?

—Claro, te demostraré de lo que soy capaz.

—Bueno, gracias.

Rei sube a mi hombro y Cristal se para frente a mí.

—L-lo siento, no era mi intención...

—No te preocupes, no me molesta que me vean, creo que pueden ayudarme.

—¿Ayudarte?

Bajo a Rei de mí hombro.

—Quiero que me lancen el hechizo "Faio soul zes"

—¡¡Claro!!

—¿Seguro?

—Claro.

Me alejo de ellas.

—¡¡Estoy listo!!

Ambas entienden sus manos derechas y me apuntan.

—¡¡Faio soul zes!!

—¡¡Faio soul zes!!

Las pequeñas bolas de fuego se dirigen a mí.

—Bien.

Esquivo una y corto la otra bola de fuego con mi espada.

—¡¡Increíble!!

—¡¡Más!!

Me lanzan más bolas de fuego y las corto fácilmente.

—Puedo esquivarlas y cortarlas fácilmente. ¡¡Lancen todas las bolas de fuego que puedan!!

Me lanzan más bolas de fuego y las esquivo mientras las corto.

—¡¡Genial!!

-Cinco minutos después-

Las dos caen al suelo.

—Ya no tengo energía mágica.

—Yo tampoco tengo energía mágica.

—Crismei, dales un poco de la tuya.

—Está bien.

Crismei se transforma en una hada y se dirige a ellas.

Crismei les toca la frente y se levantan.

—Muchas gracias.

—No, gracias a ustedes, me ayudaron bastante. Crismei, seguiremos entrenando.

Crismei se transforma en una espada y la tomo.

—Seguiré entrenando, pueden ver si quieren.

Me dirijo a un árbol.

—Veamos... Crismei, fortalece mis piernas con tú magia, saltaré.

—¡¡Sí!!

Salto muy alto.

—Bien.

Empiezo a cortar el árbol mientras caigo.

—¡¡Increíble, Ángel!!

Aterrizo y veo que corté el árbol en muchas partes.

—El filo es increíble, la velocidad de mis ataques también.

Empiezo a lanzar golpes a la nada.

—¡¡Bien!!

Salto y sigo lanzando golpes con la espada.

—¡¡Bien!!

-Veinte minutos después-

Caigo al suelo exhausto.

—Vaya, estoy muy cansado.

Rei salta a mi cara.

—¡¡Estuviste asombroso!!

Cristal se acerca a mí.

—¡¡Eso fue increíble!!

—Gracias.

Me levanto.

—Creo que saldré por un rato. ¿Sabes si hay un pueblo por aquí?

—¡¡H-hay uno cerca, yo te a-acompaño si quieres!!

Rei sube a mi hombro.

—¿Ves? Te lo dije, le gustas.

Me sonrojo y le susurro.

—Ya me di cuenta.

—¿Eh?

—Nada, está bien, vamos. Crismei, vuelve a tú forma humana.

Crismei se transforma en una niña.

—¡¡Vamos!!

Empezamos a caminar y observo a mi alrededor.

—Huele bien, en mi mundo hay mucha contaminación, así que el olor de un lugar limpio me agrada.

Siento un escalofrío.

—¿Qué pasa?

—Nada... Sigamos.

Seguimos caminando.

—¿Otro mal presentimiento? - Pienso.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 26

Llegamos al pueblo.

—Se ve lindo.

Veo a mi alrededor.

—Todo es tranquilo.

Veo a unos guardias.

—Bueno, se veía tranquilo.

Los guardias escoltan a un chico alto, delgado, con el cabello rojo y un traje rojo.

—¿Sabes quién es él?

—Es el sobrino del rey.

—¿El sobrino?

Veo que coquetea con unas chicas.

—Es muy guapo.

Rei me da besos en la cara.

—¡¡Pero te prefiero a ti!!

—Ya, Rei.

Siento un escalofrío.

—Creo que debemos alejarnos de él.

—¿Por qué?

—Tengo un mal presentimiento.

Nos alejamos de él.

—¡¡Espera!!

