CAPÍTULO 24
La dolorosa vida de Ángel
CAPÍTULO 24
—¡¡Déjamelo a mí primero, querido!!
—¡¡Está bien, amor!!
Merteo se aleja y Andrea y yo empezamos intentar golpearnos,
pero nuestras espadas chocan.
—¡¡Eres bueno!!
—¡¡Gracias!!
Me intenta atacar, pero me agacho.
—¡¡Adiós!!
Tomo la espada con las dos manos y me levanto rápidamente
apuntando la punta de mi espada en su pecho, atravesando su pecho.
—¡¡Querida!!
Quito mi espada de su pecho y me alejo.
—Que...rido.
Andrea cae al suelo.
—Bueno... Eso fue rápido. - Digo mientras me alejo.
Merteo se acerca a mí.
—Bueno... Antes de pelear, quiero decirte algo.
—Escucho.
—Yo ya sé el resultado de la pelea. Sé que vas a ganar.
—¿Qué dices?
—Veo que estás confundido, así que te lo explicaré. Mi
familia tiene la habilidad de invocar a una vidente llamada "Nirsma".
Ella puede decirme los distintos futuros posibles que puedo ocasionar con mis
acciones. Y déjame decirte amigo, que mi familia muera hoy, es la mejor opción
para el futuro.
—¿Qué? ¿Por qué?
—La vidente me dijo que, si te convertías en un jefe, el
futuro del mundo estaría perdido y condenado, y si morías, el futuro también
estaría perdido y arruinado. Lo mejor sería dejarte vivo y que nosotros
estuviéramos muertos. El mundo sería controlado por... Bueno... Es todo lo que
puedo decir, si digo más, el futuro podría cambiar
Baja la cabeza y me sonríe.
—Suerte.
Se encaja su espada en su pecho.
—Adiós.
Cae al suelo y la espada desaparece.
—¿Terminó?... ¿El mundo será controlado por alguien?... Esta
familia sí que estaba loca.
El campo de fuerza desaparece y todos me abuchean.
—¡¡No pelearon nada!!
—¡¡Qué aburrido!!
—¡¡Qué me devuelvan mi dinero!!
Volteo a ver a Cristal.
—Supongo que podemos irnos.
—Ángel, debajo de este casino hay niñas y mujeres
encerradas, debemos ayudarlas.
—Está bien, vamos.
—Es por aquí.
Cristal empieza a caminar y la sigo.
—Entonces... ¿No te hicieron nada? ¿Nada de nada?
—No, no te preocupes.
—Está bien... ¿Qué les hacen a los plebeyos en este lugar?
—Son... Bueno... Cómo puedes ver, las niñas y mujeres que
están encerradas son usadas para... Sacrificios.
—¿S-sacrificios?
—Sí... Las asesinan de formas crueles.
—¿Por qué?
—Para su Dios, Desmolfer.
—Eso es algo bastante enfermo... Pobres...
-Varios minutos después-
Después por bajar a un sótano y de usar mi teléfono como
linterna, llegamos a una puerta.
—Llegamos.
—Qué raro... Ayer había cientos de criminales, pero hoy no
he visto a ninguno... Bueno, a liberar a las chicas
Toco la puerta con mi mano derecha.
—¡¡Crea fes!!
Transformo la puerta en agua.
—Bien.
Veo que dentro hay decenas de mujeres y niñas.
—¡¡Hola a todas, me presento, me llamo Ángel y soy su
héroe!! ¡¡Vengan conmigo, las sacaré de aquí!!
Una niña pequeña se acerca a mí.
—¿E-enserio?
—Sí.
Me agacho y le acaricio la cabeza.
—Saldrán de este lugar.
—¡¡Gracias!!
Me alejo caminando y las mujeres me siguen.
—Bien... Realmente pensé que iban a pelear enserio los
jefes... Bueno... Crismei, ¿Qué piensas de lo que pasó?
—No lo sé... Realmente no lo entiendo.
—Está bien.
Después de caminar y salir del sótano, llegamos al salón que
parece teatro y ya no hay nadie.
—Supongo que ya se fueron.
Salimos de ese lugar y la chica de antes nos atiende.
—¡¡Felicidades por su victoria!!
—Gracias... Creo.
Salimos del casino.
—¡¡Bien, todas, pueden retirarse!!
Algunas me agradecen, otras me abrazan llorando, una que
otra chica intentó besarme, pero Crismei las detenía. En fin, me sentí feliz
por liberarlas.
—Bueno... Es todo... Hoy es lunes, así que si nos vamos
ahora llegaremos el martes... No... Creo que primero debo liberar a todas las
plebeyas que tengan encerradas en los burdeles... También debo encargarme de
los criminales que están en la ciudad... Bueno... Creo que me tomará algo de
tiempo... Cristal, ¿Te irás o me esperarás para irnos juntos?
