CAPÍTULO 22
La dolorosa vida de Ángel.
CAPÍTULO 22
Llegamos al sector número 2.
Estamos en un parque. Crismei está convertida en hada y está
dentro de mí camisa.
—Bueno, en cada sector hay un gran parque, así que supongo
que ya llegamos al sector número 2.
—¿En dónde crees que estará el jefe?
—Supongo que en algún burdel o bar... Bueno, mejor se lo
preguntamos a alguien.
—¡¡Ángel!!
Escucho la voz de Nerma.
—¡¡Está aquí!!
Volteo a ver a la dirección dónde escuché la voz.
—¿Eh?
Nerma se dirige a nosotros corriendo. Está usando un vestido
blanco, usa un sombrero blanco y está sonriendo dulcemente.
—No veo ninguna arma... ¿Ella es un jefe?
Se para frente a nosotros.
—¿Eres un jefe?
—Sí, pero no quiero pelear contigo.
Saca un pequeño frasco de su bolsa y me lo muestra.
—Ya acepté mi muerte, así que no es necesario que tú y yo
tengamos una pelea.
—¿A qué te refieres?
—Este pequeño frasco contenía un veneno. Hará efecto en una
hora.
—¿Q-qué?
—Estoy segura de que hubiera perdido contra ti, así que...
Bueno, quiero pasar mis últimos momentos con alguien muy poderoso... Quiero
pasar mis últimos momentos contigo.
—¿Por qué conmigo?... Apenas me conoces.
—Siempre me han atraído los chicos fuertes, y tú eres el más
fuerte que he conocido.
—Los más fuertes... Está bien... Bueno... ¿Qué piensas,
Crismei?
—No creo que esté mintiendo... Está bien.
—Bueno... ¿Qué hacemos?
Nerma me toma de la mano.
—¡¡Vamos!!
-Una hora después-
Nerma y yo desayunamos juntos, paseamos por la ciudad, y...
Creo que me violó.
Nos encontramos con un señor que vendía pociones mágicas y
Nerma le compró una, que según, servía para aumentar la energía mágica. Ella la
compró para mí y yo me la tomé. Después de eso ya no recuerdo nada. Despierto
en una cama en una habitación desconocida.
—¿Eh?
Me levanto de la cama y veo a mi alrededor. No tengo camisa
ni pantalones.
—¿Q-qué me pasó?
Crismei abre la puerta y entra a la habitación.
—¿Te gustó? - Dice riendo.
—¿Me gustó? ¿A qué te refieres?
—¿A qué me refiero?
Crismei se acerca a mí.
—¿N-no recuerdas lo que hiciste?
—¿Lo que hice? ¿Qué hice?
—¡¡Maldita seas Nerma!!
—¿Qué pasa?
—Bueno... Creo que fuiste violado.
Hay un gran silencio incomodo por unos segundos.
—¿Qué dijiste?
—C-creo que Nerma te violó.
—¡¡¿Fui violado?!!
—Me temo que sí.
—¡¡¿Perdí mi virginidad por una violación?!! ¡¡Maldita seas,
Nerma!! ¡¡¿En dónde está?!!
—Ella murió... Después de... Violarte, ella murió y unos
sirvientes de su familia vinieron por ella. Supongo que ella tenía planeado
todo desde un principio.
—Entonces... La poción no era una poción para aumentar la
energía mágica, ¿Verdad?
—Me temo que no.
—Carajo, ayúdame a buscar mi ropa, tenemos que irnos.
—Sí.
Nos ponemos a buscar mi ropa y estoy quejándome.
—Maldita Nerma, me violó. Carajo, maldita... Espera... ¿Cómo
lo hizo?... ¿Qué efecto tenía exactamente la poción?
—¡¡Encontré tú ropa y hay una nota en ella!!
Me dirijo a Crismei y me muestra la nota.
—¿Qué dice?
Crismei empieza a leer la nota.
—Ángel, lamento haberte violado, pero realmente me gustan
los hombres fuertes. La poción que te di no era para aumentar tu energía
mágica, era una poción hecha con mi sangre para poder controlar tú mente y
cuerpo... Con razón actuaste normal después de tomar esa poción.
—¿Para controlarme?... Esto no tiene sentido, ella podía
haberme derrotado en ese instante... ¿Por qué no lo hizo?
—Tienes razón... Seguiré leyendo. Ángel, derrota a ese
demonio, tú puedes, ¡¡Ánimo!!... ¿Demonio?... Qué raro...
—Ya, no importa, vámonos. No recuerdo nada, así que
básicamente soy virgen.
—Bueno, en realidad ya no...
—¡¡Soy virgen, ¿Entendido?!!
—S-sí.
—Y no le digas a nadie lo que pasó, por favor.
—Está bien.
—Bueno, vamos por el siguiente jefe.
—¡¡Vamos!!
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