—Mierda, lo sabía. - Pienso.

Los guardias y el chico se acercan a nosotros.

—Hola bella dama, ¿No quieres acompañarme a comer?

—Una cita con el sobrino del rey. Tienes suerte, Cristal.

Cristal se sonroja.

—¡¡¿Yo?!!

—No tú, ella.

Señala a Crismei.

—¡¡¿Eh?!!

Me paro frente a él.

—¡¡Estás enfermo, ella no te acompañará a comer!!

—Es una orden, no tiene otra opción.

—¡¡No irá!!

—¡¡Soy de la familia real, debes hacer lo que yo diga!!

—¡¡No lo hará!!

—¡¡Guardias!!

Los guardias nos rodean y bajo a Rei de mi hombro.

—No quiero hacerte nada.

—¡¡No me das miedo, plebeyo!!

—¡¡Crismei!!

—¡¡Sí!!

Crismei se transforma en una espada y la tomo.

—¡¡¿Qué fue eso?!!

—Atacar, pero no matar.

—¡¡Guardias, maten a ese chico!!

Los guardias me intentan atacar y esquivo los ataques fácilmente.

—¡¡Idiotas!!

Los ataco uno por uno haciéndoles cortes pequeños en sus cuerpos.

—¡¡¿Eh?!!

Derroto a los guardias y me dirijo al chico.

—¡¡Soy de la familia real, no puedes hacerme nada!!

Le lanzo un golpe con la espada y le corto la mejilla.

—¡¡Ahhh!!

Cae al suelo y apunto mi espada sobre su cara.

—Di lo siguiente "Soy un enfermo por qué me gustan las niñas pequeñas"

—¡¡No lo diré!!

Le corto la otra mejilla.

—¡¡Ahhh!!

—¡¡Dilo!!

—¡¡No!!

Le doy una patada en la cara.

—¡¡Qué lo digas!!

—¡¡Soy un enfermo por qué me gustan las niñas pequeñas!!

—Ahora puedes irte y acusarme con el rey si quieres. Puedes decirle que el familiar Ángel fue quién te hizo eso.

El chico se levanta y sale corriendo.

—Crismei.

Crismei vuelve a su forma humana.

—Muchas gracias.

—Vaya, ese tipo era un enfermo, pero... ¿Qué hace aquí?

Rei salta a mi cara.

—¡¡Fue asombroso!!

—¡¡Estuviste increíble, Ángel!!

—Gracias.

Bajo a Rei de mí cara.

—No puedo tener un maldito día normal. ¿Quieren ir a comer?

—¡¡C-claro!!

Llegamos a un restaurante.

—Bueno.

Saco las monedas que me quedaban.

—Me quedan dieciséis monedas, espero que me alcance.

—¡¡N-no te preocupes, yo pagaré!!

—Pero...

—¡¡N-no te preocupes, vengo de una familia muy rica, así que tengo mucho dinero!!

Se sonroja.

—¡¡N-no quería parecer presumida, lo siento!!

—No te preocupes, gracias.

La mesera se acerca a nosotros.

—¿Qué ordenarán?

—Cristal, tú ordena por mí, no conozco la comida de este mundo.

—Está bien. Queremos tres platos de carne de Vaca Roja y un plato con frutas.

—¡¡Yo también quiero carne!!

—Ángel ¿Qué dice?

—Rei dice que también quiere carne.

—Está bien, serán cuatro platos con carne.

—Está bien.

La mesera se va.

—Bueno... Cristal, ¿Tú familia es importante?

—¿Importante?

—Bueno, tengo entendido que todos en la escuela son nobles, y los nobles son muy ricos, así que supongo que deben ser importantes.

—Bueno, mi familia es un poco... Digamos que difícil de complacer. No somos tan importantes, pero mi familia es conocida... Bueno, es algo vergonzoso. Mi familia es conocida por qué nuestro poder mágico es increíble, y mis hermanos y mi padre son caballeros que encabezan el ejército de nuestro país.

—¡¡Eso es sorprendente!!