—T-te esperaré.
—Está bien, gracias.
-viernes-
Llegamos a la escuela en una carreta. Nos trajo una anciana.
Es de noche.
—¡¡Muchas gracias por traernos!!
—¡¡Muchas gracias a ti por liberar a nuestra ciudad de esos
criminales!!
La anciana se va y suspiro.
—Bien... Nos perdimos una semana de clases, pero liberamos
la ciudad de criminales... Creo que valió la pena.
—Te consideran un héroe.
—Sí... Un héroe... Me gusta.
Meto mi mano a mí camisa y saco a Crismei que está en su
forma como hada.
—Oye.
Le acaricio su pequeña cara y abre los ojos poco a poco.
—¿Eh?
—Llegamos.
Vuelve a su forma humana.
—Fue un largo viaje.
—Sí... Bueno... Vamos con Sonia. Cristal, buenas noches,
adiós.
—Adiós, Ángel.
-Minutos después-
Toco la puerta de Sonia.
—¡¡Sonia!!
Sonia abre la puerta. Está en una pijama roja.
—Hola- Dice con un tono serio.
—Solo te quería avisar que regresé, estaré en mi habitación
por si me necesitas.
Tres chicas hacen a un lado a Sonia.
—¡¡Es Crismei!!
—¡¡Qué linda!!
—¡¡Sonia, que se quede!!
—Veo que tienen una pijamada... Una noche de chicas...
Crismei, ¿Te quieres quedar?
—Pues... ¿No me necesitarás?
—No te preocupes, me iré a dormir.
—Está bien... Una pijamada suena divertido.
Sonia se acerca a mí y me susurra.
—Todos saben que derrotaste a la familia Veninfe y que
salvaste la ciudad norte. Ahora eres muy famoso y yo también, gracias.
—De nada... Bueno, me retiro.
Me alejo caminando.
—¡¡Adiós!!
A dar la vuelta en un pasillo, me encuentro con Rem, que
tiene un trapeador y un balde con agua en sus manos.
—Hola, Rem.
—¡¡Ángel, felicidades por tu victoria!!
—Gracias… Aunque debo de admitir que casi no hice nada…
¿Quieres acompañarme a cenar?
—No puedo, debo ir a limpiar una habitación, el familiar de
un estudiante está muy enfermo y estuvo vomitando mucho. Hay vomito por toda la
habitación.
—Vamos, te ayudaré a limpiar.
—¡¡¿Enserio?!!
—Claro, vamos.
—¡¡Muchas gracias!!
Después de caminar unos minutos, entramos a la habitación y
nos tapamos la nariz, la habitación huele horrible.
—Bueno… Empecemos.
Después de tres horas, logramos limpiar la habitación por
completo.
—Ya terminamos de limpiar.
Me limpio el sudor de mi frente.
—Fue agotador.
El estudiante, dueño de la habitación, entra a la habitación.
Tiene en sus brazos un animal que parece un pingüino con unas largas alas
negras y dos enormes cuernos rojos en su frente.
—Ya terminamos, amo.
—¡¡Entonces váyanse de mi habitación, Miti necesita
descansar!!- Dice con un tono arrogante y molesto.
—Sí, amo.
Rem da unos pasos y tomo su brazo derecho.
—Espera.
Veo al estudiante con odio y enojo.
—Oye, idiota, dinos al menos “Gracias por limpiar mi
habitación, tomen esto por su excelente trabajo” y nos das unas monedas para comprar
algo para cenar.
—¿Lo dices enserio? - Dice con una gran sonrisa presumida.
—Lo digo muy enserio.
Lo miro muy furioso y el estudiante empieza a temblar.
—E-está bien.
Saca unas monedas de su bolsillo y me las muestra.
—¿E-esto será suficiente?
Tomo las monedas.
—Ahora dinos lo que te dije.
—G-gracias por limpiar mi habitación.
—De nada. Vámonos Rem. - Digo con una gran sonrisa.
—V-vámonos.
Rem y yo salimos de la habitación.
—Realmente los nobles son unos idiotas. Toma, Rem.
Tomo su mano derecha y le entrego las monedas.
—P-pero…
—No pasa nada. Toma las monedas para que compres algo de
comida. Vamos, tengo algo de hambre.
—V-vamos. - Dice sonrojada.
Después de comprar algo de comer, fuimos a mi habitación a
cenar. Le conté a Rem mi pequeña aventura y ella me halagaba y me decía cosas
como “eres increíble” “asombroso” “eres muy poderoso”. Eso me hacía sentir muy
feliz… Aunque tengo un raro sentimiento en mi pecho.
—Hasta mañana, Ángel.
—Hasta mañana, Rem.
Rem sale de la habitación y suspiro.
—Bueno… A dormir.
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