—S-sí, pero yo no soy tan poderosa como ellos, mi poder mágico es muy bajo. Ellos siempre me han considerado una inútil.

Baja la cabeza.

—Vamos, levanta la cabeza. ¿Realmente importa lo que ellos piensen de ti? Yo creo que lo único que importa es lo que tú pienses de ti misma. No debes preocuparte por lo que los demás piensen de ti. ¿Tienes un poder mágico bajo? No importa, siempre puedes mejorar con esfuerzo. Por eso no dejes que lo que digan de ti te afecte.

Sube la cabeza y me ve sonrojada.

—Por lo que he visto, los nobles son personas muy presumidas y arrogantes, pero eres de las pocas personas que considero como alguien de confianza. Tú deja de preocuparte por lo que digan de ti y solo preocúpate en mejorar.

—¡¡Muchas gracias!!

-Dos horas después-

Llegamos a la escuela.

—Muchas gracias por acompañarme.

—¡¡N-no fue nada!!

Rei salta a mi cara.

—¡¡Nos vemos!!

Me da un beso y se va.

—¡¡A-adiós Ángel!!

Cristal y Rei se van.

—Bueno, ¿Quieres hacer algo, Crismei?

—Me gustaría recorrer la escuela.

—Está bien, vamos.

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 27

Crismei y yo recorremos la escuela.

—Esto es un poco aburrido.

—Lo es.

Recibo una llamada y saco mi teléfono.

—Debe ser Charlotte.

Contesto.

—¿Hola?

—¡¡Hola, Ángel, ¿Quieres salir?!!

—¿Salir?

—Sí, iré a un pueblo algo lejos y me vendría bien un poco de compañía.

—Claro, no tengo nada que hacer.

—Estaré en la entrada de la escuela.

—Está bien, adiós.

Cuelgo y guardo el teléfono.

—Bueno, iremos a un pueblo cerca.

—Está bien.

—Pero primero vayamos con Sonia.

-Minutos después-

Llego a la habitación de Sonia y toco la puerta.

—Sonia.

Sonia abre la puerta.

—¿Ya iremos a entrenar?

—Dejaremos el entrenamiento para después. Iré a un pueblo con Charlotte, ¿Quieres acompañarnos?

—¿A un pueblo? No, gracias.

—Está bien... Volveré en unas horas.

—Está bien.

—Por cierto, no te enojes, pero hace unas horas derroté a unos guardias y al sobrino del rey... Adiós.

—¡¡¿Qué?!!

—Creo que debo irme jeje.

Me alejo de ella y me jala de la camisa.

—¡¡Eres un idiota!!

—Lo tenía que hacer, él quería comer con Crismei, ese enfermo coqueteaba con Crismei.

—Ángel tiene razón.

—¡¡No me importa, ve y discúlpate con el rey!!

—¡¡¿Eh?!!

—¡¡Es una orden!!

—¡¡Carajo!!

Bajo la cabeza.

—Está bien.

—Aquí te espero, adiós.

Me da una patada en la entrepierna.

—¡¡¿Y eso?!!

—¡¡Para que no hagas otra tontería!!

Cierra la puerta.

—Carajo. Crismei, vámonos.

—¿Irás?

—Debo hacer lo que ella me diga, no tengo otra opción.

—Está bien.

-Minutos después-

Salgo y suspiro.

—Carajo.

Una sirvienta me toca el hombro.

—Disculpa.

Volteo y la veo.

—Su caballo fue llevado al establo.

—¿El que traje hace una semana?

—Sí.

—Ya veo... Muchas gracias.

-Minutos después-

Llego al establo y entro.

—¡¡Oye, lárgate!!

—¡¡Tengo hambre!!

Los caballos empiezan a insultarme.

—Qué carácter.

Veo a mi caballo y lo acaricio.

—Hola, amigo.

No dice nada.

—La otra vez tampoco hablaste, ¿No quieres hablar?

Sigue sin decir nada.

—Bueno.

Me subo y Crismei sube.

—Bueno, vamos.

El caballo empieza a caminar.

—Vamos.

-Minutos después-

Llego a la entrada de la escuela y veo a Charlotte montada en su familiar.

—Hola, Charlotte.

—Hola, ¿Nos vamos?

—Lo siento, debo ir con el rey, pero si quieres puedes acompañarme.

—Lo siento, no puedo, pero diviértete.

—Nos vemos.

Me voy de ahí.

—Que flojera.

Saco mi teléfono.

—Son las 10:19 A.M... Llegaremos a las díez de la noche. Qué flojera.

-Muy lejos de ahí-

Alexa está volando en un dragón rojo.

—Llegaré mañana en la mañana, la hora perfecta. - Piensa.

Alexa está acompañada de otros cinco dragones rojos.

-12 horas después-

Llego al castillo del rey.

—¡¡Por fin!!

Bajamos del caballo.

—¡¡Me duele el trasero!!

—¿Te doy un masaje para que se te quite el dolor?

—¿Eh? No, gracias.

Nos dirigimos los guardias.

—Quiero hablar con el rey.

—¿Quién lo busca?

—El familiar Ángel.

—¡¡¿Ángel?!!

—Por favor, síganos.

—Nosotros llevaremos a su caballo al establo.

—Gracias.

Seguimos a los guardias.

-Minutos después-

Me reúno con el rey.

—¡¡Hola, Ángel!!

—Hola, vine por qué quiero disculparme con usted. Yo derroté a unos guardias y lastimé a su sobrino. Lo siento.

—Ya lo sabía, no te preocupes, realmente no me importa lo que le pase a él.

—Ya veo, muchas gracias por su tiempo.

Bostezo.

—Buenas noches, adiós.

—Espera, ¿Quieres quedarte a dormir? Luces muy cansado.

Crismei me jala de la camisa.

—Acepta, estoy muy cansada.

—Yo igual, no creo que pueda cabalgar por más tiempo.

—¡¡Prepararé sus habitaciones!!

—Gracias.

—Por cierto, mi hija está cenando, ¿Quieres acompañarla?

—Claro.

Crismei y yo nos dirigimos al comedor.

—¿Será buena idea quedarnos?

—Supongo que sí, no te preocupes.

—Está bien.

Llegamos al comedor y veo a Esmeralda.

—¡¡Hola, Ángel!!

—Hola, ¿Cómo estás?

—Bien, ¿Y tú?

—Bien... ¿Puedo sentarme?

—¡¡Claro!!

Crismei y yo nos sentamos.

—¿Qué haces aquí?

—Nada importante, Sonia me ordenó disculparme con tú padre por qué lastimé a tú primo.

—Ya veo, Droul llegó llorando con mi padre, fue muy gracioso.

-En la escuela-

Cristal está acostada en su cama.

—Oye, Rei.

Rei se sube arriba de ella.

—¿Crees que puedo gustarle a Ángel?

Cristal no entiende lo que dice Rei.

—Quisiera poder entender lo que dices.

Cristal le da un beso en la frente a Rei.

—Mañana empezaré a entrenar, voy a mejorar mis hechizos. Me esforzaré en mejorar.

Rei empieza a saltar.

—Veo que te alegras por mí.

-Habitación de Charlotte-

—¿Le hablo?... No... Tal vez... No.

-Habitación de Rem-

—No he visto a Ángel en todo el día... ¿Estará bien

-Habitación de Louise-

Rocco le ladra a Louise.

—¡¡No me voy a disculpar con él, ya te lo dije!!

-Habitación de Sonia-

—Hubiera ido con él. - Dice suspirando.

-Al día siguiente, 5:03 A.M-

Me despierto.

—¿Qué hora es?

Tomo mi teléfono del escritorio.

—Son las cinco de la mañana.

Me levanto y me pongo los zapatos.

—Llegaré a las cinco de la tarde.

Intento despertar a Crismei.

—Tenemos que irnos.

Crismei se levanta.

—Quiero dormir un poco más.

—Lo siento, debemos irnos.

—Está bien.

-Minutos después-

Salimos del castillo y veo a un guardia.

—Buenos días.

—Buenos días, Ángel.

—¿Puede ir por mí caballo?

—Claro.

El guardia se va.

—Tengo sueño.

-Una hora después-

Unos guardias tocan la puerta de la habitación del rey.

—¡¡Rey!!

El rey se despierta y abre la puerta.

—¿Qué pasa?

—¡¡Unos dragones con el logo del país de Froizan entraron a nuestro país!!

—¡¡¿En dónde se encuentran?!!

—¡¡Nuestros soldados fueron asesinados y nuestros dragones también, no sabemos en dónde están!!

—¡¡Reúne a nuestros mejores soldados y a todos nuestros dragones!!

—¡¡Sí!!

-Dos horas después, en la escuela-

Los seis dragones rodean la escuela.

—Bien.

Alexa toca su frente con dos dedos.

—Ataquen.

Los dragones empiezan a lanzar bolas de fuego.

—Sal, Ángel. - Dice sonriendo.

-En otra parte del país-

Siento un gran escalofrío.

—Algo malo pasará.

—Sentí lo mismo, Ángel.

—Eso pasa cuando algo malo va a pasar... Pero esta vez fue un gran escalofrío.

—Presiento lo mismo.

—¿Qué significará?

La dolorosa vida de Ángel.

CAPÍTULO 28

—Debemos estar preparados, vigila bien.

—Sí.

-En la escuela-

Todos los maestros están peleando contra los dragones.

—¡¡Evacuen la escuela!!

—¡¡Escapen por los túneles de evacuación!!

Alexa baja de su dragón y saca su espada.

—Creo que intentará escapar.

Alexa empieza a correr y se dirige a los maestros.

-En los túneles-

Sonia está escapando junto con otros estudiantes.

—Si tan solo Ángel estuviera aquí.

Cristal se dirige a Sonia.

—¡¡¿En dónde está Ángel?!!

—Ayer fue con el rey para disculparse por lastimar a su sobrino. Aún no llega.

Charlotte la escucha y saca su teléfono.

—Vamos.

Me llama y contesto.

—Algo malo pasa, ¿Verdad?

—¡¡Sí, unos dragones están atacando la escuela!!

—¡¡¿Dragones?!! ¡¡¿Existen dragones en este mundo?!!

—¡¡Sí, debes ayudarnos!!

—¡¡Mierda, tardaré unas nueve horas en llegar!!

—¡¡¿Nueve horas?!!

—¡¡Sí!!

—¡¡Apresúrate, los maestros están peleando contra los dragones!!

—¡¡Escapen mientras puedan!!

—¡¡Estamos escapando por los túneles, por favor, apresúrate!!

—¡¡Sí!!

Cuelga y guarda el teléfono.

—Espero que llegue a tiempo.

Una parte del túnel es destruida y Alexa entra.

—Hola, ¿Saben en dónde está Ángel? Los dejaré vivir si me lo entregan.

Todos empujan a Sonia.

—¡¡Ella es su ama!!

—¡¡Ella sabe en dónde está!!

Sonia se dirige a Alexa.

—No te diré en dónde está.

Alexa toma del cuello a Sonia.

—Por favor, dime en dónde está o morirás.

—No... No te lo diré.

Alexa suelta a Sonia.

—Bueno, tendré que obligarte.

—¡¡Faio soul zes!!

Cristal le lanza una bola de fuego a Alexa.

—¡¡Faio soul zes!!

Todos atacan a Alexa.

—Mal.

Alexa sale corriendo y escapa.

—¡¡Escapemos mientras poda...!!

Una gran bola de fuego entra por el túnel.

—¡¡¿Eh?!!

Más bolas de fuego entran por el túnel.

—¡¡Corran!!

Todos intentan escapar.

—Mal, muy mal.

Los dragones empiezan a lanzar bolas de fuego y destruyen el túnel poco a poco.

—Muy mal.

-Nueve horas más tarde-

Llego a la escuela.

—¡¡Mierda, mierda!!

Bajo del caballo.

—¡¡Crismei!!

Crismei se transforma en espada y la tomo.

—¡¡Carajo!!

—¡¡Busca los túneles, ellos debieron escapar!!

—¡¡Pero intenté llamarle a Charlotte y no contesta!!

Toda la escuela fue destruida. Es una escena muy grotesca.

—¡¡Mierda!!

Veo a maestros muertos. El director y el profesor Bell también están muertos.

—¡¡Demonios!!

Veo a una rata con una estrella en el pecho.

—Debe ser un familiar.

Me acerco a la rata.

—¡¡¿En dónde están los túneles?!!

—¡¡Sígueme!!

Empiezo a seguir a la rata.

—¡¡Dime lo que pasó!!

—Unos dragones empezaron a lanzar bolas de fuego a la escuela y una chica apareció y mató a todos los maestros... Incluso mató a los estudiantes.

—¡¡Mierda!!

Llegamos a los túneles, pero están bloqueados por escombros.

—¿Estos son los túneles?

—Fueron destruidos, varios estudiantes quedaron bajo tierra por los escombros.

—¡¡Carajo!!

Toco algunos escombros.

—¡¡Crea fes!!

Convierto los escombros en agua.

—¡¡Crea fes!!

Transformo algunos escombros en agua.

-Minutos después-

Ningún estudiante hasta ahora estaba con vida.

—¡¡Crea fes!!

Transformo los escombros en agua, veo a un estudiante y la rata sube a mi hombro.

—¡¡Es mi amo, él aún está vivo!!

Intento despertar al estudiante.

—Oye, oye, ¿Te sientes bien? Parece que solo te golpeaste la cabeza.

Crismei se transforma en una hada.

—Intentaré despertarlo.

Toca su frente y el estudiante despierta.

—Oye, ¿Puedes pararte?

—No... Puedo.

—Está bien. Crismei, llévatelo.

Crismei se transforma en una niña.

—¡¡Sí!!

Crismei levanta al estudiante y se lo lleva.

-Minutos después-

Encuentro a Rei.

—No, no, no, ¡¡No!!

Levanto a Rei y la intento despertar.

—¡¡Rei!!

Rei abre los ojos.

—¿Ángel?

—¡¡Me alegra que estés bien!!

—No estoy... Bien. Me duele... Todo. No creo que... Sobreviva.

—¡¡Mierda!!

Se me salen unas lágrimas.

—¡¡¿No conoces un hechizo de curación?!!

—No... Lo siento. Por favor... Ayuda a Cristal. Ella sigue viva. Mi marca... Aún no desapa...Rece.

Rei cierra los ojos y deja de respirar.

—No... ¡¡¿Por qué no estuve aquí?!!

Me doy golpes en la cabeza.

—¡¡Mierda!!

Bajo la cabeza y veo a Rei.

—Si tan solo no hubiera golpeado al sobrino del rey.

Le doy un beso a Rei.

—Lo siento.

Sigo quitando lo escombros y encuentro a Cristal.

—¡¡Cristal!!

La intento despertar. Ella tiene la mitad de la cara con quemaduras y la mitad de su cabello está quemado.

—¡¡Cristal!!

Cristal abre los ojos.

—¿Ángel?

—¡¡¿Sabes algún hechizo de curación?!! ¡¡Quiero curarte!!

—Me da gusto verte de nuevo. Pensé que moriría sin poder verte otra vez.

Se le salen unas lágrimas.

—¡¡No morirás!!

Crismei llega con nosotros.

—¡¡Dale energía mágica a Cristal!!

—Eso no le ayudará a curarse, lo siento.

—¡¡¿Sabes algún hechizo de curación?!!

—No, lo siento.

—¡¡Mierda!!

—Estoy bien, solo me duelen las quemaduras. Solo necesito unas pomadas.

Se ríe.

—Cristal... Rei murió. Lo siento.

Tomo a Cristal con mis brazos.

—Te llevaré afuera y descansa un poco, por favor.

Cristal me abraza.

—Está bien.

-Minutos después-

Sigo quitando los escombros.

-Una hora después-

Encontré solo a un familiar con vida y a siete estudiantes vivos. La mayoría de los estudiantes habían muerto por quemaduras y algunos por golpes en la cabeza.

—¡¡Crea fes!!

Transformo los escombros en agua y encuentro a Charlotte.

—¡¡Charlotte!!

Intento despertarla.

—¡¡Charlotte!!

Crismei revisa su cuerpo.

—Lo siento, está muerta.

—¡¡Carajo!!

Me doy golpes en la cabeza y me muerdo el brazo hasta sacarme sangre.

—¡¡Solo porque no estuve aquí!!

Lloro y me sigo golpeando.

—¡¡Maldita sea, soy un inútil!!

Crismei me da una cachetada.

—¡¡Tú no sabías que esto iba a pasar, deja de sentirte culpable!!

—¡¡Pero podría haber evitado esto!!

—¡¡O también hubieras muerto!!

—¡¡Moriría intentando salvar a alguien!!

—¡¡Tranquilízate!!

Me acaricia la mejilla.

—No te culpes, sigue buscando sobrevivientes.

—Está bien.

-Veinte minutos después-

Encuentro el cuerpo de Louise.

—¿Entonces?

Crismei revisa el cuerpo.

—No está viva.

—Ya veo.

Toco los escombros.

—¡¡Crea fes!!

Transformo los escombros en agua y encuentro a Rocco.

—¡¡Rocco!!

Empiezo a vomitar. Rocco tiene el cuerpo partido a la mitad.

—Pobre.

-Una hora después-

Encontré a dos familiares con vida y a cinco estudiantes. Terminé de quitar los escombros.

—No está Sonia, y tampoco está ninguna sirvienta.

—¿Estarán en sus habitaciones?

—¡¡Mierda!!

Salgo corriendo del túnel.

-minutos después-

Llego a las habitaciones de las sirvientas.

—¡¡¿Hay alguien aquí?!!

Escucho una voz que viene de una habitación.

—¡¡¿Ángel?!!

—¡¡Soy yo!!

Rem abre la puerta y veo que todas las sirvientas y cocineras están ahí.

—¡¡Me alegro de que estén bien!!

Rem me abraza.

—¡¡Pensé que estabas muerto, ella venía por ti!!

—¿Ella?

—Una chica vino con dragones y empezó a destruir la escuela. A nosotras nos dejó vivir por qué no éramos nobles.

—Ya veo... ¡¡¿Hay alguna enfermera?!!

Algunas levantan las manos.

—¡¡Síganme!!

Salimos de las habitaciones y nos dirigimos a los heridos.

—¡¡Por favor, hagan lo que puedan!!

Unos dragones llegan.

—¡¡Crismei!!

—¡¡Espera, ese logo es de nuestro país, son dragones de nuestro país!!

De los dragones bajan unos hombres.

—¡¡¿Qué pasó?!!

—¡¡No sé mucho, pero ella sabe más que yo, Rem!!

Rem se acerca a ellos.

—¿En dónde estará Sonia?

Me quito la camisa y reviso mi marca.

—Ella aún está viva, la marca aún no desaparece.

Siento un escalofrío.

—¿Vendrán los dragones de nuevo?

Una flecha se dirige a mí a una increíble velocidad y me atraviesa el pecho, justamente en el corazón.

—Mierda.

Veo a un dragón volando y veo a Sonia atada y una chica está con ella abrazándola.

—¡¡Ángel!!

—So...Nia.

Caigo al suelo.

—¡¡Ángel!!

—Adiós... Crismei… Te extrañare. - Digo con una sonrisa en mi rostro.

Me toca la frente.

—¡¡Patle Cano Fetoca Tarapo Buentalan reencarnación!!

Cierro los ojos y muero.

—¡¡Ángel!!

Cristal se acerca a mí cadáver y empieza a llorar.

—¡¡Ángel!!

Comentarios

  1. Manden mensaje por facebook si quieren el tomo #3. aun no esta terminado, pero se los pasare cuando termine. Agradecería mucho sus comentarios.Por favor, comenten.

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